No toda la grasa corporal es igual. Tu cuerpo en realidad tiene tres tipos de grasa, que se almacena de diferentes maneras, y tiene preferencias cuando se trata de elegir qué reservas de grasa se aprovechan cuando queremos perder peso. Hoy te enseñamos todo lo relacionado con el proceso de perder peso y cuáles son los primero tipos que desaparecen.

Diferentes tipos de grasa corporal

La grasa blanca y marrón son los dos tipos principales que hay en el cuerpo, pero los científicos también han identificado más recientemente un tercer tipo, llamada grasa beige.

  • Grasa blanca. También llamada tejido adiposo blanco, la grasa blanca es el tipo en el que la mayoría de nosotros pensamos cuando hablamos de grasa corporal. Es una grasa que se almacena con facilidad cuando consumimos un exceso de calorías, ya que esa energía extra va a las células de grasa blanca de nuestro cuerpo y se almacena como lípidos. Estas células grasas aumentan de tamaño y número con el tiempo a medida que consume más calorías de las que quema, lo que conduce a un aumento de peso.
  • Grasa marrón. El tejido adiposo marrón es un tipo de grasa que se activa cuando nos enfriamos. La grasa marrón usa energía (quema calorías) para generar calor (termogénesis), lo que ayuda a mantener la temperatura corporal. Sorprendentemente, se ha descubierto que las personas más delgadas tienen más grasa marrón que las que son obesas. La grasa marrón rodea los órganos, las principales arterias y venas, y a veces se puede encontrar en el cuello y las axilas, entre los omóplatos y el abdomen.
  • Grasa beige. Como la grasa marrón, la beige está vinculada a un peso saludable. Según Harvard Medical School, este tipo de grasa se dispersa en depósitos del tamaño de un guisante debajo de la piel, cerca de la clavícula y a lo largo de la columna vertebral. Aunque es genéticamente diferente a la grasa marrón, la grasa beige también quema calorías para generar calor corporal.

Algunos estudios han demostrado que las hormonas liberadas durante el ejercicio, el estrés extremo o el tiempo pasado bajo una temperatura fría pueden convertir la grasa blanca en grasa beige o marrón. Sin embargo, la mayoría de los estudios han sido pequeños o realizados solo en animales, por lo que se necesita más investigación para comprender mejor estos dos tipos.

¿Dónde se almacena la grasa?

La grasa blanca, marrón y beige se puede dividir en grasa blanda y dura.

La blanda, también conocida como subcutánea, es la típica que podemos pellizcar, y según los científicos, el 90% de la grasa corporal en la mayoría de las personas es del tipo blando. Está ubicado justo debajo de la piel y actúa como aislamiento y fuente de energía para tu cuerpo. Es una combinación de blanca, marrón y beige. La grasa subcutánea produce moléculas beneficiosas, como la hormona leptina, que envía señales al cerebro para inhibir el hambre. La adiponectina es otra hormona producida por la grasa blanda que mejora la sensibilidad del cuerpo a la insulina y protege contra la diabetes tipo II. No obstante, demasiada grasa blanca desequilibra los niveles de hormonas.

La grasa visceral, o dura, se encuentra profundamente en tu abdomen y rodea a tus órganos, arterias y venas. Este tipo es evidente cuando la barriga sobresale hacia adelante y no es blanda. Debido a la producción de ciertas proteínas, esta grasa está relacionada con la resistencia a la insulina, la presión arterial alta y el colesterol alto, así como con enfermedades cardíacas, diabetes tipo II y ciertos tipos de cáncer.

La grasa esencial es solo eso: esencial para tu salud, necesaria para el funcionamiento normal del cuerpo y no se considera una grasa de almacenamiento. Regula las hormonas que controlan la fertilidad, la absorción de vitaminas y la temperatura corporal, y se encuentra en la médula ósea, el corazón, los pulmones, el hígado, el bazo, los riñones, los intestinos, los músculos y los tejidos ricos en lípidos en todo el sistema nervioso central. El hombre debería tener entre el 2 y 5% de grasa corporal esencial, mientras que las mujeres deberían estar en el rango del 10 al 13%.

En general, un rango de grasa corporal saludable para los hombres es del 18 al 24%, mientras que para las mujeres es del 25 al 31%.

Pérdida de grasa: ¿cuál se va primero?

El tipo de grasa más fácil de perder es la grasa visceral blanca, también conocida como grasa dañina del abdomen profundo. Esta suele ser la primera cuando perdemos peso. La naturaleza activa de la grasa visceral, lo que la hace tan amenazante en términos de salud, y vulnerable a la pérdida. La abdominal dura responde a la misma dieta y métodos de ejercicio que te ayudan a perder peso y grasa corporal en general.

Cuando comes menos calorías de las que quemas, primero perderás grasa visceral. La razón por la cual es más fácil perder esa primero es porque cuando tu cuerpo tiene un déficit de calorías, movilizará el exceso de grasa para obtener energía. Entonces, si estás almacenando el exceso de grasa en la zona abdominal, tirará de ahí primero.

La grasa subcutánea, aunque es menos peligrosa para la salud, es mucho más difícil de perder. Es posible que tengas que aumentar tu actividad para alcanzar tus objetivos. Ejercicios puntuales, como hacer abdominales pueden tensar los músculos abdominales, pero no tienen por qué reducir la grasa visceral.

Entonces, ¿cómo perder grasa corporal?

Debido a que aproximadamente 1 kilo de grasa son unas 7.000 calorías, debes quemar aproximadamente esa cantidad de calorías para perder un kilo de grasa. Por lo tanto, si reduces unas 500 calorías diarias, puedes perder poco más de un kilo a la semana. Pero seguramente no toda el peso que pierdas será de este tejido, habrá gran cantidad de líquidos y parte de músculo.

Si tienes un gran exceso de peso, significa que estás consumiendo más energía (calorías) de las que quemas. Esa energía extra se almacena en las células grasas como triglicéridos. Cuando quemas más calorías de las que ingieres, tu cuerpo recurre al almacenamiento de grasa para obtener energía. La grasa después sale del cuerpo como agua a través del sudor o la orina, o a través de los pulmones, como monóxido de carbono.

Cuando haces ejercicio o realizas alguna actividad física, los músculos obtienen energía del glucógeno almacenado. El cardio de alta intensidad quema grasa, pero también se recomienda el entrenamiento de fuerza y ​​resistencia, porque la masa muscular ayuda a quemar más calorías y grasa, y aumenta la tasa metabólica.

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La pérdida de grasa es proporcional, no te agobies

No podemos decidir de qué parte del cuerpo vamos a perder la grasa. Es imposible focalizar la pérdida por varias razones.

Recuerda que la energía extra se almacena en las células grasas como triglicéridos, pero las células musculares no pueden usar directamente los triglicéridos como combustible. La grasa debe descomponerse primero en glicerol y ácidos grasos libres, que luego pasan al torrente sanguíneo, donde pueden usarse para obtener energía. Sin embargo, la grasa que se descompone puede provenir de cualquier parte del cuerpo, no solo del área que queramos.

Se ha demostrado que la pérdida de grasa ocurre de manera uniforme en todo el cuerpo. Si parece que hay zonas del cuerpo que se ven más definidas que otras, no significa que estés perdiendo más grasa en esa área. Por el contrario, esa parte tiene menos almacenamiento de grasa. Por ejemplo, si tienes mucha grasa alrededor de la cintura, tomará más tiempo eliminar esa grasa que la grasa en otras partes de tu cuerpo simplemente porque hay más allí.