La ingesta de proteínas es imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Si eres de los que realiza ejercicio físico de forma habitual, te interesa saber con más detalle la importancia de la misma, ya que te facilitará el camino hacia tus objetivos.

Las proteínas combinan elementos estructurales llamados aminoácidos que forman y reparan el tejido muscular, huesos y tendones. Los aminoácidos se dividen en dos tipos: esenciales y no esenciales. Los esenciales son aquellos que no son elaborados por nuestro organismo y deben incorporarse a través de la dieta. Los no esenciales son sintetizados por nuestro organismo.

Para quienes hacen ejercicio regularmente, y especialmente para quienes lo llevan a cabo con una intensidad elevada, aumentar el consumo de proteínas les aportará una infinidad de beneficios. Algunos de ellos son el aumento de la masa muscular, una mejora en el proceso de recuperación y, especialmente, el mantenimiento de la masa muscular unido a la pérdida de grasa.

¿Qué alimentos contienen proteínas?

Para lograr incrementar la ingesta de proteínas, además de ser conscientes de qué alimentos son ricos en las mismas, podemos recurrir a suplementos que complementen nuestra dieta. En primer lugar, los alimentos ricos en proteínas se dividen en dos tipos según su procedencia. Por un lado, encontramos proteínas en alimentos de origen animal como la carne, aves, pescado, huevos y productos lácteos. Éstos constituyen la forma más efectiva de consumir proteínas de forma natural.  Y, por otro lado, la proteína procedente de alimentos de origen vegetal, como la soja, legumbres, frutos secos, cereales y vegetales.

En segundo lugar, encontramos los suplementos de proteínas que sirven de apoyo a nuestra dieta. Éstos son esenciales si queremos percibir los resultados deseados de una forma más evidente, en concreto el aumento de la masa muscular o el mantenimiento de la misma en procesos de pérdida de grasa. Cuando realizamos ejercicios y dieta con la intención de perder grasa, podemos observar que nuestra masa muscular disminuye, por ello el consumo adecuado de proteínas nos ayudará en el proceso. Los batidos de proteína, precisamente, cumplen la misión de proporcionar al organismo la cantidad de proteínas que necesita para la creación de nuevos tejidos musculares y regeneración de los mismos. Presentan un formato en polvo para mezclar con base líquida, como agua o leche. Cualquier persona puede tomar este tipo de suplementación. No obstante, habrá que ajustarla en función de las necesidades individuales.

¿Cuántos tipos de batidos hay?

Existen numerosos tipos de batidos, como los de proteína de suero de leche, muy utilizadas, entre otras cosas, por la facilidad y rapidez con la que se digieren; proteínas de caseína, su digestión es más lenta y suele emplearse en periodos más largos de no ingesta, como la noche o entre comidas con larga distancia entre sí; proteínas de huevo, con una velocidad de absorción media, son también de las más utilizadas siguiendo a la proteína de suero de leche; proteína de carne, vegetales, opciones sin lactosa,…

Como podemos observar, no hay excusa para que nuestra dieta no cumpla con los valores requeridos de proteínas. Tenemos muchas opciones, ya sea potenciando este nutriente en nuestra dieta, como haciéndolo de una forma más efectiva a través de la suplementación. Sea cual sea la opción que tomemos, es muy importante hacerlo de una forma constante, consciente y sobre todo acompañándolo de un estilo de vida saludable.

Si te interesa conocer algunos de los mitos sobre los batidos de proteínas, puedes encontrarlos en el siguiente enlace:

https://lifestyle.fit/suplementos/proteinas/mitos-sobre-los-batidos-de-proteinas