Entrenar nos aporta numerosos beneficios que todos conocemos, tanto físicos como mentales. ¿Pero te has preguntado alguna vez si influye en tu vida sexual? Podríamos considerar los ratitos de cama como un ejercicio físico (en el mejor de los casos), por lo que será positivo que tengas cierta condición física.

Ahora, la ciencia ha confirmado que el aumento de rendimiento en la cama por el entrenamiento no es solo anecdótico. Según una nueva revisión de estudios publicada por la International Society for Sexual Medicine, realizar un plan de ejercicio habitual puede mejorar la mayoría de los aspectos de la vida sexual de una mujer. «La revisión confirmó que el ejercicio aumenta la excitación genital en las mujeres«, dijo la autora, Amelia M. Stanton.
Además, también se tienen en cuenta los efectos indirectos del sexo, como la mejora de la función cardiovascular, el estado de ánimo y la imagen corporal.

¿Cómo interfiere el entrenamiento en tu vida sexual?

Existen diferentes razones para los efectos físicos y mentales. Los científicos creen que la activación del sistema nervioso simpático (el responsable de la respuesta de lucha o huida) es clave para la mejora de la excitación genital.

En una serie de estudios, Cindy Meston (Directora del Laboratorio de Psicofisiología Sexual de la Universidad de Texas), determinó que el ejercicio moderado es la intensidad que funciona mejor para activar el sistema nervioso simpático. “La clave es la activación moderada del sistema nervioso simpático. Demasiado o muy poco no parece cambiar significativamente los niveles de excitación genital. Cuando la activación del sistema nervioso simpático es demasiado alta, como en el entrenamiento, el flujo sanguíneo puede alejarse de la región genital para ayudar temporalmente a restaurar los músculos que funcionan«.

Asimismo, se ha demostrado que el ejercicio estimula ciertas hormonas responsables de la excitación en las mujeres, como el estrógeno, el estradiol, la prolactina, la oxitocina y la testosterona. En cuanto a los beneficios mentales, también son importantes para el correcto desarrollo de la relación. Según la revisión, se ha comprobado que hacer ejercicio de forma regular mejora la imagen corporal y el estado de ánimo, por lo que puede mejorar el deseo sexual de las mujeres. «Las mujeres que se sienten bien en general y con respecto a sus cuerpos, pueden tener menos probabilidades de distraerse o desconectar mentalmente durante la actividad sexual«, dijo Stanton.

¿Qué sucede si entrenamos antes?

Según la investigación, aseguran que, para maximizar los beneficios del ejercicio, realizar ejercicio físicp antes del sexo tiene un mayor impacto. «Existe evidencia que sugiere que el ejercicio antes de la actividad sexual puede ser más beneficioso para el deseo sexual que hacer ejercicio en cualquier otro momento«, dijo Stanton.

Concretamente, un estudio de la revisión analizó a unas mujeres pedalearon en una bicicleta estática durante 20 minutos, y después vieron una película erótica. Los investigadores marcaron la excitación genital en 5, 15 y 30 minutos después del ejercicio, y descubrieron que la activación genital máxima ocurrió entre 15 y 30 minutos después de que dejaran de pedalear.

¿Es mejor el entrenamiento de fuerza o aeróbico?

Aunque la revisión de estudios buscó poder responder esta pregunta, los científicos están aún deliberando sobre la respuesta. En la mayoría de los estudios que examinan la respuesta sexual al ejercicio tienden a usar el ciclismo en una bicicleta estática, ya que es el método más sencillo. Por lo tanto, se deberían hacer estudios que prueben diferentes tipos de entrenamientos, incluso determinar la duración o las repeticiones que generan más beneficios.

Así que por ahora nos quedaremos con la conclusión de que es beneficioso entrenar antes del acto y mantener una intensidad moderada.