Conforme aumentan los casos de diabetes, la prevención se convierte en algo cada vez más importante. En los últimos años, algunos estudios han investigado los efectos del gluten en el riesgo de padecer diabetes. Hoy te contamos lo que los investigadores encontraron y podrás saber si una dieta libre de gluten puede ayudarte a prevenir la diabetes.

Padecer diabetes es un problema que ha aumentado en las últimas décadas. Tanto que se espera que 5 millones de personas de EEUU tengan diabetes tipo I en el 2050, siendo más de medio millón niños y adolescentes. ¿Qué pasaría si se previniese la diabetes? Parece ser que la alimentación sin gluten puede favorecer a esto, tanto en diabetes tipo I, como en tipo II.

La conexión entre el gluten, la diabetes y el intestino permeable

El sistema inmunológico tiene la función de diferenciar a los invasores externos de los tejidos del propio cuerpo. Si este proceso se interrumpe, el organismo puede empezar a atacar a algunas de sus propias células (autoinmunidad).
En el caso de la diabetes tipo I, el sistema inmunológico pelea con las células beta del páncreas. Estas células son las responsables de la secreción de la insulina, por lo que la pérdida de estas da unos niveles de azúcar en sangre no regulados. Las personas con diabetes tipo I tienen que depender de las inyecciones de insulina para mantener el nivel de glucosa en sangre.

Alessio Fasano es un investigador pionero en este tema y ha pasado gran parte de su carrera estudiando la autoinmunidad. Piensa que las enfermedades autoinmunes como la diabetes de tipo I están precedidas por un intestino permeable. En 2006, realizó una investigación en la que demostró que la gliadina (componente proteico del gluten) puede crear permeabilidad intestinal al regular la molécula zonulina, incluso en personas tolerantes. El estudio se realizó con ratas propensas a la diabetes que tenían unos niveles de zonulina 35 veces más altos frente a las ratas resistentes a la diabetes. Desarrollaron permeabilidad intestinal, y algo parecido ocurre con el diagnóstico de diabetes tipo I en humanos.

Otros muchos estudios epidemiológicos también vinculan la conexión gluten-diabetes. Los niños celíacos tienen una posibilidad 2’4 veces mayor de desarrollar diabetes de tipo I. Asimismo, las personas celíacas diagnosticadas más tarde tienen una tasa del 23’6% de padecer enfermedades autoinmunes frente a los pacientes celíacos que se diagnosticaron a una edad temprana (5’1%).
Es decir, se podría intuir que cuanto más tiempo se expongan al gluten, mayor será el riesgo de padecer diabetes tipo I.

¿Y los que no son celíacos? Por desgracia, la ciencia aún no ha dado la clave en este tema.

Algunos estudios en personas sugieren beneficios en la diabetes de tipo I

A pesar de que los estudios en animales pueden darnos una ligera idea de lo que ocurre en nuestro cuerpo, siempre nos interesará más las investigaciones en humanos.
Un estudio realizado con personas en Dinamarca examinó el caso de un niño de seis años que fue diagnosticado con diabetes tipo I, sin enfermedad celíaca. Su hemoglobina A1c, marcador común del control de la glucosa en sangre, era del 7’8% en el momento del diagnóstico. Después de realzar una dieta libre de gluten, la hemoglobina se estabilizó en 5’8-6% sin necesidad de realizar terapia con insulina.
Casi dos años más tarde, cuando se publicó el estudio, seguía sin llevar una terapia diaria de insulina y su nivel normal de glucosa en sangre en ayunas era de 74 mg / dL.

Las dietas libres de gluten pueden ser beneficiosas para los pacientes en riesgo de desarrollar diabetes, pero que aún no lo han conseguido. Otro estudio, realizado en 2003, demostró que las personas con un alto riesgo a padecer diabetes de tipo I y que llevaron una dieta sin gluten no redujeron sus niveles de auto-anticuerpos, pero sí mejoraron notablemente la secreción de insulina.

campo de trigo

¿Es el trigo un factor problemático?

Los agricultores siembran constantemente para obtener una mayor cantidad de beneficio, pero siempre con la menor susceptibilidad a las enfermedades. El problema es que este cultivo puede ser muy distinto al trigo que había antiguamente.
Un grupo de investigadores de Israel comprobó la capacidad que tenía la harina de trigo moderna para causar diabetes, y la comparó con las otras harinas de trigo ancestrales. Obtuvieron que los animales que tomaron trigo ancestral tenían un menor riesgo a padecer diabetes de tipo I, frente a los animales alimentados con el trigo moderno.

Hubo otro estudio que demostró las diferencias entre los trigos modernos y antiguos. Una investigación descubrió que la presencia de glia-ɑ9 (secuencia de reconocimiento inmune de las alfa-gliadinas) es mayor en el trigo moderno en comparación con el antiguo. Es decir, sugieren que el cultivo selectivo de trigo puede haber contribuido al aumento de la presencia de la celiaquía.

¿Existe una ventana crítica que nos exponga al gluten?

Si pensamos en los bebés, nos daremos cuenta de que el periodo más crítico del desarrollo lo pasan ellos. No tienen ningún reparo en meterse cosas en la boca, por lo que su sistema inmune se entrena óptimamente para combatir con posibles alérgenos. ¿Pero también existe una época en la que no corramos peligro con el gluten?

Hay estudios epidemiológicos que sugieren que podría haber un momento crítico para la exposición al gluten, en relación con la diabetes de tipo I. En un estudio, se examinaron a niños en riesgo de padecer diabetes desde el nacimiento y hasta 5 años más tarde. Descubrieron que los niños que comían cereales (trigo, avena, cebada, centeno y arroz) antes de los 3 meses o después de los 7 meses, tendían a conseguir una mayor autoinmunidad pancreática en comparación con aquellos que empezaban a tomarlos a partir del cuarto o sexto mes.

Después de conocer todos estos datos, podríamos decir que una dieta libre de gluten (o con poca presencia) puede prevenir el riesgo de padecer diabetes de tipo I, incluso revirtiendo sus efectos.

  • Manuel Serrano Fernandez

    yo no estoy comiendo, ni sigo esas modas estúpidas de alimentos milagro, lo mejor dieta mediterránea y deporte.