Consejos para hacer senderismo con responsabilidad

Hacer senderismo, del de verdad, no es ir a una ruta segura en medio de un parque natural o junto al río que une dos pueblecitos, sacar al perro del maletero, una mesa y montar el picnic para la familia y luego irse a andar. Eso es echar el día en el campo, y nosotros nos referimos a hacer una ruta de senderismo como verdaderos profesionales.

A lo largo de este texto vamos a dar una serie de consejos para realizar una ruta de senderismo en condiciones, con buen equipamiento, buenas medidas de prevención frente a posibles inconvenientes, cómo alimentarnos, cómo hay que caminar, etc.

Prepara y conoce la ruta

No debemos ir a cualquier sitio, aparcar y empezar a andar sin rumbo ni previsión de tiempo ni nada. Lo más correcto es informarnos sobre la ruta, que pueblos une o cruza, la distancia, el grado de inclinación, el terreno, si ha llovido, si hace mucho sol, si es paso de animales, si está cerca de un coto de caza, etc.

Actualmente, con Internet en la palma de nuestra mano, conocer toda esa información está a un solo clic. Por eso es fácil conocer la ruta de antemano e incluso localizar puntos en los que podemos descansar o puntos de interés en los que tal vez haya aprovisionamientos básicos, punto de salvamento o rescate, o guías turísticos.

Una vez conozcamos el punto exacto en el que salimos y hasta donde queremos llegar, tenemos que conocer la normativa, si podemos llevar animales, si se pueden hacer fuegos para barbacoas, si hay cobertura de llamada, cuanto se tarda de media, las horas de nuestro recorrido, etc.

Todo el mundo debe saber dónde estamos

No, no nos referimos a que lo vayamos retrasmitiendo en Instagram, que cada uno haga lo que quiera, nos referimos a que nuestros familiares y amigos deben saber en todo momento dónde estamos por si sucede algo, que puedan avisar a los servicios de rescates y que vengan a por nosotros.

En la actualidad hay decenas de aplicaciones móviles para conocer la ubicación exacta de otra persona. No estamos diciendo que vigilemos la ubicación de terceras personas, simplemente recomendamos darle ese poder de forma puntual a alguien de máxima confianza para que pueda ayudarnos en caso de que nos perdamos, tengamos un accidente, tardemos mucho en llegar, nos pille la noche, etc.

No nos olvidemos de llevar alguna batería externa para cargar los aparatos electrónicos en caso de quedarnos sin batería en el móvil, el GPS, el reloj medidor u otros accesorios tecnológicos que facilitan nuestra ruta de senderismo, el estar en contacto «con el exterior» y mantenernos ubicados en la ruta.

Una pareja haciendo una ruta de senderismo

Mínimo 2 personas

Nada de hacer una ruta de senderismo en solitario, siempre como mínimo 2 personas, y si es 3 mejor. Además, todos los integrantes del grupo han de estar igual de bien preparados física y mentalmente, aparte de conocernos entre nosotros y que haya buen rollo.

Puede parecer una tontería, pero imaginémonos por un segundo en medio de un monte con alguien que no para de hablar en todo el rato y encima realiza comentarios despectivos o no respeta nuestras decisiones y opiniones. No mola, ¿verdad?

Es clave que haya respeto y compenetración entre los integrantes del grupo de senderismo, solo así disfrutaremos de la experiencia y se nos hará más amena, en lugar de crear piques innecesarios y crispar un ambiente que ya de por sí estará agotado física y mentalmente por el esfuerzo.

Meteorología

Las condiciones climáticas son básicas de cara a hacer una ruta de senderismo. Por ejemplo, hay que tener en cuenta el pronóstico del tiempo para el día de la ruta, pero también de los días previos para saber qué nos encontraremos si habrá fango, agua, zonas cortadas, riachuelos, frío o sol y mucho calor.

En base al clima, haremos nuestra equipación y desde ya decimos que lo mejor es vestirse por capas y de forma ordenada y con cabeza.

Otro detalle clave son las horas de luz natural, no es lo mismo hacer una ruta en febrero que en junio, las horas de luz no son las mismas, por lo que nuestro tiempo útil se acortará o alargará. No recomendamos hacer rutas nocturnas, salvo que seamos un grupo muy grande y especializado en senderismo y con experiencia en rutas nocturnas y en dormir a la intemperie.

Ropa y calzado

No vale cualquier ropa ni cualquier deportiva. Debemos huir de los vaqueros, las chancas, las deportivas viejas «para ir al campo», ropa extremadamente finita, nada de prendas de manga corta, no ir sin calcetines, etc.

Lo mejor es usar botas de montaña y en su defecto usar deportivas de trail running. La mejor opción, lo volvemos a repetir, son las botas de montaña ya que son resistente, nos mantiene el pie más protegido frente a torceduras, suelen ser impermeable, su tejido suele ser de secado rápido, tienen una buena suela capad de sortear todos los obstáculos, etc.

Con respecto a la ropa, hay que vestirse por capas, usar prendas técnicas que sean finitas y térmicas, e ir colocando prendas hasta llegar al plumífero, pero no más de 3 capas antes del abrigo. El chubasquero, que también tiene función de cortavientos y dispone de capucha para la lluvia y evitar el frio en la cabeza, será nuestra primera barrera contra las condiciones climáticas, así que mejor no escatimar en gastos.

Los pantalones más exteriores deben ser de un material impermeable y si son anchos y las temperaturas son bajas en la ruta de senderismo, colocar debajo unos pantalones térmicos técnicos.

La ropa técnica está fabricada sin algodón, son prendas livianas preparadas para proteger del frío y del sol, de secado rápido, antirrotura, que no se degradan con facilidad, con costuras específicas para permitir la traspiración y no dificultar la circulación, etc.

Mochila, el centro neurálgico de las rutas

El equipamiento de las mochilas, así como el tipo de mochila es clave para disfrutar la ruta. Elegir una mala mochila se traduce en dolores de espalda, incomodidad, sensación de peso, falta de espacio, etc.

La mochila de senderismo está perfectamente diseñada para la anatomía de un hombre o mujer adultos, de manera que el peso está repartido, tiene acolchada toda la zona que pega con nuestra espalda, son impermeables e incluso algunas incluyen una especie de poncho o impermeable para nosotros, suelen tener colores estridentes y zonas con reflectores, muchos bolsillos y cremalleras, cierre en la cintura y sujeción lumbar, etc.

Dentro de la mochila debemos respetar cada espacio y poner en las zonas más externas aquello que vayamos a ir necesitando más a menudo, como la comida y la bebida, una navaja, un mapa, repelente de insectos, protector solar, crema hidratante contra el frío, el sombrero, una brújula, el móvil o tracker con GPS, etc.

Un grupo de amigos haciendo una ruta de senderismo

Bastón de trekking

Este tipo de bastones son beneficiosos porque al andar la sangre se acumula en las manos, por lo que al usar el bastón evitamos esa molesta sensación, ejercitamos los brazos y encima mejoramos el equilibro, el apoyo del cuerpo y aceleramos el paso.

Estos bastones suelen ser económicos, pesan poco y son imprescindibles para salir a caminar y hacer senderismo.

Al hacer uso de ellos conseguimos descargar y equilibrar el peso de nuestro cuerpo, en las zonas de subidas lo mejor es realizar pequeños pasos y apoyarnos en los bastones. Asimismo, este utensilio también puede ser un arma de defensa, para eliminar posibles obstáculos como ramas o ayudarnos a saltar riachuelos, comprobar la profundidad de un río, etc.

Hidratación y energía rápida siempre a mano

Hay que llevar piezas de frutas, frutos secos, barritas energéticas, galletas, bebidas isotónicas, agua, bebidas con azúcar, zumos de frutas naturales, batidos nutritivos, etc. siempre a mano por si necesitamos reponer energía rápidamente y continuar la ruta

Recordemos que solo debemos llevar aquello imprescindible y aquello que no necesite de frío o calor para ser consumido, ya que hablamos de energía rápida.

Asimismo, las paradas que hagamos deben ser cortitas de unos 20 minutos como máximo, lo justo para ubicarse, tomar algo, cambiarse de ropa, hacer alguna foto, charlar, estirar, tumbarse en la hierba, admirar el paisaje, etc. Si hacemos una parada para comer, esas comidas no deben ser copiosas, sino ligeras y cargadas de nutrientes para reponer energías.

Hay que cuidar el medioambiente

Es el último consejo, pero no el menos importante. Pasear y recorrer un sendero no tiene que ser sinónimo de incivismo. Cada residuo que generemos será debidamente depositado en su contenedor, o en su defecto, en nuestra mochila hasta encontrar una papelera.

Nada de dejar papeles por el suelo, botes de plástico, cristales, ropa, vendajes, vaciar botes en el agua, etc. con la excusa de «no quiero más peso, «aquí nadie lo ve», «no pasa nada», y otros tantos comentarios que ponen en riesgo la biodiversidad.

Si encontramos un animal salvaje herido, tenemos la obligación de avisar a los servicios de rescate, para que ese animal tenga derecho a recuperarse de sus lesiones y ser devuelto a su hábitat natural. Aunque sea una serpiente, un conejo o un erizo, todos tienen derecho a disfrutar de ese paraje natural igual que nosotros.

Asimismo, si somos testigos de un accidente, una ilegalidad, un intento de incendio, si vemos que otros se han dejado basura o cristales, colillas, o cosas que pueden dar lugar a incendios, por favor, limpiarlo todo, por el bien de todos.