Dieta sin residuos: cómo hacer y alimentos permitidos

Dieta sin residuos: cómo hacer y alimentos permitidos

Carol Álvarez

Cuando nos referimos a una dieta saludable y equilibrada, la mayoría de los expertos recomiendan tener un buen aporte de fibra diario. El problema es que hay personas con enfermedades o características especiales que les afecta negativamente el consumo de fibra. La dieta sin residuos puede ser una solución a muchos pacientes.

Es por eso que también debe tenerse en cuenta seguir una dieta baja en residuos; o lo que es lo mismo: pobre en fibra y en otras sustancias que estimulan el intestino (purinas, lactosa, fructosa, ácidos…). La dieta sin residuos ofrece un descanso del malestar gastrointestinal inducido por la fibra. La dieta reduce la fibra dietética a 8 gramos por día de los 25 a 38 gramos normales de fibra recomendados para las personas generalmente sanas.

¿Qué es la dieta sin residuos?

Al seguir una dieta baja en residuos, el consejo habitual es no consumir más de 10 a 15 gramos de fibra al día. También debemos evitar los productos lácteos y ciertos tipos de carbohidratos. Pueden provocar calambres abdominales y diarrea. Un médico o un dietista deben supervisarnos si decidimos seguir una dieta baja en residuos. Las dietas bajas en residuos generalmente solo se recomiendan para uso a corto plazo.

También puede cambiar el microbioma intestinal. Las necesidades individuales deben determinar las cantidades y los tipos de alimentos, así como el tiempo de seguimiento de la dieta. Esta dieta generalmente no se sigue a largo plazo.

La fibra no es que sea una sustancia dañina para nuestro organismo (de hecho regula el tránsito intestinal), pero al no ser absorbida por el cuerpo, puede provocar alteraciones molestas. Esta sustancia se encuentra en alimentos de origen vegetal (cereales, frutas, verduras, frutos secos, legumbres), así que tendremos que disminuir o eliminarlos de nuestra alimentación.

Como decíamos antes, en este tipo de dieta hay que eliminar la presencia de cualquier sustancia que provoque alteraciones en el sistema digestivo. Por lo que la gran parte de la alimentación estará basada en agua potable, cereales no integrales, arroz, blanco, pan blanco, té, caldos colados, huevo cocido, carnes blancas, etc.

De forma general, la dieta es baja en residuos y se irán incorporando de manera gradual hasta mejorar su tolerancia. Hay que evitar a toda costa las carnes rojas, el café y los productos ultra procesados con alto contenido en azúcar. Estos alimentos son ricos en purinas, las cuales no son muy beneficiosas en este contexto de salud.

Al seguir una dieta baja en residuos, estamos exigiendo lo menos posible al tracto digestivo. Es similar a una dieta baja en fibra, pero también excluye algunos alimentos que pueden estimular las contracciones intestinales. El término residuo se refiere al material que queda en el tracto digestivo después de que terminen las etapas iniciales de la digestión. Estos materiales suelen contener mucha fibra porque el cuerpo no puede digerirla por completo.

Una dieta sin residuos aumenta el tiempo que los alimentos pasan viajando a través del tracto digestivo. Un proceso de digestión más lento disminuye la cantidad de heces que produce el cuerpo. Se piensa que esto aumenta las posibilidades de que el organismo absorba nutrientes y también puede reducir la incidencia de diarrea.

Beneficios

Los alimentos que tienen un alto contenido de fibra tienden a dejar algunas partículas de plantas en el colon que no se pueden digerir. Esta materia no digerida proviene principalmente de frutas, verduras y granos integrales, aunque los productos lácteos también pueden dejar residuos.

Estas sobras no suelen presentar un problema. De hecho, es el residuo lo que ayuda a mantener las heces voluminosas y en movimiento a través de los intestinos. Sin embargo, en situaciones en las que el intestino necesita ralentizarse para permitir la curación, por ejemplo, si tenemos un trastorno digestivo, la solución principal es ajustar la dieta.

Menos evacuaciones intestinales

Cuando comemos alimentos bajos en fibra, los intestinos no necesitan trabajar tan duro porque queda poco o nada de material sin digerir. Con menos desechos de los que deshacerse, tendemos menos evacuaciones intestinales. Estos alimentos también tienen menos probabilidades de estimular las contracciones de los intestinos (peristalsis).

Limitar los alimentos con fibra y aquellos que dejan residuos no solo puede desempeñar un papel importante en la reducción de los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal, sino también en la remisión. Del mismo modo, aunque solo hay evidencia limitada sobre las dietas bajas en residuos que incluyen alimentos sólidos, la ciencia ha demostrado que una dieta sin residuos principalmente líquida puede ser beneficiosa para las personas que tienen la enfermedad de Crohn.

Preparación para colonoscopia

Antes de la cirugía intestinal se requiere una preparación intestinal, es decir, la eliminación de desechos del colon, y una dieta sin residuos juega un papel importante en este proceso. También puede ayudar durante la recuperación de la cirugía.

Para las personas que no tienen trastornos intestinales, las investigaciones han demostrado que las dietas sin residuos también pueden ser una parte beneficiosa de la preparación para la colonoscopia.

Evita la diarrea

Mientas que la dieta sin residuos podría favorecer al estreñimiento, es ideal para cuadros graves de diarrea. Al tener poca (o ninguna) fibra, se favorece a evacuaciones constantes o sin mucha forma.

También, la mayoría de los tratamientos de hemorroides implican aliviar los síntomas hasta que la afección se resuelva por sí sola, por lo que es importante que las heces sean más pequeñas y blandas mediante una dieta baja en fibra o medicamentos para ablandar las heces.

queso sin fibra

¿Cuándo seguir este tipo de alimentación?

Si no tenemos ningún problema con el tránsito intestinal cuando comemos alimentos ricos en fibra o en cualquier otra sustancia mencionada antes, no es necesario acogernos a estos consejos. Lo que sí puede es convertirse en un alivio para las personas que sufren gases, inflamación abdominal, diarrea, vómitos…

La dieta baja en residuos es altamente recomendable en pacientes con síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, diverticulitis, gastritis aguda o colitis ulcerosa. Incluso, también suelen seguir estas pautas de alimentación las personas que han pasado por una intervención quirúrgica.

Lo normal es que tan solo tengamos que optar por esta dieta en un corto tiempo, pensando en darle un respiro al intestino. Aunque tan solo un nutricionista o un médico será el encargado de asesorarte en cuanto a la duración de la dieta baja en residuos. Ten en cuenta que también es fundamental la combinación y la distribución de las comidas, así que cuenta siempre con la opinión de un experto.

Enfermedad de Crohn

Este es un trastorno autoinmune que causa inflamación y daña el tracto digestivo. Las personas con antecedentes familiares tienen más probabilidades de desarrollarlo, aunque no está clara cuál es su aparición ni por qué el cuerpo ataca a sus propios tejidos.

Por desgracia, aún no existe cura para la enfermedad de Crohn. Aunque un buen tratamiento son los cambios en la dieta para remitir los molestos síntomas. Algunas personas con la enfermedad de Crohn experimentan obstrucciones intestinales y estrechamiento del intestino delgado. Al llevar una dieta baja en residuos se pueden educir síntomas como dolor y calambres.

Sin embargo, la ciencia aún es poco conclusa o contradictoria sobre la eficacia de la dieta son residuos en enfermedades inflamatorias del intestino como la de Crohn.

Colitis ulcerosa

Una dieta sin residuos es también puede ser útil para las personas con colitis ulcerosa, aunque existe una falta similar de consenso. Esta enfermedad inflamatoria intestinal causa inflamación y úlceras en el revestimiento interno del intestino grueso. La irritación puede hacer que algunas personas pierdan el apetito y coman menos. Pero esta situación puede provocar desnutrición.

A veces, un tipo de alimentación especial puede ayudar a revertir los síntomas y favorecer a abrir el apetito. En este caso, una dieta baja en residuos podría ayudar potencialmente a mantenernos bien nutridos mientras nos recuperamos de una obstrucción intestinal o una cirugía. No obstante, es importante hablar con un especialista para que valore nuestro caso y aporte recomendaciones exactas sobre la alimentación.

Infección del tracto gastrointestinal

Esto suele ser causado por intoxicación alimentaria por bacterias como Salmonella o E. coli. Muchos médicos recomiendan alimentos suaves y bajos en fibra cuando se está recuperando de una infección gastrointestinal.

Tal vez hayamos comido galletas saladas, tostadas, gelatina, puré de manzana y caldo mientras nos recuperábamos. Pero ninguno de estos alimentos contiene mucha fibra. Muchos expertos médicos también recomendarán evitar la leche y otros productos lácteos que contengan lactosa, la cafeína, el alcohol y los alimentos grasos o muy condimentados.

Colonoscopia o cirugía

Hay buenas noticias para las personas que evitan las colonoscopias debido a la preparación de un día con una dieta limpiadora de líquidos claros. Algunas investigaciones muestran que el consumo de pequeñas porciones de alimentos sólidos con bajo contenido de residuos (bajo contenido de fibra) el día anterior a la colonoscopia dio lugar a mejores resultados, en comparación con una dieta de líquidos claros.

Por ejemplo, en el caso de una colonoscopia, este tipo de dieta sin residuos se utiliza para limitar el tamaño y la cantidad de deposiciones. Por lo tanto, es una práctica habitual que se realiza cuando alguien se va a someter a este tipo de pruebas y los médicos necesitan estar libres de obstáculos. Normalmente, este procedimiento se utiliza para detectar anomalías en el intestino grueso y el recto.

Los alimentos con bajo contenido de residuos, como huevos, yogur, queso, pan, requesón, nuggets de pollo y macarrones con queso, se descomponen fácilmente en el estómago y se eliminan con la preparación intestinal. En cambio, los alimentos con alto contenido de residuos, como frutas, frutos secos o verduras, no se degradan tanto y dificultan la visualización del colon.

Incluso, es habitual que se aconseje una dieta baja en residuos cuando nos estamos recuperando de una cirugía intestinal reciente. Un médico podría recomendar que sigas temporalmente una dieta así si te estás recuperando de una cirugía intestinal reciente. Por ejemplo, si acabas de someterte a una ileostomía, colostomía o resección.

Cáncer

Esto incluye a las personas que experimentan cáncer del tracto gastrointestinal o molestias gastrointestinales debido a ciertos tratamientos contra el cáncer (como la radioterapia) o la cirugía del cáncer.

Algunos tratamientos contra el cáncer hacen que sea más difícil evacuar las heces. Una dieta sin residuos o baja en fibra puede promover un movimiento más fácil de los alimentos a través del tracto digestivo, lo que reduce las posibilidades de que se forme una obstrucción intestinal.

Deportistas

Aunque comúnmente se adopta una dieta baja en residuos para ayudar en el proceso agudo de aumento de peso, también puede proporcionar beneficios de rendimiento fuera de los deportes de categoría de peso.

En los deportes de potencia, por ejemplo, los atletas suelen buscar desplazar su cuerpo una altura o distancia máxima (salto de altura o de longitud). La pérdida de peso aguda asociada con la disminución del contenido intestinal aumentaría la relación potencia-masa al disminuir la masa corporal, lo que podría mejorar los resultados de rendimiento en los saltos. Los atletas de resistencia también pueden beneficiarse de una dieta baja en residuos antes de la competición.

En general, se recomienda a los atletas de resistencia que sigan un protocolo de carga de carbohidratos de 6 a 12 g/kg/día antes de la competición para garantizar que las reservas de glucógeno estén saturadas. Se ha demostrado repetidamente que dichos protocolos mejoran el rendimiento del ejercicio; sin embargo, también facilita la unión del agua al glucógeno almacenado, provocando un aumento de la masa corporal.

Al elegir alimentos ricos en carbohidratos con bajo contenido de residuos (como cereales refinados) durante una fase de carga de carbohidratos, un atleta puede mitigar parcialmente este aumento en la masa corporal mientras sigue saturando las reservas de glucógeno. Aunque esto puede facilitar solo un ligero cambio en la masa corporal, puede influir en el resultado de la competición de élite cuando el margen de victoria es excepcionalmente pequeño.

Por lo tanto, un patrón de alimentación bajo en residuos puede estar justificado en atletas de deportes de resistencia o potencia antes de un evento. Así que un patrón de alimentación bajo en residuos puede estar justificado en atletas de deportes de resistencia o potencia antes de la competencia

medico en un hospital

Alimentos sin residuos

Una dieta baja en residuos limita la fibra y otras sustancias con el objetivo de reducir el volumen de las heces. Esto da como resultado un menor número de evacuaciones intestinales y más pequeñas, lo que podría aliviar los síntomas de las enfermedades intestinales que pueden causar molestias intestinales.

Pero, evidentemente, no puedes dejar de lado ningún grupo nutricional. Sobre todo la proteína, los micronutrientes (minerales y vitaminas) y el agua para hidratarte. Puede ser necesario beber más líquidos, sobre todo agua, para evitar el estreñimiento al reducir el volumen de las heces con una dieta baja en residuos. Aun así, será el experto en nutrición el que te aconseje la cantidad de fibra máxima diaria que debes consumir (normalmente no sobrepasarán los 10-15 gramos).

Algunos consejos generales para seguir una dieta baja en residuos son los siguientes: (cada caso es personal, sigue siempre las instrucciones del médico o nutricionista). Además, los alimentos con pocos residuos deben estar bien cocidos. Evita los métodos de cocción como asar, a la brasa o a la parrilla, ya que pueden endurecer o secar la comida. Los métodos de cocción más recomendados para una dieta baja en residuos son al vapor, estofado, hervido o al microondas.

Proteínas y productos lácteos

Los expertos recomiendan consumir hasta 2 tazas en total de productos lácteos blandos al día, y evitando añadir cualquier fruto seco, fruta o verdura. También aconsejan tomar carne con un alto porcentaje de proteína y poca grasa. En este caso, debemos evitar todo tipo de carnes rojas.

  • Yogur
  • Leche desnatada
  • Leche sin lactosa
  • Queso curado
  • Queso fresco grumoso
  • Queso bajo en grasa
  • Suero de la leche
  • Carne cocida
  • Pescado
  • Aves
  • Huevos
  • Tofu
  • Carnes blancas

Panes y cereales

Pese a que los cereales integrales son la opción más recomendada cuando buscamos cuidar la alimentación, en algunos momentos o enfermedades se aconseja tomar la opción refinada. Cuando se consume pasta o pan integral, estamos añadiendo una buena cantidad de fibra, por eso se prefiere la versión refinada para una dieta sin residuos.

  • Pan blanco
  • Pasta no integral
  • Arroz blanco

arroz para dieta sin residuos

Verduras para la dieta sin residuos

Las verduras se recomiendan en poca cantidad porque son una gran fuente de fibra. Aunque anteriormente hemos comentado que los alimentos se recomiendan hervidos o cocidos, hay algunos vegetales que podemos consumir sin riesgo a una situación peor. Es importante que no tomes verduras fritas, con semillas o con cáscaras.

  • Crudas:
    • Lechuga
    • Pepino (sin cáscara ni semillas)
    • Calabacín
  • Cocidas o en lata:
    • Calabaza amarilla (sin semillas)
    • Espinaca
    • Berenjena
    • Habas
    • Patatas peladas
    • Batata
    • Judías
    • Espárragos
    • Remolachas
    • Zanahorias

Frutas

Las frutas también son necesarias en cualquier tipo de alimentación. Se suelen recomendar como un buen alimento para mejorar el tránsito intestinal, mantener una buena digestión y estar completamente nutridos. Sin embargo, hay alguno tipos (como los kiwis o las ciruelas) que aportan demasiada fibra. Aquí te recomendamos las mejores para digerir sin demasiado esfuerzo.

  • Zumos de fruta natural sin pulpa
  • Albaricoques
  • Plátanos
  • Melón
  • Sandía
  • Melocotón
  • Papaya
  • Pera
  • Manzana
  • Nectarina

Grasas saludables

Otro nutriente fundamental para el organismo es la grasa. En este caso, como los frutos secos se deben evitar en las dietas sin residuos, las mejores fuentes de grasas saludables las podemos encontrar en:

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Aguacate
  • Mantequilla de frutos secos natural

Aunque el aguacate contenga también fibra, solo aporta 7 gramos por cada 100. Se recomienda tomarlo de manera controlada y sin abusar. Además, favorece a la saciedad, por lo que es un gran alimentos cuando nos duele el estómago pero necesitamos comer.

Ejemplo de menú

Aunque se recomienda que sea un especialista el que diseñe el menú semanal de la dieta sin residuos, aquí podemos tener una ligera idea de lo que se come en este tipo de dietas baja en residuos.

Para el desayuno:

  • Huevos revueltos
  • Tortitas o tostadas francesas con mantequilla
  • Jugo sin pulpa o café descafeinado con leche y azúcar

Para el almuerzo:

  • Pechuga de pollo al horno con zanahorias cocidas
  • Hamburguesa con queso con pan sin semillas, cebolla, lechuga y ketchup
  • Sándwich de pavo o pollo en pan francés

Para la cena:

  • Arroz blanco, verduras al vapor y pollo al horno
  • Patata al horno sin piel, mantequilla y crema agria
  • Pescado asado, espárragos y pasta con mantequilla o aceite de oliva

pimientos picantes en dieta sin residuos

¿Cuáles son los alimentos residuales?

Una dieta baja en residuos puede seguir conteniendo alimentos que estés acostumbrado a comer, como verduras cocidos, frutas, pan blanco y carnes, pero debes eliminar aquellos con alto contenido en fibra. Por ejemplo:

  • Legumbres
  • Granos enteros (integral)
  • Verduras crudas
  • Frutas y el zumo de ellas
  • Verduras y frutas con cáscara
  • Frutos secos
  • Semillas
  • Los nervios en la carne

Entre los alimentos y bebidas a evitar nos encontramos con las comidas picantes. Este tipo de alimento no es poco saludable, pero contiene sustancias que pueden alterar nuestro tracto intestinal. Los ardores son muy comunes en este tipo de enfermedades, así que es mejor mantenernos alejados de alimentos como el pimiento chile.
Por otra parte, los embutidos y las carnes rojas también deben desaparecer de nuestro consumo regular. Estos alimentos contienen altas dosis de grasas saturadas que pueden favorecer a la inflamación intestinal y digestiva. Opta por carnes magras u otro tipo de proteínas que te ayuden a alcanzar los niveles adecuados.

Los alimentos fritos o con mucho aceite deberían estar fuera de cualquier tipo de dieta. Si tienes problemas de digestión, el aceite elevado a altas temperaturas tiene efectos no deseados en el organismo. Al igual ocurre con al alcohol, al ser una sustancia tóxica para el organismo. En cambio, el café no es peligroso en una alimentación normal, pero puede provocar molestias en personas con un sistema digestivo sensible.

Las frutas, verduras, cereales y legumbres aportan importantes antioxidantes, fitonutrientes y vitaminas, minerales. Normalmente, debemos intentar consumir una dieta equilibrada, a no ser que un médico especialista indique lo contrario, ya que la dieta baja en residuos puede no proporcionar suficientes nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar de manera óptima.

Todos estos nutrientes son esenciales para una buena salud. Pueden ser necesarios suplementos para corregir las deficiencias. Se recomienda hablar con un profesional médico antes de realizar cambios en la dieta o agregar suplementos por nuestra cuenta.

Riesgos

Aunque la dieta sin residuos puede ayudar a aliviar los síntomas gastrointestinales, aún conlleva algunos riesgos. Por ejemplo, carece de nutrientes suficientes para mantenernos saludables, tomar grandes cantidades de alimentos con alto contenido de almidón pueden provocar un aumento de peso y causar picos de azúcar en la sangre.

Se recomienda hacer este tipo de dieta aconsejado por un dietista para asegurarnos de incluir tantos nutrientes como sea posible en la dieta. También puede ser beneficiosos hacer ejercicio a diario para mantener una buena salud y evitar el aumento de peso. No obstante, la dieta sin residuos no está destinada a largo plazo. Para problemas agudos, se aconseja seguir la dieta durante cinco a siete días y luego volver a agregar fibra. Pero todo es específico para cada persona.

En algunos casos, puede llevar más de una semana controlar los síntomas gastrointestinales. Eso puede ser seguro para algunas personas. Pero si mantenemos esta dieta durante años, se pueden desarrollar deficiencias y tendremos que encontrar otras formas de incorporar alimentos saludables en la dieta. Eso puede resultar especialmente complicado para las personas con cáncer gastrointestinal cuyo tratamiento puede durar muchos meses. Mantener cualquier tipo de dieta restrictiva es difícil. No debemos dudar en pedir ayuda.

Consejos

Una dieta sin residuos está diseñada para proporcionar un alivio temporal de los síntomas digestivos, como calambres estomacales, diarrea, gases e hinchazón. No pretende ser un cambio de estilo de vida a largo plazo.

Si tenemos una enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, un médico puede recomendarnos una dieta baja en residuos a corto plazo para aliviar los síntomas gastrointestinales como gases, hinchazón, diarrea y calambres.

Una dieta baja en residuos permite algunos alimentos ricos en nutrientes, pero también es restrictiva y puede dificultar el cumplimiento de los objetivos nutricionales. Esta dieta no se recomienda a largo plazo y debe seguirse bajo la supervisión de un médico o dietista. Normalmente, los seguidores de una dieta sin residuos pueden volver gradualmente a su alimentación normal una vez que mejoran sus síntomas.

Muchos de los alimentos de una dieta baja en residuos son bajos en fibra, que es una parte esencial de una dieta saludable. Aunque una dieta baja en fibra puede aliviar los síntomas gastrointestinales, no es sostenible a largo plazo.

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