Consejos para descargar las piernas cansadas

Consejos para descargar las piernas cansadas

Carol Álvarez

Tener las piernas cansadas es algo que ocurre con frecuencia entre los deportistas. El sobre entrenamiento, el ciclismo o el running pueden hacer que tus piernas se fatiguen si es demasiado intenso. Para que esa sensación desaparezca existen una serie de remedios que te ayudarán a lograr relajación muscular.

Las piernas cansadas son un síntoma bastante común con una variedad de factores subyacentes. Es posible que tenga un mayor riesgo de tener piernas cansadas si eres mujer, tiene sobrepeso o eres mayor. Las piernas cansadas también pueden ocurrir en personas que se sientan o están de pie habitualmente durante períodos prolongados.

Principales causas de tener las piernas cansadas

Existen numerosos factores que pueden causar pesadez en las piernas. Las piernas cansadas pueden ir acompañadas de dolor, molestias o calambres. A pesar de no ser motivo de preocupación, es importante prestar atención a tu cuerpo cuando se produce el cansancio. Esto es muy importante si se tiene otros síntomas.

Uso excesivo o infrautilización

Si recientemente has usado las piernas más de lo normal, es posible que se sientan cansadas. Asegúrate de descansar lo suficiente y de trabajar dentro de los límites de tu cuerpo. Esto te ayudará a evitar el estrés, la tensión y las lesiones.

Si usas las piernas con frecuencia mientras trabajas, realiza muchos descansos durante el día. No solamente consiste en estar sentados un tiempo, sino en elevar las piernas para mejorar la circulación y aliviar la inflamación.

Por otra parte, no usar las piernas también puede causar cansancio en ellas. Si tienes que permanecer sentado durante períodos prolongados, asegúrate de estar de pie y activo durante al menos cinco minutos cada hora. Si pasas mucho tiempo en la cama, haz ejercicios sencillos para levantar las piernas y estíralos cada hora. Eleva las piernas sobre almohadas.

Calambres musculares en piernas cansadas

El uso excesivo de las piernas puede provocar calambres musculares. Estos calambres en los músculos pueden hacer que las piernas se sientan cansadas.

Permite que tus piernas y tu cuerpo descansen lo suficiente hasta que los síntomas desaparezcan. Acude a un médico si los calambres se vuelven severos.

Hipopotasemia

La hipopotasemia ocurre cuando se tienen niveles bajos de potasio en el torrente sanguíneo. Los síntomas más habituales de este problema son: fatiga, debilidad, calambres en las piernas y estreñimiento.

Algunos medicamentos o afecciones pueden causar hipopotasemia. Pregunta a un médico para determinar la causa subyacente y la mejor opción de tratamiento para ti.

Venas varicosas

Es posible que tengas las piernas cansadas, pesadas o doloridas si tienes venas varicosas. Estas aparecen cuando las venas no funcionan correctamente y comienzan a acumular sangre. Esto hace que las venas se agranden y se hinchen.

Por lo general, el ejercicio, la elevación y las medias de compresión, pueden ayudar a aliviar estos síntomas. Acude a un médico si los síntomas no mejoran.

Mala circulación

Las piernas pueden sentirse cansadas o fatigadas si la sangre no circula correctamente por el cuerpo. La mala circulación suele afectar a la parte inferior de tu cuerpo, ya que es más difícil que la sangre fluya hacia el corazón. A veces, la sangre se puede acumular en las piernas, los tobillos y los pies.

Es posible que podamos mejorar la mala circulación si nos movemos más, evitando la ropa ajustada o controlando afecciones subyacentes, como la diabetes. Consulta a un médico si has tomado medidas para mejorar la circulación pero no has notado una mejoría. Un médico puede recetar medicamentos para mejorar la circulación.

hombre con piernas cansadas

Remedios para aliviar las piernas cansadas

En muchos casos, se pueden tratar las piernas cansadas en casa y sin necesidad de tomar ningún fármaco para la inflamación.

Realiza estiramientos

Después de entrenar es muy aconsejable realizar estiramientos en todo tu cuerpo. Así ayudamos a que se recuperen del esfuerzo que han realizado durante el ejercicio físico. Hazlo de forma suave y sin dar «rebotes». Tienes que notar tensión, pero nunca dolor.

Aplica agua fría y haz baños de contraste

Otra manera de relajar la musculatura de las piernas es aplicar agua fría o una bolsa de hielo sobre las mismas. El frío tiene un efecto anti inflamatorio para los músculos y te servirá para reducir la fatiga. También puedes hacer baños de contraste, con agua fría y agua caliente. Esta técnica se recomienda en casos de rehabilitación de lesiones, ya que ayudan a reducir la inflamación de los músculos y mejorar el flujo sanguíneo.

No te quedes quieto

Si tienes piernas están muy fatigadas, e incluso doloridas, después de hacer alguna actividad física, es aconsejable que dejes que tu cuerpo se recupere. No obstante, tampoco tienes que quedarte tirado en la cama durante una semana; puedes realizar un descanso activo para recuperarte, haciendo una actividad un poco más ligera.

Coloca tus piernas cansadas en alto

Uno de los trucos más sencillos y eficaces para aliviar el cansancio de las piernas es ponerlas en alto. No es necesario que hayas tenido un entrenamiento intenso para hacerlo, también te servirá de gran alivio cuando pasas muchas horas andando por turismo o en tacones. Este simple gesto ayuda a recuperar las piernas cansadas ya que se mejora la circulación sanguínea. La postura favorece el retorno venoso y permite que se descongestionen las venas y arterias.

Descansa las piernas cansadas

El descanso no es solamente imprescindible para tener una buena salud física y mental. Dormir por la noche es necesario para reparar los tejidos y los músculos dañados, además podremos recuperarnos de todo el esfuerzo del día y afrontar con ganas el siguiente.

Date un masaje

¿A quién no le gusta un buen masaje en las piernas? Es totalmente desestresante y puede descargar todo la acumulación de fatiga muscular. Ayuda a relajar la musculatura del cuerpo, mejora la circulación sanguínea y previenen la aparición de lesiones o agujetas.

Es recomendable que acudas a un masajista profesional con frecuencia, pero siempre podrás hacértelo a ti mismo. Lo ideal es hacerlo antes de dormir o después de entrenar.

Comer bien

Llevar una alimentación saludable y equilibrada es un factor fundamental para la salud. Existen algunos alimentos que mejoran la relajación de los músculos, como el zumo de cerezas. Las cerezas contienen flavonoides y antocianinas, que ayudan tanto a mejorar los dolores musculares como a prevenir su aparición. Debes ingerir también carbohidratos, proteínas y grasas de buena calidad, así como agua en la cantidad suficiente.

Por otra parte, un estudio encontró que el uso tópico de vinagre de sidra de manzana puede ayudar a reducir los síntomas de las venas varicosas, como calambres, dolor y fatiga. Puedes frotar el vinagre en las piernas o puedes agregar un poco a un baño.

¿Cómo prevenir las piernas cansadas?

Por lo general, los remedios caseros y estar en reposo será suficiente para aliviar las piernas cansadas. Sin embargo, si tus piernas aún se sienten cansadas después del tratamiento en casa o si el cansancio persiste durante más de unos pocos días, pide una cita con un médico. También acude a un médico si experimentas algún dolor, disfunción o malestar. El especialista puede determinar si existe una afección subyacente que esté causando el cansancio de tus piernas.

Hay algunas cosas que podemos hacer para evitar o reducir el riesgo de tener piernas cansadas:

  • Llevar una dieta equilibrada y saludable para asegurarnos de obtener las cantidades diarias recomendadas de nutrientes. Esto ayuda a proporcionar la energía necesaria para realizar las actividades diarias.
  • Obtener mucha vitamina D de la exposición directa al sol o de la dieta.
  • Eleva las piernas por encima del nivel del corazón para favorecer a la circulación.
  • Usar calzado adecuado, especialmente si vamos a estar de pie durante mucho tiempo. Elige un zapato que te brinde apoyo, sea cómodo y te quede bien. Agrega plantillas acolchadas para soporte adicional.
  • Levántate y muévete con la mayor frecuencia posible. Haz un esfuerzo por hacer ejercicio todos los días durante al menos 15 minutos.
  • Muévete o estírate durante al menos cinco minutos por cada hora de sedentarismo.
  • Mantén las piernas sin cruzar mientras estás sentado.
  • Siéntate o párate de pie con una buena postura.
  • Bebe mucha agua.
  • Mantén un peso óptimo y saludable.
  • Usa medias de compresión.
  • Duerme con almohadas debajo de los pies.
  • Descansa mucho.
  • Limita o evita el alcohol, el azúcar y la cafeína.
  • No fumes.