Nos encontramos en la fecha clave para empezar la famosa “operación bikini”. Son muchos los que con el inicio del año se animan a bajar esos kilos de más, con tal de presumir de físico en verano. Sabéis que no somos nada partidarios de hacer dietas o rutinas temporales, debemos seguir un estilo de vida saludable todos los días del año.

Partamos de la base de que quieres ponerte en forma y eliminar esos michelines que tanto te molestan. ¿Qué tipo de entrenamiento debo hacer? ¿Cuánto debe durar para quemar grasa?

La grasa, nuestro combustible

Si tenemos sobrepeso u obesidad es principal eliminar los kilos de más con entrenamientos de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Muchos se centran exclusivamente en hacer largos entrenamientos de cardio, ya que la creencia popular se ha encargado de hacernos pensar que es la única manera de adelgazar.
Nuestro cuerpo usa la grasa como combustible, pero hasta cierto intervalo de tiempo. Luego, las reservas tirarán de los músculos y estaremos entrenando de forma contraproducente. Olvídate del mito de que solo se queman calorías y grasa a partir de los 20 minutos.

Lo recomendable es no pasar los 40 minutos de cardio para quemar grasa, después empezaremos a coger reservas de tejidos musculares. Es una cuestión de metabolismo y funcionamiento del organismo, al igual que tampoco podemos decidir qué grasa queremos eliminar. Nuestro cuerpo la elimina de forma general, no creas que reducirás barriga por hacer ejercicios de abdominales como un loco.

También quemamos glucosa y ATP

Cuando hacemos alguna actividad física no solo estamos quemando grasa, dependiendo de la intensidad del ejercicios se quema también glucosa y moléculas de ATP. Si la intensidad es media-alta, estaremos quemando principalmente glucosa; si realizamos movimientos rápidos o de alta intensidad (sprints, HIIT) usaremos moléculas de ATP durante unos segundos; y si la intensidad es baja y mantenida en el tiempo, cuando nuestra reserva de glucosa se agote, se empezará a quemar grasa.

En los tres casos se usarán las 3 como combustible, solo que en mayor o menor medida cada uno. Es un error pensar que podemos usar exclusivamente uno. Supongamos que estás corriendo, primero usarás la glucosa como principal combustible (quemarás grasa, pero poca); si bajas la intensidad empezarás a quemar grasa (y glucosa en menor cantidad); si realizas un sprint usarás las moléculas de ATP (y grasa y glucosa en menor cantidad).

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta, pero no tenemos el control para indicarle qué combustible queremos usar. No te obsesiones con hacer cardio para perder grasa. Es importante que incluyas entrenamientos de fuerza para favorecer el crecimiento de tus músculos. Aunque no lo creas,esto también ayuda mucho a la quema de grasa.