La dieta vegana tiene varios inconvenientes, ¿los conoces todos?

Hay muchos que optan por la dieta vegana sin saber exactamente a qué se enfrentan. El ser humano es omnívoro, eso implica que comemos de todo y procede del latín «omnivorus» compuesto por «omni» que significa «todo» y «vorus» que es «comer» (vorare en latín). Cuando alguien decido dejar atrás la carne, el pescado y los productos derivados de animales, surgen dudas y esas dudas está bien planteárselas.

Más allá de los debates insulsos y sin base científica como el mero hecho de criticar, ridiculizar y señalar una opción tan digna de alimentación como cualquier otra, las dudas reales surgen con respecto a las posibles carencias de la dieta vegana. Y sí, aunque estemos haciendo un bien a los animales y al medioambiente, las dietas veganas tienen ciertas carencias que debemos tener en cuenta para no poner en riesgo nuestra salud.

Cualquier persona y de casi cualquier edad puede llevar una dieta vegana, siempre y cuando antes se consulte con el médico, ya que si tenemos alguna intolerancia o enfermedad podríamos poner en riesgo nuestra salud.

Con este texto no decimos que ser vegano sea malo, al revés, queremos dar visibilidad al veganismo, pero de forma consciente haciendo ver lo que casi nunca nos cuentan. Si queremos dar el paso, la mejor forma de hacerlo es ponernos en contacto con un médico, ya que un dietista nutricionista nos puede ayudar al principio con las cantidades de vitaminas, fibra, minerales, como crear mezclas de alimentos, como compensar la falta de algún nutriente, etc. para evitar los efectos adversos de los excesos de vitaminas, minerales, grasas, azúcares y sal.

Una tabla con diferentes alimentos veganos

La clave está en la variedad de los alimentos

Al igual que pasa con una dieta convencional, en la que siempre se repite hasta la saciedad, que hay que hacerla variada, pues en el veganismo también.

Cuanto más variados sean los alimentos, mejor será nuestra alimentación y más favoreceremos a nuestra salud. Es decir, más minimizaremos los inconvenientes de esta alimentación.

También recomendamos informarnos bien de los alimentos que vamos a comprar y, posteriormente, a ingerir, para hacerlo de forma equilibrada y reducir al mínimo las carencias.

Las carnes están relacionadas con la aparición de cánceres y enfermedades cardiovasculares, es una de las ventajas de la dieta vegana y vegetariana, ya que, al estar basada en plantas, se reduce el riego de enfermedades y se aumenta la calidad de vida. En la actualidad existen multitud de opciones basadas en plantas, pero eso no es sinónimo de salud.

Muchas de esas empresas agregan ingredientes poco recomendables para la salud, por lo que lo mejor es crear un menú variado basado en legumbres, vegetales y frutas, y después, añadir algunos procesados para compensar. Si basamos nuestra alimentación solo en productos procesador que compramos en el supermercado, nuestra salud podría empeorar.

Lo bueno de esos productos es que muchos llegan suplementados con vitamina B12, uno de los grandes inconvenientes de las dietas veganas. Pero, por otra parte, nos permiten disfrutar de salchichas, hamburguesas, pizzas, empanadillas, canelones, estofados, puchero, lentejas, filetes empanados, macarrones con queso, etc. sin rastro de sufrimiento animal.

Un bol solo con ingredientes veganos

El lado negativo de elegir una dieta vegana

Nada en esta vida es perfecto y, al igual que la dieta habitual está relacionada con la aparición de cáncer y es la responsable de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión, y otras, la dieta vegana también tiene sus luces y sombras.

Vitamina B12

Nadie le da importancia a las vitaminas hasta que aparece en el camino la B12. Esta vitamina es esencial, ya que se encarga de mantener la salud de las neuronas, contribuye a la elaboración del ADN, es importante para el metabolismo de proteínas, lípidos y potras sustancias, es esencial para el cerebro y el sistema nervioso, permite la formación de glóbulos rojos, etc.

La vitamina B12 se produce por bacterias. Las plantas, los hongos y los animales no producen esta vitamina. Todos, veganos y no veganos, deberíamos tomar esta vitamina. La carne cuenta con este suplemento porque los animales comen pienso adulterado o son medicados para darnos a nosotros la famosa B12.

La dosis que debemos tomar nos la debe indicar un médico, ya que depende de los valores que tengamos en sangre, hay quienes necesitan una suplementación diaria, y quienes una toma semanal.

La deficiencia de esta importantísima vitamina provoca anemia, pérdida de memoria, riesgo cardiovascular, demencia, problemas oculares, cambios conductuales, etc.

Una imagen donde vemos unos suplementos ficticios

Exceso de fibra y vitaminas

Una dieta vegana sin control puede dar lugar a una descompensación severa, tanto a la baja como al alta. Un exceso de vitaminas y fibra puede dar lugar a irritación, rojeces en la piel, fatiga, mareos, dolores articulares, problemas de visión, pitidos en los oídos, dolor de cabeza, picores, enfermedad hepática, pérdida de cabello, problemas digestivos, etc.

Para evitar todo esto es conveniente estar bien informados de todo lo que comemos y ser capaces de medir más o menos la ingesta diaria de vitaminas y fibras. No hace falta volverse locos, basta con hacer uso del sentido común, por ejemplo, si comemos 3 días seguidos garbanzos, lentejas y alubias, es normal que notemos cambios en nuestra flora intestinal.

La masa ósea podría verse afectada

Otro de los inconvenientes de la dieta vegana es la masa ósea. Si de base, no tenemos problemas con la masa ósea, podemos optar por una dieta libre de sufrimiento animal, pero si por el contrario tenemos una baja masa ósea, debemos consultar nuestros cambios de alimentación con un especialista.

Esto lo contamos porque las dietas basadas en plantas son algo bajas en calcio, pero eso se soluciona incluyendo suplementos de calcio, o tomando leche vegetal con calcio. Para evitar la osteoporosis en dietas veganas debemos tomar almendras, brócoli, leche vegetal suplementada, avena fortificada, mandarinas, kiwi, yogures fortificados, legumbres, tofu, etc.

Una radiografía de una mano izquierda

Posible aumento de peso

Una dieta, sea cual sea, como si nos queremos inventar su nombre, ha de hacerse con mucho cuidado y si no tenemos experiencia o conocimientos en el tema, lo mejor es acudir a un profesional.

Decimos esto porque si basamos nuestra alimentación en productos sustitutivos basados en plantas como una burger de guisantes que compramos en el supermercado, nuestra salud puede verse duramente afectada, con posibles problemas de sobrepeso, diabetes, hipertensión, estreñimiento, falta de vitaminas, etc.

De ahí la importancia de estar bien alimentados de forma rica y variada, e intentar dejar los procesados y ultraprocesados solo para ocasiones puntuales. Debemos evitar el engañarnos y por creer que comemos verduras y frutas a diario, podemos comer chuches, bollería industrial, refrescos, batidos azucarados, galletas, etc.