¿Sabes distinguir entre CrossFit y entrenamiento funcional?

Crossfit es uno de los estilos de entrenamiento más populares en la actualidad, pero le ha salido un pequeño competidor: el entrenamiento funcional. Ambos hacen que las personas se sientan en mejor condición física en un corto periodo de tiempo, pero ¿cuál es mejor? Desde ya adelantamos que hay grandes similitudes entre ambos.

Son entrenamientos muy similares, pero con pequeñas diferencias que hacen que nos decantemos por uno o por otro, según nuestra condición física y experiencia. El más conocido es el crossfit, pero no es nada fácil, ya que precisa de una fuerza física y mental que no es necesaria en el entrenamiento funcional, o al menos no a ese nivel de intensidad.

El crossfit está muy de moda desde hace ya unos años, entre hombres y mujeres, y sigue en la cresta de la ola, convirtiéndose cada año en una de las modalidades más solicitadas en la gran mayoría de los gimnasios.

Suele ser el entrenamiento que hacen grandes celebrities como, por ejemplo, Channing Tatum, Cameron Díaz, Jessica Biel, Jason Statham, Christmas Abbott, Adrian Lastra, María Casado, Martina Klein, Henry Cavill, entre otros

¿Qué es el entrenamiento funcional?

Su propio nombre nos da una pista y es que realizaremos ejercicios con los músculos que usamos en nuestro día a día. Buscaremos sacar la mejor versión de nosotros mismos para que acciones diarias, como bajar una caja de la mesa al suelo (sentadilla), no nos supongan un suplicio.

El entrenamiento funcional surgió como método para rehabilitar a personas que habían sufrido algún tipo de lesión y necesitaban recuperar la movilidad que habían perdido. Es una disciplina que siempre ha existido, pero que hasta hace unos años no se había adaptado a un nivel de entrenamiento intenso. La mayoría de los que lo practican, junto con el crossfit, han encontrado una forma divertida y disciplinar de hacer deporte en poco tiempo (en 30 minutos podríamos realizar una clase).

El principal objetivo del entrenamiento funcional es mejorar la condición física para nuestros hábitos cotidianos, a través de ejercicios similares a los movimientos que realizamos habitualmente, pero añadiendo intensidad y carga. Lógicamente nunca vamos a realizar peso muerto con 10 kg en medio del supermercado, pero sí necesitaremos meter un pack de botellas de agua en el maletero del coche, o subir un saco de pienso de perro de 10 kg por las escaleras.

Un hombre realizando un entrenamiento de crossfit

¿Qué es el crossfit?

Entrenar crossfit no es una tontería, tanto el entrenador, como nosotros, debemos tener una técnica aprendida para evitar que el entrenamiento sea un auténtico calvario. Es cierto que la mayoría de los ejercicios que se realizan están basados en un entrenamiento funcional y variado, pero el nivel de exigencia no es el mismo, ni por asomo…

Existe un tipo de entrenamiento de Crossfit para principiantes con el que nos podemos ir haciendo a la idea de cómo serán los entrenamientos más avanzados. Asimismo, este tipo de crossfit para principiantes suele ser una serie de ejercicios que sí o sí podemos practicar en casa sin necesidad de tener una alta resistencia física, ni los materiales propios de un gimnasio.

En el crossfit para experimentados, la intensidad y la fuerza que se practican requieren de una concentración y una precisión previamente adquirida, por lo que apuntarnos a un gimnasio completamente reglado en esta modalidad podría ser un buen comienzo, aunque tenemos que tener la mente bien abierta y ser plenamente conscientes de la dureza de estos entrenamientos.

En ese gimnasio encontraremos grupos de gente interesada en esa modalidad y ese grado de competitividad sana nos ayudará a desarrollarnos mejor en cada entren y a ser capaces de superarnos a nosotros mismos.

Algunos ejercicios de crossfit son overhead squats, sentadillas, pistol squats, burpees, muscle ups, handstand push ups, máquina de remo, box jumps, cluster, ejercicios en anillas, cargadas, jerk, snatch, etc.

Diferencias entre crossfit y entrenamiento funcional

Como hemos visto brevemente, se tratan de dos entrenamientos con cosas en común, pero con detalles muy claves que son los que crean la diferencia, sobre todo en lo que a intensidad se refiere. Vamos a hacer un pequeño repaso por sus principales diferencias:

  • Crossfit está enfocado a las competiciones propias y busca la superación en cada prueba. El entrenamiento funcional se centra en trabajar aspectos atribuibles a otros deportes o a la vida cotidiana (empujar, saltar, agacharse…).
  • El entrenamiento funcional no está basado en la halterofilia ni en la gimnasia. Un entrenamiento de Crossfit sí puede ser funcional (con mayor intensidad), pero uno de Crossfit no tiene por qué ser equiparable a uno funcional.
  • En el entrenamiento funcional no importa la intensidad o el peso que uses al principio. Poco a poco irás sumando.
  • El Crossfit nació como una modalidad de entreno para militares, bomberos y policías estadounidenses.
  • Cualquier persona, dando igual la edad y el peso, puede realizar un entrenamiento funcional adaptándose a su capacidad, mientras que CrossFit es menos flexible.

Una mujer entrenando crossfit

Puedes realizar entrenamiento funcional en casa

Como ya hemos comentado, este tipo de deporte no necesita de un peso superior a nuestro cuerpo si no queremos. Es posible que en nuestro gimnasio no den clases guiadas, pero podemos hacerlo por nuestra cuenta en casa, siempre y cuando tengamos en cuenta una serie de requisitos y conocimientos básicos, como la importancia del calentamiento, la alimentación, la ropa adecuada, no excedernos con las repeticiones, dejar descansar nuestro cuerpo, etc.

Las flexiones, las sentadillas, las burpees y las planchas de abdominales serían los ejercicios base de esta rutina de entrenamiento. A esto podemos añadirle saltos en un banco, andar como los monos, la escalada en el suelo, etc.

Uno de los entrenamientos funcionales más conocidos es la calistenia, donde se usa solo nuestro propio peso para realizar movimientos cotidianos y ejercitar nuestro cuerpo, llegando a mejorar nuestro rendimiento físico en muy poco tiempo.

Tanto uno como otro se pueden realizar en casa con total normalidad varias veces por semana. Simplemente es necesario conocer algunos ejercicios básicos y si nos guiamos de un profesional, mejor, así aprenderemos nuevos movimientos y ejercicios y los practicaremos mejor, evitando las lesiones por malas posturas.