Todo sobre la dieta líquida absoluta

Todo sobre la dieta líquida absoluta

Sofía Pacheco

La dieta líquida es una alimentación muy concreta que cuenta con un objetivo muy claro, pero que debe seguirse muy a raja tabla para no entorpecer el procedimiento médico. Además, una dieta absoluta poco variada, puede dar lugar a problemas de salud.

La dieta líquida tiene un objetivo muy claro, también tiene riesgos y también puede mejorarse para llegar al máximo de calorías permitidas, siempre y cuando nuestro médico de el visto bueno. Todo esto lo veremos con detalle en los próximos apartados.

A lo largo de este texto vamos a contar todo sobre la dieta absoluta para saber cuándo emplearla, cómo se hace, qué podemos comer, qué no debemos comer, cómo mejorarla y qué riesgos tiene. Además, es importante dejar claro, que no es una alimentación específica para perder peso, ya que no cubre la totalidad de las calorías necesarias ni vitaminas y minerales para un adulto medio, y que a largo plazo es bastante grave esa escasez.

¿Qué es la dieta absoluta?

Sre trata de una dieta, tipo de alimentación específica basada en solo alimentos líquidos casi transparentes. La idea es que se digieran fácilmente y no dejen residuos no digeridos en el tracto intestinal. Con transparentes no nos referimos a que sea como el agua, sino que también se aceptan consomés, sopas, gelatina, cremas muy líquidas, etc. la cuestión es que se pueda ver a través de ellos.

Esta dieta debe ser recetada por un médico de cara a unas pruebas concretas donde es necesario tener los intestinos limpios y vacíos. También se puede recomendar una dieta líquida a aquellas personas que padecen trastornos digestivos.

Además, todas estas comidas, que detallaremos en otro apartado, han de servirse a temperatura ambiente. Por supuesto, los sólidos o mínimamente sólidos como los tropezones o grumos están completamente prohibidos en una dieta absoluta, ya que no se lograría el objetivo fundamental.

Sistema digestivo en la dieta absoluta

¿Cuál es el objetivo?

Como todo en esta vida, hay un objetivo claro. En el caso de esta dieta tan específica, la intención es liberar el sistema digestivo y dejarlo sin residuos para que los médicos puedan intervenir con mayor seguridad y garantía de éxito.

Esta dieta absoluta suele recetarse antes de una colonoscopia o en caso de problemas digestivos como diarreas, náuseas, vómitos y similares. Además, también es común después de algunos tipos de cirugías. Digamos que es una dieta blanda muy extrema, pero no todos pueden seguirla, aparte de que solo se recomi8enda durante unos pocos días.

Cómo se perfecciona

Hay quienes perfeccionan la dieta agregando extra de proteínas (45 gramos por día) y calorías para cumplir con las 1.500 calorías máximas que se permiten en este tipo de alimentación. Hay quienes tiene su máximo en las 1.350 kilocalorías por día, pero eso depende de cada paciente, sus necesidades, edad, peso, etc.

  • Leche en polvo sin grasa en las bebidas.
  • Proteína en polvo o líquida.
  • Clara de huevo.
  • Polvo para desayuno instantáneo.
  • Preparados para bebes.
  • Azúcar extra en bebidas y postres.
  • Mantequilla o margarina agregado a cereales y sopas.

Alimentos permitidos

Puede parecer una dieta con muy poca variedad, pero lo cierto es que hay mucho más allá del agua, el té y la sopa de bote. De hecho, los especialistas recomiendan que sea una dieta absoluta muy variada para conseguir la mayor cantidad de nutrientes posibles.

  • Agua, a temperatura ambiente y puede ser mineral, del grifo, con gas e incluso con sabores (artificial o natural).
  • Zumos de frutas sin pulpa, preferiblemente zumo de uva y/o manzana.
  • Bebidas isotónicas.
  • Gelatinas de cualquier sabor.
  • Refrescos, incluso la CocaCola.
  • Té y café.
  • Zumo de tomate o de otros vegetales muy líquidos y colados.
  • Caramelos duros que vamos deshaciendo lentamente en la boca.
  • Helados que vamos deshaciendo lentamente.
  • Miel.
  • Batidos sin tropezones.
  • Mantequilla y margarina.
  • Aceite.
  • Flan.
  • Crema de verduras muy acuosa.
  • Caldos sin sólidos y sin exceso de grasas.
  • Carnes hechas puré.
  • Puré de patatas muy líquido.
  • Cereales cocidos hecho crema.

Dieta líquida absoluta

Alimentos prohibidos

Como hemos visto, queda claro que es una dieta con cierta variedad a pesar de evitar de forma drástica todos los sólidos. Aun así, hay alimentos que pueden parecernos aptos, pero no es buena idea incluirlos. Cabe recordar, que esta dieta la dicta un médico y lo hace de forma personalizada, sin embargo, nosotros aquí lo hacemos de forma generalizada.

  • Verduras cocidas o crudas.
  • Frutas enteras.
  • Helados con sólidos como crocantis.
  • Galletas.
  • Frutos secos machacados.
  • Cereales crujientes.
  • Postres que aparentemente son líquidos, pero tienen grumos como el arroz con leche.
  • Salsas de verduras con trozos.
  • Yogur con trozos de frutas o cereales.
  • Queso, en cualquiera de sus formatos habituales.
  • Patatas, ni cocidas, ni fritas, ni machacadas. Solo el puré y líquido sin grumos.
  • Aguacate, ya sea en crudo o en cremas.
  • Chocolate derretido.

Riesgos principales

Una dieta tan estricta como esta tiene ciertos riesgos, aunque si la realizamos bien y estamos bastante sanos, una dieta absoluta bien variada, nos aporta las calorías suficientes, así como vitaminas y minerales para aguantar en buen estado un periodo corto de tiempo.

Esta dieta es insuficiente si se alarga mucho tiempo. Está diseñada para durar solo unos pocos días, siendo 8 el máximo recomendado. Es el médico quien nos la tiene que recomendar, ya que no se utiliza como dieta de adelgazamiento dado sus riesgos de malnutrición.

Si tenemos diabetes, será el médico quien no indique si podemos empezar esta dieta absoluta o no. En esta alimentación se consumen unos 250 gramos de hidratos de carbono cada día, y eso puede suponer algún tipo de desajuste con la glucosa en sangre.

Si no seguimos las indicaciones a raja tabla podríamos poner en riesgo la intervención quirúrgica e incluso tener que volver a repetir la prueba de colonoscopia, por ejemplo.

Si ya de base tenemos algún tipo de deficiencia nutricional, este tipo de información debemos comentarla al médico, ya que es probable que tengamos que tomar (o seguir tomando) suplementos. Por ejemplo, la vitamina B12, el hierro, calcio, vitamina D, entre otras. Será el médico quien indiqué si se cambia la dosis del suplemento y el formato, ya que hay que evitar los sólidos.

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