A pesar de que la creencia popular nos he hecho pensar durante años que esto es solo “cosa de hombres”, la testosterona es esencial para la salud de cualquier ser humano. Son muchos los hombres que piensan que la testosterona se encarga de formar músculo magro y aumentar la libido, pero realmente sus beneficios son otros muchos.
Cuando tenemos unos niveles controlados de testosterona, estamos combatiendo la depresión, manteniendo los niveles de azúcar en la sangre y el corazón sano, además de unos huesos fuertes y mucha vitalidad. De hecho, conforme que los hombres envejecen, tener unos niveles óptimos de testosterona se relaciona con una muerte por cualquier otra causa que no sean las anteriores nombradas.

Si te preocupa saber cuándo empiezan a decaer los niveles de testosterona, normalmente se reducen en un 1-2% cada año a partir de los 40. Aun sí, la obesidad y la diabetes provoca que estos niveles sean más bajo de lo normal, incluso antes de los 40.

Entonces, si tenemos que mantener unos rangos determinados de testosterona, ¿se puede tomar suplementación sin problema? Realmente no es así. La mayoría de los hombres que luchan con los síntomas de testosterona baja, creen que un gel es la solución a sus problemas, pero no es tan fácil. Se calcula que tan solo uno de cada 10 hombres podría notar los beneficios de la suplementación.
Puede parecer lógico que para elevar la testosterona se acuda a un extra, pero tan solo podrás notar cambios los primeros 2 meses, luego vuelves a tu nivel inicial o un poco inferior.

6 razones por las que tienes la testosterona baja

Una vez superada la barrera de que tomar suplementación no es necesario para elevar los niveles de testosterona, te contamos 6 razones por las que la producción normal está siendo inferior.

Niveles altos de grasa abdominal

Hace tiempo te hablamos sobre el problema de ser obeso abdominal. Quizá no estés en el nivel de ser obeso, pero sí acumulas demasiada grasa en tu abdomen. No vas a solucionar este problema tomando suplementación, lo que necesitas es perder grasa.
La grasa del abdomen aumenta la actividad de una enzima llamada aromatasa, que transforma la testosterona en estrógeno, una de las principales causas de tener un nivel bajo.

Así que si quieres aumentar la testosterona, céntrate en perder la panza de cerveza.

La falta de sueño

No solamente ganar peso y grasa favorece a la reducción de testosterona. Tener un mal descanso afecta negativamente en cualquier ámbito de la salud física y mental. Realmente, dormir es el “medicamento” más barato que existe y que asegurará un aumento de los niveles bajo, además de mejorar en masa muscular, estado de ánimo, salud y libido.

La Revista de la Asociación Médica Estadounidense comprobó que los hombres sanos (de unos 24 años) que dormían solo cinco horas, durante una semana, experimentaron una reducción del 10-15% en la testosterona.
Para elevar los niveles de testosterona, duerme al menos 7-9 horas cada noche, y anímate a tomar siestas (de 30 minutos) para aumentar el tiempo de sueño semanal total.

Estás muy estresado

La vida moderna es muy estresante, reconocedlo. Estamos conectados 24/7 a un móvil o un ordenador, pendientes del trabajo u obsesionados con los problemas familiares. La hormona del estrés, cortisol, se crea de los mismos componentes hormonales que la testosterona, por que si agotas las reservas de cortisol tu cuerpo tirará de la testosterona.

Hacer deporte es un factor importante para desestresarnos, aunque hacerlo en exceso (sobreentrenar) puede causar estrés. Para compensar el estrés, evita tomar demasiado cafeína, elimina el alcohol y encuentra tiempo para meditar o desconectar completamente.

Falta de nutrientes

Mantener una alimentación variada y equilibrada es fundamental para estar nutrido correctamente. Micronutrientes como el zinc o la vitamina D son necesarios en la producción de testosterona. Y tener un estilo de vida en el que bebemos demasiado alcohol, tomamos demasiado cereal, nos falta exposición de luz solar o tenemos bajos niveles de azúcar en sangre, provocan deficiencias de este tipo de nutrientes.

Así que si piensas que por tomar un suplemento, aumentarás tus niveles, te equivocas. Hay estudios que demuestran que tomar suplementación de zinc o vitamina D, tan solo sirve para incrementar el nivel en personas con deficiencia.
Si realmente quieres tener una producción normal, lo ideal es que estés en tu peso, duermas lo suficiente y no te estreses.

Hiperinsulinemia

Tener sobrepeso y una gran acumulación de grasa en el abdomen perjudica a los niveles de testosterona, insulina y azúcar en sangre. Esto suele ocurrir cuando se tiene una alimentación cargada de hidratos de carbono procesados, azucares y exceso calórico.

Tener un nivel alto de insulina desplaza la producción de testosterona hacia la androstenediona, una hormona mucho más débil de testosterona, y ocupará las zonas en los receptores que le corresponderían a la testosterona. Recuerda que aunque sea tentador usar suplementación, lo único que te servirá será bajar de peso.