La dieta cetogénica comenzó a ponerse de moda hace escasos años. Muchos la conocen por ser un tipo de alimentación bajo en carbohidratos y alta en proteínas y grasas. Aquellos que la defienden aseguran que tiene numerosos beneficios para la salud como la activación del metabolismo, pérdida de peso y reducción de la inflamación post entreno.

Cuando disminuyes la ingesta de hidratos de carbono, reemplazas esas calorías con la grasa. Tu cuerpo convierte la grasa en una fuente de combustible, mediante las cetonas. No obstante, la reducción de hidratos tiene que ser significativa para poder notar cambios. Se requiere tener un consumo de hidratos por debajo del 5% de tu ingesta calórica diaria. Y si el cambio es tan radical, ¿puede afectar en tu rendimiento deportivo? Esta pregunta fue el motivo de investigación para unos investigadores de la Universidad de Saint Louis decidieron averiguarlo.

¿Cómo influye la dieta cetogénica en el deporte?

En el estudio, los científicos analizaron a 16 hombres y mujeres, con una edad media de 23 años, que realizaron una series de ejercicios de ciclismo. Todos tuvieron que seguir una dieta cetogénica baja en carbohidratos o una dieta alta en hidratos durante cuatro días.
Llamativamente, aquellos que siguieron una alimentación con bajo contenido de hidratos tenían un 7% menos de potencia explosiva durante el ejercicio anaeróbico.

Hizo aparición la acidosis, que es una condición que se genera por un desequilibrio en el pH de la sangre, creando un exceso de ácido en el organismo que puede limitar la potencia durante el entrenamiento. Esto podría ser la causa de esa disminución que encontraron en el estudio. Y evidentemente, todo viene generado por la dieta cetogénica.
Esto puede ser porque las cetonas elevan el nivel de ese ácido. Por suerte, las dietas no causan un aumento significativo de la cetosis; pero cuando se tienen niveles más altos de cetonas, la acidosis supone un peligro para la vida, ya que el cuerpo produce niveles de cetonas peligrosamente altos y puede dar lugar a una diabetes. .

En este caso, el aumento ácido de la cetosis podría tener un impacto en el rendimiento.

«Nuestro pequeño estudio,  junto con los realizados por otros, se suma a la evidencia acumulada de que dichas dietas no son buenas para el rendimiento y pueden ser perjudiciales«, dijo el investigador principal, Edward Weiss. «Con base en la evidencia existente, no es aconsejable que los deportistas y otras personas sigan una dieta cetogénica baja en carbohidratos«.

Aunque existen algunos estudios que evidencias de manera anecdótica que esta dieta ayuda a algunas personas a correr más rápido y puede mejorar el colesterol, Weiss piensa que estas ventajas se deban a la pérdida de peso asociada con la alimentación con cetogénica, y que cualquier dieta similar restrictiva podría conseguir el mismo efecto.

¿Deberíamos dejar de alabar a este tipo de alimentación?

Tampoco es que Weiss se haya proclamado como el principal detractor de esta alimentación. De hecho, afirmó que puede ser increíblemente poderosa y aportar muchos beneficios metabólicos; nuestro cuerpo procesa los hidratos de carbono de manera más eficiente y requiere mucha menos insulina.

No obstante, uno de los grandes problemas es que no existen demasiados estudios en seres humanos, más allá de conocer la prevención de las convulsiones. Las investigaciones en roedores sí abundan, pero no podemos fiarnos de que tengan el mismo valor en los humanos.
Así que, aunque este estudio tiene una muestra de población bastante pequeña y limitada, al menos es un comienzo en el estudio de las dietas cetogénicas en seres humanos, y sobre todo entre los deportistas.

Además, respalda los hallazgos de otro estudio reciente, publicado en el Diario del Colegio Americano de Medicina Deportiva y realizado mediante una prueba de rutina de gimnasio. En esta investigación, la muestra también era pequeña y los investigadores encontraron que la dieta cetogénica generaba una disminución en la eficiencia del ejercicio durante las carreras de alta intensidad, así como una caída del 5% en la velocidad. No obstante, la dieta parecía que no obstaculizaba en los ejercicios de intensidad moderada.
Esto confirma que nuestro cuerpo considera que los hidratos de carbono con un combustible deluxe en el ejercicio.

«Cuando la intensidad del ejercicio es alta y nuestra disponibilidad de oxígeno es limitada, nuestro cuerpo cambia naturalmente a los carbohidratos como combustible«. Esto es debido que con los hidratos, nuestro cuerpo produce la energía que impulsa la contracción muscular y otros procesos fisiológicos, de manera más rápida que a partir de las grasas y las proteínas. «Los carbohidratos nos permiten correr, andar en bicicleta y correr más rápido que otros combustibles como la grasa y las proteínas«, dijo Weiss.