Muchas superseries push-pull tienen que ver con aislar el pecho y la espalda, pero este entrenamiento con trineo trabaja con ambos grupos musculares, al mismo tiempo que desarrolla fuerza central, acondicionamiento y atletismo. Después de todo, la clave para cualquier buen entrenamiento con trineo es lograr y mantener la tensión total del cuerpo. Hacerlo permite que todo tu cuerpo genere potencia óptima y eficiencia en el trabajo.

En el caso de no tener trineo en tu gimnasio, existen numerosas alternativas para hacer entrenamientos push-pull. Como puede ser un remo vertical y un snatch.

Aprende a entrenar duro con push-pull

Para los push, asegúrate de mantener las caderas debajo de los hombros; nunca dejes que tu trasero esté demasiado elevado en el aire. Concéntrate en mantener los abdominales apretados y mantén una ligera tensión en los omóplatos. También debes tener en cuenta que puedes hacerlos con los brazos extendidos, aunque también hay quien se anima a poner los hombros justo encima de las manos para ayudar en ese empuje.

Cada táctica tiene sus propios méritos: el uso de los brazos rectos aumentará la intensidad en tu core, tríceps y hombros. Sin embargo, si tienes problemas en el hombro, puedes doblar los brazos para permitir mover más peso quitando un poco de énfasis a tus tríceps y deltoides, y manteniendo los hombros en una posición sin sobrecarga. Esta es una buena opción para cualquier persona con problemas de hombro.

Para los pull, mantén la misma posición de cuerpo recto, simplemente inclinándose hacia atrás lejos del peso con los ambos brazos completamente estirados para agarrar los mangos del TRX. Mantén los tobillos flexionados; con cada zancada, empuja a través del talón extendiendo explosivamente la cadera y la rodilla.

Para hacer una rutina matadora, realiza 3 series de empujes, luego 3 series de tirones, descansando durante 1 minuto entre series. Apuesta por suelos duros de baja tracción y superficies de césped para el trineo.