Por suerte, estamos viviendo en una sociedad cambiante que desea la igualdad entre hombres y mujeres; pero el mundo del deporte sigue cojeando en algunos aspectos. No quiero que te ofendas por la generalización que voy a hacer, pero es cierto que ambos géneros tienen unos roles muy marcados en el gimnasio. En el caso de los hombres, a muchos les encanta trabajar duro y pesado para alimentar su ego y ser el mejor de la sala. El problema viene cuando aun así, se estancan.

Hoy te contamos los cinco errores más habituales que realizan los hombres cuando entrenan.

La terquedad

El ejercicio físico es un viaje, y el gimnasio es el vehículo para ayudarte a llegar a tu destino. Estoy segura de que conoces a alguien que se cree mejor que el GPS de su coche, ¿verdad? Pues en el gimnasio ocurre lo mismo. Necesitas entender que tu terquedad te está impidiendo llegar a la meta. Establece un buen plan y déjate guiar.
Así mismo, los principiantes se enfrentan a constantes dudas y actitudes indecisas, algo que también les hará el camino más difícil. Por lo menos, este tipo de personas conseguirá el objetivo final si se deja guiar…

El comportamiento de sabelotodo es lo que impide que muchos hombres logren su meta. Necesitan comprender que no es malo (ni de débiles) pedir ayuda o consejo. Además, deben aceptar que puede haber cosas que no sepan hacer por sí mismos. Cuando se trata del entrenamiento, tu GPS es un buen entrenador con años de experiencia a sus espaldas.

Construyen músculo sin perder primero la grasa corporal

Existen casos y casos. Cada persona es totalmente diferente. Habrá hombres delgados que no necesiten perder grasa corporal antes de construir músculo, pero si tienes sobrepeso sería lo ideal.
Cuando pasamos por etapas de estrés, los niveles de cortisol favorecen al almacenamiento de la grasa; por lo que si estás estresado y te pasas el día sentado, difícilmente perderás peso.

La falta de masa magra y tener una mayor cantidad de masa grasa significa que tu cuerpo no manejará los hidratos de carbono tan bien como una persona con buena composición muscular. El tamaño y la cantidad de células de grasa que tengan también hacen que sea mucho más fácil almacenar más grasa. Es decir, conforme pierdes grasa, esas células reducen su tamaño, pero no se eliminan; y, cuando aumentas la grasa, también aumentas el número de ellas.

En la fase de construcción de músculo, es normal que se aumente la grasa corporal para luego ser rebajada. El problema es que si partimos de un sobrepeso, será mucho más difícil en el futuro reducir tantísima grasa. Es interesante que te encuentres primero en un buen nivel de masa grasa.

Construyen, rebajan, y luego construyen de nuevo

La mentalidad de construir y reducir son parte de una competición culturista. Si no fuera porque vas al gimnasio, podría decir que te estás sometiendo a una rutina “yo-yo”. Todos somos conscientes de que no es bueno estar subiendo y bajando de peso, pero por alguna razón hemos hecho la vista gorda con el culturismo. Nadie se cuestiona cómo influye en nuestro cuerpo estos procesos. ¿Es posible mantenernos delgados y construir músculo, sin engordar?

Para desarrollar músculo, debe estar en un superávit calórico. Es decir, tienes que consumir más calorías en 24 horas de las que normalmente quemarías. La energía extra de esas calorías y nutrientes se usa para que los músculos crezcan y se fortalezcan.
Las calorías extras implican que la síntesis de proteínas musculares se maximiza, mientras que la descomposición de las proteínas se reduce. Esto es lo que muchos llaman “ser anabólicos”. Si ingerimos más calorías de las que el cuerpo necesita para desarrollar nuevos músculos, tendremos un exceso de energía y el cuerpo almacenará esa energía como grasa. Pero, más grasa corporal no significa que seas más anabólico.

Para aumentar tu masa muscular, tan solo tienes que añadir un ligero aumento de calorías sobre las de mantenimiento. Olvídate de esas locuras que cometen muchos, que aprovechan esta etapa para comer comida rápida o ultraprocesada. No tengas miedo a ajustar las cosas gradualmente conforme avanzas y no seas demasiado rígido. Si hay días en los que eres un poco más activo, permítete el lujo de comer más; y viceversa.

Piensan como un culturista profesional

Por mucho que tú y tu entrenamiento sean influenciados por los mejores culturistas, es muy posible que tú no seas uno de ellos. El culturismo es una actividad física que lleva las cosas al extremo para llegar a la cima, y, como en cualquier otro deporte, se realizan grandes esfuerzos y sacrificios. Se somete al cuerpo humano a unos límites bastante extremos.

El culturismo tiene una temporada baja y una temporada competitiva. En la baja, los deportistas disfrutan de ingerir calorías y ganan en energía, fuerza y ​​tamaño. Podríamos decir que esto es la fase de “volumen”. Pero justo antes de la competición, todo se vuelve mucho más estricto y comienza el “cutting“. De un extremo a otro.
Sé consciente de que geneticamente quizá no estés predispuesto a ser un buen culturista, o a lo mejor te cueste más realizar los procesos. Ya que es una actividad dura, disfruta del camino.

Levantan su ego primero

Los ejercicios básicos de cualquier hombre en la zona de musculación son: las sentadillas, el peso muerto y los press de banca. ¿Te has planteado por qué se consideran los más importantes? Quizá la influencia del levantamiento de peso tenga mucho que ver con esto. Para un levantador, ese trío de ejercicios son los más “funcionales” y parecidos a su deporte, ¿pero y para ti?

A no ser que seas un levantador de potencia o que esos movimientos se realicen directamente en tu deporte, podrías realizar mejores opciones de entrenamiento. Los ejercicios que crean un mayor nivel de activación muscular podrían ser más favorables para construir músculo. Por ejemplo, hacer un press de banca con agarre inverso puede implicar una mayor actividad muscular pectoral frente a un press de banca con agarre medio típico.

Deja de hacer ejercicios que no te favorezcan en tu progreso. El ego no lo es todo en el entrenamiento.