Muchas de las personas que siguen una dieta paleo lo hacen por razones de salud, evitando muchos hidratos de carbono, sobre todo cereales, y apostando por carnes magras y las verduras. Ahora, una reciente investigación asegura que el estilo de comer como «el hombre de las cavernas» puede tener peligros ocultos para la salud del corazón.

La dieta paleo se caracteriza por seguir las pautas nutricionales de la alimentación de nuestros antepasados ​​humanos, defendiendo comer como un cazador y recolector, consumiendo mucha carne, verduras, frutos secos y algunas frutas; a la vez que se evitan alimentos de origen agrícola, como cereales, legumbres y lácteos, además de productos con azúcar refinada y aceites procesados.
Lógicamente, nadie discute los beneficios nutricionales de las verduras o de las proteínas magras, pero eliminar los cereales enteros de la dieta puede tener algunas consecuencias dañinas con respecto al microbioma intestinal y su implicación en la salud cardiovascular.

El peligro de no consumir cereales enteros

Un grupo de investigadores de la Universidad Edith Cowan en Perth (Australia), comparó los microbiomas intestinales y los niveles de N-óxido de trimetilamina (TMAO), un biomarcador sanguíneo clave asociado con enfermedades del corazón, de 44 personas que siguieron una dieta paleo durante al menos un año. También hubo otro grupo similar de 47 personas que siguieron una dieta australiana que incluye cereales integrales.

Sin mucha sorpresa, descubrieron que aquellos que siguieron una alimentación paleo, tenían niveles de TMAO el doble de altos que los que llevaron el otro tipo de dieta. La razón es básicamente por la falta de cereales integrales en la dieta paleo. «Descubrimos que la falta de cereales integrales estaba asociada con los niveles de TMAO, lo que puede proporcionar un vínculo entre los riesgos reducidos de enfermedad cardiovascular que vemos en las poblaciones con altas ingestas de granos enteros«, dijo una de las autoras del estudio.

Los científicos también encontraron concentraciones más altas de las bacterias que producen TMAO en el microbioma de los voluntarios paleo. El consumo de cereales enteros puede regular o suprimir el nivel de las bacterias que producen TMAO en el intestino. «La dieta paleo excluye todos los granos, y sabemos que los granos enteros son una fuente fantástica de almidón resistente y muchas otras fibras fermentables, vitales para la salud del microbioma intestinal«.

Debemos cuidar los niveles de N-óxido de trimetilamina (TMAO)

En los últimos años, el TMAO se ha convertido en un importante factor de riesgo cardíaco. Algunos estudios encontraron que unos niveles altos de TMAO podrían predecir el riesgo de un susto cardíaco futuro, incluso en personas que a priori no tienen factores de riesgo, como niveles altos de colesterol o triglicéridos.
Por otra parte, también se descubrió que unos niveles más altos de TMAO favorece en 2’5 veces más de probabilidades de tener un problema cardiovascular importante como un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular o la muerte, frente a aquellos con los niveles más bajos.

Los investigadores han encontrado que las especies de bacterias beneficiosas eran más bajas en los seguidores de la dieta paleo, un efecto que se asoció con una ingesta reducida de carbohidratos. Y sí, esto puede tener consecuencias en otras enfermedades crónicas a largo plazo. Por ejemplo, se suele comentar que consumir cereales integrales se relaciona con menores probabilidades de tener cáncer, diabetes, enfermedades respiratorias o coronarias