Puedes mejorar tu concentración con estos consejos

Puedes mejorar tu concentración con estos consejos

Sofía Pacheco

La concentración es algo que todos queremos y necesitamos, pero que muy pocos tenemos. Se trata de una capacidad que puede ser innata cuando la actividad nos interesa y que también podemos desarrollar poco a poco con una serie de consejos y ejercicios que es lo que venimos hoy a explicar.

Si sentimos que perdemos la concentración con mucha facilidad, estamos nerviosos, no logramos terminar nada a tiempo, siempre vamos con prisas y demás, podría ser buena ide seguir los consejos y trucos que vamos a dar a continuación y si vemos que eso no surge, podemos estar sufriendo algún tipo de trastorno o problema causado por estrés o ansiedad. En ese caso, lo mejor es ponerse en manos de un especialista como un psicólogo.

Existen diferentes formas para lograr concentrarnos durante un tiempo determinado, también hay ejercicios para desarrollar la concentración, y estos son los que precisan de más tiempo, puesto que mantenerse concentrado en tareas es un hábito que no todo el mundo es capaz de lograr.

Hay un truco muy sencillo que es comer, pero comer cosas sanas, como mandarina, una manzana cortada, plátano, chips de calabacín, etc. Cosas que nos motiven a permanecer frente a esa tarea hasta que la terminemos. Y decimos motivar, porque no todas las obligaciones de nuestro día a día nos gustan, nos motivan y nos ilusionan.

Cuando la tarea nos gusta, la solemos hacer sin rechistar y casi sin despistarnos, pero hasta cuando haciendo algo que nos gusta perdemos la concentración es cuando hay que tirar de estos trucos o acudir a un psicólogo para detectar la base del problema.

Consejos para mejorar la concentración

Recuperar la concentración perdida, mejorar la que ya tenemos o tener un mínimo de concentración, no es tarea fácil, por eso vamos a dar algunos consejos rápidos para lograrlo.

Un hombre trabajando la concentración en su casa

Estar a una sola cosa

Es primordial estar solo pendiente de una cosa, no todos servimos para estar a varias cosas a la vez, y tampoco es bueno. Estar a varias cosas aumenta los niveles de estrés y ansiedad, haciendo que el cerebro se bloquee y necesite descansos más prolongados y cada menos tiempo.

Estar a una sola tarea nos ayuda a centrarnos en ella y a dar el 100% de nosotros. Sabemos que a veces tenemos que terminar una tarea, hacer la comida, sacar al perro y cuidar de otra persona, pero lo mejor es estar solo con una tarea, y ene l caso en el que tengamos varias, lo hacemos de la misma forma, de una en una.

Trabajar sin música

La música desconcentra, dependiendo del tipo de música, claro. Existen playlist para concentrarnos, y a veces funcionan, pero lo mejor es trabajar en silencio. Si preferimos tener un ruido de fondo como música, radio, tv, etc. lo tenemos que poner lejos de nosotros, que sea algo que de verdad nos haga felices y nos guste y en un volumen muy bajito.

Hay quienes se concentran con música, pero si tenemos problemas de concentración, una de las distracciones es la música. También podemos probar con diferentes tipos de música, igual alguna nos ayuda a trabajar o estudiar. A modo de consejo personal, hubo un tiempo que usaba música techno flojita para estudiar, después ya no me servía, pero durante la universidad había veces que sí ayudaba.

Evitar distracciones

Todas las distracciones deben estar fuera, desde el móvil, hasta la ventana, el gato que decide sentarse en el escritorio, el sobrino corriendo por el pasillo y la vecina moviendo muebles. Hay cosas que podemos solucionar, como el sobrino, el gato, el móvil y demás, pero otras que no, por eso intentaremos librarnos de las que sí.

El móvil y la tablets son los principales culpables de la procrastinación, así que podríamos usar el método pomodoro o alguna app para que el dispositivo se bloquee y no podamos usarlo hasta terminar el tiempo de trabajo.

Ponernos pequeños retos

Los pequeños retos ayudan mucho, y con retos nos referimos, por ejemplo, si nos terminamos un tema, ir a dar un paseo de 30 minutos y volver a casa, o comernos una chocolatina, cotillear Instagram, etc. Son pequeños retos que nos pueden ayudar a concentrarnos en una tarea concreta durante un periodo de tiempo concreto, sabiendo que después habrá una buena recompensa.

También podemos ponernos retos de tiempo, es decir, intentar terminar una actividad en 15 minutos, o memorizarnos unas formulas en 10 minutos, rellenar el Excel en 20 minutos, etc.

Una mujer estirando

Realizar deporte

El deporte es la salvación a casi todos los problemas. Si tenemos estrés o ansiedad, hacemos deporte; si estamos aburridos, hacemos deporte; si queremos mejorar nuestra salud, hacemos deporte, y así siempre.

Hay cientos ejercicios que pueden ayudarnos, ya que al realizarnos aceleramos el ritmo cardíaco, mejoramos la circulación y la oxigenación del cuerpo y en especial del cerebro. Podemos aprender una coreografía, hacer sentadillas, subir y bajar escaleras, hacer ejercicios de equilibrio.

Usar los descansos para realizar tareas

En el caso de tener varias cosas pendientes, podemos crear tramos de concentración máxima y tramos de descanso, y aprovechar eso para airear la mente haciendo otras actividades como doblar la ropa, pasear al perro, ir a por pan, responder correos, preparar la comida, llamar a algún familiar, etc.

Los descansos no son sinónimo de tirarnos en el sofá 15 minutos, sino darle un respiro al cerebro. El simple hecho de doblar la ropa escuchando nuestras canciones favoritas, el cerebro va a descansar mucho más que si estamos en el sofá deslizando Reels de Instagram.

Hacer respiraciones o meditación

Controlar la respiración, quedarnos tranquilos, oyendo nuestro corazón, meditar, poner la mente en blanco, relajar todo el cuerpo, acompañar de aromaterapia, etc. puede ayudar a concentrarnos más y mejor frente a una tarea que tengamos delante.

En YouTube hay muchos vídeos para hacer respiraciones y meditación guiada. E incluso las pulseras inteligentes y los relojes inteligentes también realizan respiraciones guiadas para relajarnos e incluso tienen consejos y guías para meditar.

Lo malo de este truco es que por hacerlo un día no nos va a ayudar, debe ser un hábito diario que asimilemos y que el cuerpo ya esté acostumbrado. Es por eso por lo que lo hemos puesto al final, porque es muy útil, pero precisa de nuevos hábitos.

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