¿Cómo adaptar la dieta blanda para vegetarianos?

¿Cómo adaptar la dieta blanda para vegetarianos?

Sofía Pacheco

Si somos vegetarianos y de pronto tenemos gastroenteritis nos resulta muy difícil mantener una dieta blanda sin pasar hambre, por eso hoy queremos facilitar las cosas comentando qué alimentos podemos comer y cuales no debemos probar si estamos en un proceso de vómitos y/o diarreas.

Ser vegetarianos en días normales es bastante fácil, aunque al principio pueda costar un poco o haya días más duros porque no tengamos ganas de cocinar. El problema llega cuando tenemos vómitos o diarreas y no podemos comer con normalidad y tenemos que reducir nuestra alimentación a una dieta blanda.

Hay alimentos que sí podemos continuar consumiendo con total normalidad, pero a lo largo de este texto vamos a ver qué comidas o alimentos podemos consumir y cuales debemos aparcar momentáneamente.

Hacer dieta blanda siendo vegetariano

Es posible, lo decimos por experiencia. No es fácil, dependiendo del tipo de dieta que tengamos, pero es posible. Con el tipo de dieta nos referimos a que dentro del grupo de los vegetarianos hay diferentes subgrupos como son los ovolactovegetarianos, los pescetarianos, los lactovegetarianos, etc.

Dependiendo del alimento del que nos privemos o del que nos aprovechemos, seremos un tipo u otro. En este texto comentaremos los alimentos que sí y que no debemos comer si somos vegetarianos.

Es decir, nos centraremos en una dieta que prescinde de alimentos de origen animal, pero también daremos algunas pinceladas para esas dietas especiales que admiten huevos, lácteos, o pescados, por ejemplo.

También hay que tener en cuenta las alergias y las necesidades nutricionales de cada uno, ya que las dietas blandas suelen ser algo pobres y escasas en nutrientes. Por eso siempre recomendamos comer muy pocas cantidades, cada dos horas o cuando tengamos apetito, ya que eso es muy importante, y que sean alimentos variados.

De esta forma logramos mayor cantidad de nutrientes y no nos exponemos a otros problemas de salud que pueden venir derivados de la deshidratación por los procesos diarreicos.

Pasteles en una pastelería

Alimentos prohibidos en dietas blandas

Empezamos con lo que no debemos comer si estamos inmersos en un proceso de gastroenteritis con vómitos y/o diarreas. Cabe destacar, que no es lo mismo, un par de días con la barriga en descomposición y con náuseas que más de una semana.

Esto último puede ser señal de que algo no va bien en nuestro organismo. Además, aparte de dejar de comer ciertos alimentos, la hidratación durante estos procesos diarreicos es primordial.

Si vemos que nuestro caso es grave, acudimos al médico donde seguro nos recomendarán suero bebible. Hay que evitar las bebidas azucaras como Aquarius, los azúcares irritan los intestinos.

  • Semillas y frutos secos.
  • Cremas de cacao y/o de frutos secos.
  • Cereales, harinas y panes integrales.
  • Sal y otras especias.
  • Café, cualquier tipo.
  • Picantes, por muy poco que sea.
  • Verduras crudas.
  • Legumbres enteras y germinadas.
  • Chocolate, de ninguna clase.
  • Bollería industrial.
  • Frutas de todo tipo.
  • Alimentos azucarados.
  • Aceites (en grandes cantidades).
  • Embutidos plant based.
  • Rebozados.
  • Zumos ultraprocesados.
  • Yogures con frutas o cereales.
  • Comidas aceitosas.
  • Verduras crucíferas, por ejemplo, brócoli, coles de Bruselas, repollo, coliflor, col rizada, rúcula, nabo, berros, rábano, lombarda, etc.

Alimentos permitidos

La parte positiva es que aún nos quedan multitud de alimentos que sí podemos comer durante esos días difíciles. Es importante alimentarnos de forma variada y no hacer grandes esfuerzos, ya que el cuerpo estará muy dañado.

No está todo perdido, tenemos una amplia lista de alimentos que podemos comer durante los procesos diarreicos. Estos procesos son muy comunes en verano al comer fuera o tomar alimentos que podían estar contaminados, comer con las manos sucias, etc.

De una forma u otra es muy importante mantenernos bien hidratados para que nuestro organismo no sufra demasiado y no deshidratarnos. Eso daría lugar a complicaciones en la recuperación.

  • Cereales refinados.
  • Harinas no integrales.
  • Legumbres cocidas, preferiblemente en cremas o purés.
  • Caldo de verduras.
  • Sopas de pescado muy bajas en grasas con arroz blanco o fideos. Solo apta para dietas vegetarianas que admiten pescados. El mejor pescado es la merluza.
  • Yogur vegetal no tipo cremoso (griego), sin azúcar y que sea bajo en grasas. O yogur natural sin azúcar para las dietas vegetarianas que admiten lácteos.
  • Verduras cocidas y en puré.
  • Tofu blanco.
  • Aguacate en pequeñas cantidades. Muy pequeñas.
  • Margarina de calidad o mantequilla de calidad y ambas bajas en grasas y con aceites de calidad. Ambas en muy pequeñas cantidades.
  • Patata cocida. Muy útil para espesar las cremas y las sopas, ya que no podemos usar mantequillas, natas, ni quesos crema.
  • Seitán clásico sin especias.
  • Leche vegetal. No de soja, mejor de arroz.
  • Arroz cocido.
  • Fruta en compota o al horno, pero muy poca cantidad.
  • El plátano se puede comer si está muy maduro.
  • Pasta no integral.

Pasta no integral para dieta blanda

Consejos para la dieta blanda vegetariana

Las dietas blandas son para momentos muy puntuales y normalmente para procesos cortos en el tiempo, quizás 7 u 8 días como máximo. Si, es más, debemos ir con urgencia a un especialista, puesto que podríamos tener algún problema serio de salud.

A lo largo del texto hemos dado algunos apuntes sobre la hidratación y su importancia para nuestro organismo. No debemos tomar Aquarius ni ninguna bebida para deportistas, debido a su alto contenido en sales, azúcares, aditivos, colorantes, etc. Todo eso resultará contraproducente en nuestra recuperación.

Muchas veces nos habrán dicho, incluso médicos, y habremos visto cómo nos curamos, pero no nos curan esas bebidas, sino el hecho de no comer nada y mantenernos solo con líquidos.

No comer nada, también es negativo, ya que el cuerpo se debilita, incluyendo el sistema inmunológico y eso puede acarrear otras consecuencias como un resfriado, anemia, dolores musculares, debilidad, apatía, dolor de cabeza, etc.

Lo que comamos no debe estar ni frío ni caliente, sino a temperatura ambiente. Sí, sabemos que tomarnos una crema que no esté calentita no es tan apetecible, pero será mejor eso que seguir irritando al sistema digestivo.

Hay que comer con consistencia, de forma variada, pero en pequeñas cantidades. Las comidas copiosas también son negativas en los procesos diarreicos. Si tenemos mucha hambre, lo mejor es comer cada hora y media o dos horas, por ejemplo, un yogur y un plátano maduro, a las dos horas pan tostado con margarina y leche vegetal, después una sopa de verduras con arroz, y así hasta completar el día. Pero siempre raciones muy pequeñas, como si fuéramos niños pequeños.

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