La reciente moda de llevar pulseras de actividad y relojes inteligentes ha hecho que tengamos cierto interés por conocer cuántos pasos damos al día. Caminar está considerado una actividad física, ¿pero cuántos pasos cuentan como ejercicio realmente? No todos los ritmos son iguales y la cantidad también es un factor a tener en cuenta. Un reciente estudio, publicado en el British Journal of Sports Medicine, analiza esta duda.

¿Qué cadencia se puede considerar ejercicio físico moderado?

En el estudio, los investigadores quisieron determinar si los pasos que hacemos cada día realmente se pueden considerar como sus minutos de ejercicio físico. Tuvieron en cuenta la cadencia (cantidad de pasos por minuto) de 76 participantes, con edades entre 21 y 40 años.

Determinaron que una cadencia de 100 pasos por minuto corresponde a un umbral de actividad física con intensidad moderada. Este ritmo es equivalente a aproximadamente 3 kilómetros por hora, el cual te ayudará a lograr aproximadamente 3 MET (equivalente metabólico de la actividad, que mide la cantidad de energía que una persona gasta en una determinada actividad).

¿Qué sucede si aumentamos el ritmo?

Según la investigación, una persona que camina entre 100 y 129 pasos por minuto probablemente logre entre 3 y 5’9 MET. Esto sigue siendo todavía una actividad física de intensidad moderada, pero si empiezas a caminar a más a 130 pasos por minuto, alcanzarás el umbral de intensidad vigorosa (al menos 6 MET).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen un mínimo de 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad vigorosa a la semana. El tiempo que pasas entrenando, lógicamente, cumple los requisitos. Pero este estudio pretende ayudarte a determinar si tu actividad física fuera del entrenamiento puede aumentar tus minutos de ejercicio.

Correr es un excelente modo de actividad física que a menudo corresponde a una actividad de intensidad vigorosa. Estas recomendaciones no deben tomarse como una alternativa a la ejecución, sino complementarias”, dijo Scott Ducharme, investigador del estudio.

Tener en cuenta tu velocidad de caminar, incluso en los días de descanso de entrenamiento. Puede influir los pasos que das desde la oficina hasta la fuente para llenar tu botella. Además, caminar a una cadencia más rápida puede ayudarte a mitigar los efectos negativos que provoca estar sentado tanto tiempo.

Muchas pulseras, teléfonos o podómetros pueden informarte de tu cadencia en tiempo real. Pero en el caso de no tener uno, puedes calcularla mediante una caminata cronometrada. «Caminar es el tipo de actividad física más comúnmente. Sin embargo, para aquellos que son activos y se dedican a correr, montar en bicicleta o cualquier otra forma de actividad física, su día probablemente tenga momentos adicionales de caminata. Caminar diariamente es beneficioso para la salud general de la mayoría de las personas, incluso para aquellos que entrenan o hacen otros tipos de actividad física«.

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