Las venas que sobresalen de tu cuerpo suelen verse grandes, rígidas y sometidas a alta presión. Mucha gente asume que esta es la respuesta del sistema circulatorio a las demandas elevadas que resultan del ejercicio. Aunque el ejercicio tiene efectos en el cuerpo que pueden cambiar la apariencia de las venas y arterias, no se trata de que aparezcan otras nuevas o de que las viejas soporten más estrés.

De hecho, la aparición de venas debajo de la piel al levantar pesas tiene muy poco que ver con ellas mismas. En realidad, no se generan más venas después de levantar pesas. Las que tienes están aplanadas por la hinchazón del músculo y simplemente parecen abultarse.

¿Cómo influye el ejercicio?

Cualquier tipo de ejercicio eleva la frecuencia cardíaca hasta cierto punto. Esta es una respuesta fisiológica a una mayor necesidad de oxígeno en el cuerpo, particularmente en zonas donde se realiza el trabajo. La frecuencia cardíaca y la respiratoria aumentan para compensar el incremento de trabajo, que se alimenta a través del flujo sanguíneo a lugares que se están ejercitando, como los músculos.

Según Harvard Health Publishing, el ejercicio también combate condiciones como la hipertensión, algunos cánceres y enfermedades cardíacas. También protege los huesos que se debilitan a medida que envejece debido a la pérdida de calcio.

Papel del plasma

Los cambios en la apariencia en realidad tienen poco que ver con lo que ocurre en las propias venas, según Scientific American. De hecho, estos efectos en ellas son producto de cambios en la materia muscular que las rodea.

El plasma del cuerpo fluye hacia los músculos durante el ejercicio y hacen que se hinchen y endurezcan. El endurecimiento del músculo empuja el tejido venoso insertado hacia la superficie de los músculos y contra la piel, haciéndolo más visible, mientras que la función de las venas permanece prácticamente sin cambios. Este efecto «bombeado» dura sólo de 15 a 30 minutos.

mujer con venas marcadas por entrenar fuerza

Mito del volumen y la presión

La creencia arraigada de la causa de las venas abultadas era que el ejercicio obligaba al corazón y al sistema circulatorio a distribuir la sangre más rápido, lo que provocaba un aumento de volumen y presión en las venas que empujaban las paredes venosas y las hacían más rígidas.

Sin embargo, un estudio reciente ha demostrado que la presión en realidad disminuye durante el ejercicio porque la circulación mejora en todo el cuerpo, distribuyendo la sangre y ejerciendo menos presión sobre cualquier pasaje. El volumen también permanece constante en todo el cuerpo y puede aumentar en los capilares más pequeños mientras disminuye en los vasos más grandes.

Aunque las venas abultadas son un subproducto común del ejercicio, también puedes desarrollar venas más prominentes a través de posibles problemas de salud peligrosos. La trombosis venosa profunda puede contribuir al abultamiento de las venas, lo que podría ser un precursor de un coágulo de sangre.

Fumar también las acentúa en la superficie de la piel, al igual que el estrés excesivo. Las personas mayores tienen más probabilidades de desarrollar venas abultadas por esta razón. Si no estás seguro de la causa de tus venas abultadas, llama o visita a un médico.