¿Los deportistas pueden tener sexo antes de competir?

Llevamos años escuchando y leyendo que los deportistas no pueden, o no debería, tener sexo antes de competir. Es por esto que nos hemos propuesto ver qué hay de verdad y de mentira en esa afirmación. Vamos a ver de dónde viene esa «tradición» y qué dice la ciencia al respecto.

Mantener relaciones sexuales con una pareja estable es de lo más normal del mundo, pero en el terreno deportivo, y en lo que respecta a los deportistas de élite, no lo es tanto. Es una controversia que siempre ha mantenido en vilo a miles de personas.

La verdad absoluta no existe, pero sí existe la ciencia y los estudios científicos que se han hecho al respecto. Es esa información en la que vamos a basarnos nosotros. A lo largo del texto dejaremos claro si se puede o no hacer el acto sexual antes de una competición, ya que esta duda ha trascendido a los deportistas de a pie, y antes de una maratón por su ciudad evitan tener sexo el día antes.

Este debate de sexo sí o sexo no, la noche antes de un partido o una competición, no es cosa reciente, ni tampoco de los años 50 que el mundo del deporte era un poco (bastante) heteropatriarcal, sino que viene de mucho antes, de varios siglos atrás.

Hay entrenadores que lo prohíben, otros que lo dejan a la libre elección, incluso hay casos en los que lo recomendaban encarecidamente. También hay casos polémicos como cámaras en las habitaciones o las famosas cama antisexo de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

¿Qué dice la Historia?

Una pareja teniendo sexo antes de competir

La prohibición de tener sexo antes de competir viene de lejos, tan lejos como de la antigua Grecia. Por aquel entonces se decía y se creía que el semen contenía unas sustancias mágicas que eran las que les daba poder a los hombres y los hacía viriles y capaces de todo.

Realmente se pensaba que era un líquido lleno de poder y magia, y si un hombre lo expulsaba hacia el exterior (eyaculaba) perdía ese poder y esa fuerza divina y, por ende, no iba a jugar igual de bien ni se iba a desenvolver adecuadamente.

En base a esa teoría se han formado muchas de por qué el hombre se duerme tras eyacular, no pierde sus poderes, simplemente se queda desgastado tras el esfuerzo. Excusa suficiente para darle ese toque mágico, místico, espiritual y secreto al semen.

Ahora, con la ciencia en la mano, la historia cambia bastante y es lo que vamos a explicar en los apartados siguientes. Sabremos qué beneficios da el sexo y qué ha investigado la ciencia al respecto.

¿Qué datos tiene la ciencia?

En 2016, en Frontiers in Physiology, se hizo un estudio a gran escala donde se puso a prueba a casi 20 deportistas de élite. Ese mismo estudio analizó otros 500 estudios anteriores realizados a lo largo de la historia que se interesaron por el mismo tema, es decir, la relación positiva o negativa entre el sexo y el rendimiento deportivo.

En la investigación los deportistas realizaron pruebas de esfuerzo máximo en ergómetro bajo dos condiciones, haber mantenido relaciones sexuales 10 horas nates del entrenamiento y haber tenido sexo 2 horas antes de las pruebas. Ambos valores se tuvieron en cuenta.

Los resultados no variaron, estos 16 atletas de éxito rindieron igual de bien tanto en valores máximo, como en la concentración durante la actividad física. Donde sí hubo variaciones fue en la frecuencia cardíaca durante la prueba de esfuerzo que se realizó en el test de las 2 horas.

Por lo tanto, si hay más tiempo entre el acto sexual y el entrenamiento o competición, no habría problemas ni falta de esfuerzo. La ciencia realmente no ha podido concluir definitivamente que tener sexo la noche antes afecte negativamente, solo ha demostrado que 2 horas es el tiempo mínimo para poder recuperarse.

En el siguiente apartado explicamos más afondo el tema sexo y lo que supone para el estado físico y mental, ya que en el deporte no solo cuenta el rendimiento y ser el más rápido, la mente también debe dar el 100%.

Una pareja teniendo sexo antes de competir

Sexo antes de competir, ¿sí o no?

El deporte favorito de muchos, el cardio al que nunca faltarían, pero dejando las bromas a un lado, hacer el amor supone un gasto elevado de calorías y un esfuerzo grande para el cuerpo.

El sexo afecta tanto al plano físico como al psicológico, en hombres y en mujeres. Tener sexo con regularidad promueve la producción de testosterona una hormona que va de la mano con la fuerza y la potencia de los músculos. Tras la eyaculación, los hombres sufren un fuerte descenso de esa testosterona, por eso se pueden sentir débiles y cansados, pero esos niveles se recuperan rápidamente.

Y aquí la ciencia dice que no se recomienda (a los hombres) mantener sexo antes de competir si hay menos de 2 horas entre la eyaculación y la práctica deportiva.

Las mujeres no sufrimos esa bajada de testosterona, así que a las deportistas femeninas no se les debería prohibir tener sexo antes de una competición, aunque aquí (tanto en hombres como en mujeres) entra la experiencia y cada persona, encuentro sexual, situación y demás es completamente diferente.

Sabemos que tener relaciones sexuales libera oxitocina y endorfinas, en el plano deportivo, estas hormonas nos ayudan a disminuir la sensación de dolor. Aparte de esto, tener relaciones sexuales segrega serotonina y nos hará sentirnos bien, a gusto y felices, además, nuestros niveles de estrés se reducirán considerablemente.

Tener sexo ayuda a dormirnos mejor y a descansar más. De lo contrario, la abstinencia sexual puede causar episodios de depresión y hacernos sentir tristes y frustrados, lo que se traduce en un rendimiento deficiente en el terreno de juego, menos ánimo en el equipo, menos energía, etc.

Algunos expertos recomiendas mantener relaciones sexuales la noche antes del entrenamiento o a la competición, si se quiere, nadie obliga a nada. Pero dicen que ese acto ha de ser de bajo desgaste físico, que no afecte al descanso, nada de pasar en vela toda la noche ni realizar grandes esfuerzos.

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