Los tatuajes han empezado a ser aceptados por la sociedad desde hace relativamente poco tiempo. Mucho se habla de ello, pero aún hay mucho campo que investigar. Si tienes tatuajes, es posible que hayas escuchado que la tinta pueda estar influyendo en tus entrenamientos y bloqueando tus glándulas sudoríparas. Sin embargo, muchos deportistas lucen cuerpos esculpidos con tatuajes impresionantes, y esto nos hace plantearnos si la ciencia sabe algo al respecto.

Algunos investigadores de Australia quisieron saber si es cierto eso de que los tatuajes te hacen sudar menos. ¿Es verdad que no expulsamos la concentración de sodio y esto podría afectar a la salud?

¿Cómo supieron la influencia de los tatuajes?

El estudio, publicado en el Journal of Science and Medicine in Sport, analizó a 22 hombres y mujeres con tatuajes, con edades entre 18 y 45 años. Estos debían tener al menos un tatuaje de hace más de dos meses, un tamaño inferior a 13 centímetros cuadrados, y con un 50% o más sombreado.

Los participantes realizaron cuatro intervalos de cinco minutos (con un minuto de descanso entre cada intervalo) en una bicicleta estática, a una tasa de esfuerzo percibido de aproximadamente 15. Según el estudio, la frecuencia cardíaca media de los participantes era de aproximadamente 165 latidos por minuto.

El sudor de los voluntarios se absorbió mediante dos parches absorbentes, uno de los cuales se colocó sobre los tatuajes de los participantes y otro se colocó en el mismo lugar, sin tatuar, en el lado opuesto del cuerpo. Por ejemplo, si el tatuaje estaba en el antebrazo derecho, compararon la tasa de sudoración de esa zona con la misma ubicación en el antebrazo izquierdo.
Cuando los científicos quitaron y pesaron los parches para ver la cantidad de sudor que cada participante perdió, encontraron que cada uno perdió una media de 0,92 miligramos de sudor por centímetro cuadrado en la zona tatuada y 0,94 miligramos de sudor por centímetro cuadrado donde no había tatuaje. Además, no hubo una gran diferencia entre si estaban muy sombreados o no.

Además, tanto para las zonas con tatuajes como para las que estaban impolutas, prácticamente no hubo diferencias en la cantidad total de sodio perdido a través del sudor.

Ni los tatuajes bloquean el sudor, ni nos hacen acumular sodio

Toda esta investigación muestra que, a pesar de lo que la gente puede haber pensado, el tratamiento de microneedling o la tinta de los tatuajes no daña la capa de la piel, ni causa cicatrices que puedan alterar la función de las glándulas sudoríparas. De ser cierto, tener tatuajes nos pondría en riesgo a sufrir enfermedades relacionadas con el calor o el ejercicio intenso. El sudor es el sistema que tiene nuestro cuerpo para autorregular la temperatura, por lo que no estamos hablando de algo poco importante.

Aun así, se necesita más investigación para conocer si hay algunas técnicas de tatuaje, tipos de tinta o material que afecte a las glándulas sudoríparas. Además, faltaría por conocer el efecto de tatuajes más grandes.