En muchas ocasiones habrás oído hablar de los músculos aductores y abductores, pensando que son el mismo músculo, pero escrito o pronunciado de manera distinta. No, amigos, estamos ante dos músculos diferentes, los cuales sería inconveniente conocer para determinar el foco de dolor si sufrimos una lesión. ¡Al fin podrás dejar de decir que te duele «aquí» o «allí»!

Lo más habitual es que cuando alguien se refiere (con el nombre que sea) al dolor que se sufre en el interior del muslo, se debe a una molestia en los aductores. Te contamos en qué se diferencian estos dos músculos.

Aductores y abductores

Ya que hemos empezado hablando de los que encontramos en el interior del muslo, vamos a hacer un pequeño resumen de lo que depende de ellos. Los aductores de la cadera están compuestos por el mayor, el mediano y el músculo pectíneo. Su principal función es la de cerrar las piernas o, lo que es lo mismo, poner el muslo a la misma altura de la línea media del cuerpo.

Por otro lado tenemos a los abductores, cuya función es la de elevar la pierna de manera lateral (separándola de la línea media del cuerpo). De él dependen el músculo piramidal, el glúteo mediano y el glúteo menor.

 

Músculos antagonistas

Cada uno tiene una función opuesta al otro. Por ejemplo, cuando levantamos la pierna lateralmente alejando el muslo del cuerpo estaremos haciendo un movimiento de abducción realizado por músculos abductores.
De forma opuesta, sería una aducción.

A pesar de que los más conocidos son los que tenemos en las piernas, la realidad es que tenemos músculos aductores y abductores en todo nuestro cuerpo. ¿Cómo te quedas si te decimos que tienes un aductor en tu dedo pulgar y en el hombro? En cualquier parte del cuerpo con la que puedas hacer los movimientos antes descritos, encontrarás estos dos músculos.

Es importante que conozcas tu cuerpo para poder determinar el punto de origen de una lesión. Cuando acudes al médico o al fisioterapeuta, será mucho más eficiente que seas concreto con la parte del cuerpo que te duele.
Aunque no solamente deber conocer tu anatomía para determinar lesiones, también te ejercitarás de forma más eficiente. Muchas personas creen estar realizando rutinas de entrenamiento para fortalecer los abductores de la cadera, y en realidad están trabajando los aductores. Una simple letra puede referirse a un músculo diferente.

Aprende a ejercitarlos con una banda de resistencia

Fortalece los aductores de pie y enrolla una banda de resistencia debajo de las rodillas y sobre los tobillos. Toma una postura amplia, luego levanta la pierna derecha ligeramente hacia adelante, cruzando sobre tu pierna izquierda. Debes sentir que la parte interna del muslo se engancha al levantar la pierna. Si deseas involucrar más músculos de las piernas, mantén una postura ligeramente más ancha y añade una posición en cuclillas al final de cada extensión de la pierna. Experimenta con la colocación de la banda más alta o más baja y también flexionando y apuntando el pie para ver cómo eso afecta los músculos.

En cambio, para entrenar a los abductores, túmbate sobre tu espalda con caderas y rodillas en un ángulo de 90 grados. Asegura una banda elástica sobre las rodillas. Coloca los pies en el suelo para que sean más anchos que tus caderas. Mantén la tensión en la banda presionando las rodillas hacia afuera. Esto se puede hacer lentamente o de manera pulsante. También puedes hacer esto de pie con la banda alrededor de los tobillos. Equilibra tu peso en una pierna. Extienda lentamente la otra pierna lejos del cuerpo. Puede mantener la tensión en los músculos pulsando en el punto de mayor resistencia