En España existen personas que creen tener intolerancia al gluten, pero que no han sido diagnosticadas. Es importante acudir a un especialista para que determine qué patología tenemos concretamente, porque podríamos tener problemas digestivos por alguna otra causa.
Tanto si eres celíaco, como si has determinado llevar una dieta sin gluten, debes saber que tu alimentación no tiene que ser aburrida o insípida. Hace unos años no se tenia conocimiento de la multitud de alimentos que se podían consumir como sustituto del trigo.

Para que descubras que puedes seguir tomando ciertos platos, te cuento seis consejos para cocinar sin gluten y disfrutar al 100% de la comida.

No todo es harina de trigo

Actualmente no podemos quejarnos de que no exista una gran variedad de harinas en el mercado. En caso de no encontrar la que queremos en el súper de debajo de casa, podemos recurrir a la compra online o a hacerlas nosotros mismos.

Existe harina de avena, arroz, almendras, guisantes, garbanzos, quinoa, soja, etc. Así que al mundo celíaco le ha venido de maravilla que cada vez seamos más los que apostemos por una alimentación saludable y equilibrada.

No uses utensilios de madera

Todos recordamos a nuestras abuelas cocinando con utensilios de madera, pero en la actualidad existen muchos otros artilugios de cocina que evitan cualquier tipo de contaminación. Cualquier material (tablas, cucharas o cuchillos con mango de madera) tienen el problema de albergar partículas de gluten entre sus poros.

Lo ideal es usar utensilios de acero, silicona o metal.

Utiliza ingredientes sin gluten

Muchas marcas usan la etiqueta “sin gluten” en productos que naturalmente no llevan gluten. Por ejemplo, ni el maíz ni un filete de pollo contiene gluten, así que no caigas en la trampa de pagar más por un ingrediente que naturalmente es indicado para celíacos.

Apuesta siempre por alimentos frescos y naturales como los lácteos, la carne, el pescado, los huevos, el arroz, las legumbres, las frutas y las verduras.

Evita los productos procesados

Aquí sí debes tener mil ojos. Aunque por normativa ya tienen que llevar la distinción de “producto sin gluten”, evita los precocinados y los procesados. Ya no solamente puede estar presente como ingrediente principal, sino como aditivo o por contaminación cruzada.

Cuidado con los códigos E-

Si aún estás un poco perdido, hazte con una chuleta que te recuerde cuáles son los códigos E que debes evitar. Algunos de ellos son el E-1404, E1410, E1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E-1440, E-1442 o E-1450. Estos aditivos son procedentes de cereales, harinas o almidones que han sido modificados y que contienen gluten.

No tienes que decir adiós a la repostería

En caso de ser una persona muy golosa, no tengas miedo a tener que dejar de tomar tu donut favorito por ser celíaco. No te estoy diciendo que este tipo de bollería sea una buena opción, pero ahora será el momento ideal para hacerlo nosotros mismos en versiones mucho más saludables.

Volviendo a las harinas, podrás usar cualquiera de ellas para hacer tus tartas, magdalenas, bizcochos o cualquier otro dulce. Por si no lo sabías, la tarta de Santiago, el flan, el arroz con leche o las natillas caseras nunca llevan gluten, pero elige siempre hacerlos en casa para no correr riesgos de contaminación cruzada.

Verás que no es difícil comer sin gluten. Aprende a cocinar, descubre nuevos alimentos y aporta variedad a tu dieta. Ser celíaco no debes considerarlo una enfermedad.