Con la llegada de septiembre y la vuelta a la rutina, algunos se aventuran a aputarse a Crossfit. No me parece una mala decisión para ponernos en forma y mantener la motivación a largo plazo. Esta disciplina muestra resultados rápidos, tanto físicos como deportivos, y favorece a aumentar nuestra fuerza.

Para llegar a ser un grande del CrossFit es necesario que tengas en cuenta estas lecciones contadas por expertos del deporte.

Lección 1: Pregunta siempre “por qué”

No tengas dudas de que al principio, en mitad de algún entrenamiento te asaltaran las preguntas de “por qué estás entrenando mientras saltas a un cajón” o “por qué un día decidiste apuntarte a CrossFit”. Hay quienes se animan para dejar de fumar, para adelgazar, para ponerse en forma, por diversión, etc.

Pero a partir de los primeros entrenamientos empezarás a cuestionarte tu alimentación, tu descanso, el calentamiento, los estiramientos al terminar la sesión… Te gustará analizarlo todo para mejorar tu rendimiento físico y mental.

Lección 2: No hagas tonterías

Este consejo casi que puedo dártelo en primera persona. Está bien que pruebes tus límites, pero hay una gran diferencia entre ronda y límite y hacer el tonto.

Hace menos de un mes, por no escuchar a mi cuerpo (y en parte, hacer el tonto), me partí la muñeca en un salto. Una mala postura, no calentar, una mala gestión del movimiento o intentar hacer una gracia puede ser el motivo de una lesión. No te estoy diciendo que no te diviertas, pero debes tener claro que no eres un superhéroe.
Yo he aprendido la lección firmemente, y ahora tengo claro que no puedo ser Wonder Woman, por muy fuerte que me crea.

Lección tres: no aceptes el trato de tu mente

Sin duda, tu mente eres la única que es capaz de que te vengas abajo o decida tu límite. Cualquiera que entrene normalmente se habrá enfrentado con la voz de cabeza que le dice continuamente que “un segundo puesto está bien” o que “realizar menos repeticiones de lo previsto está bien”.

Cuando tus músculos empiezan a acumular ácido láctico en el entrenamiento, te sentirás dolorido y tu cerebro comenzará a realizar tratos con tu cuerpo. Se te pasará por la mente no terminar la serie, pero debes ser fuerte para no aceptar el trato.

Lección cuatro: establece objetivos incómodos y lógralos

Entrenar con cierta comodidad puede ser un arma de doble filo. Es mejor que se establezca objetivos e incómodos o que te cuesten superar, pero sin que sea inaccesible. Verás que poco a poco serás capaz de lograrlo y sentirás que puedes aumentar la dificultad de tus entrenamientos.

Lección cinco: no tengas miedo a trabajar con un entrenador

Si te has apuntado a un box de CrossFit, lo más normal es que cuentes con un entrenador o un coach que te asesore y te guíe durante el entrenamiento. Pero si prefieres realizar rutinas de CrossFit en el gimnasio, puede ser peligroso no tener alguien que te aconseje.

Tanto si quieres competir, como si tan solo quieres aprender a entrenar, te aconsejo que tengas un entrenador a tu lado para que maneje tus entrenamientos y te ayude con la alimentación.
Es importante que busques alguien que mantenga tu motivación a largo plazo, por lo que debe evitar realizar una rutina específica durante mucho tiempo. El objetivo debe ser siempre garantizar que de aquí a 10 años sigas estando en un buen nivel.

Lección seis: Dalo todo

De poco te servirá ir a entrenar y no darlo todo. No significa que tengas que entrenar de forma intensa todos los días, pero si debes darlo todo a la intensidad que tu entrenador te marque.
Como te decíamos antes, niégate aceptar el trato con tu mente y mantén tu alma luchadora. Por supuesto, esto no puede impedir que te diviertas y disfrutes de cada sesión.