¿Por qué nos despertamos con mucha hambre por las mañanas?

Es bastante común despertase con ganas de comerte toda la despensa o, incluso, acostarte pensando en el desayuno de la mañana siguiente. Esto puede ser una pequeña alerta de que hay algo en tu día a día que no haces bien, y seguramente está relacionado con tu alimentación. Te contamos por qué te levantas con tanta hambre todos los días y la solución que puedes poner en práctica para evitar esa ansia.

¿Tienes buenos hábitos en la alimentación?

Una de las peores sensaciones es irse a la cama con hambre por culpa de no haber cenado nada. A parte de que te costará mucho conciliar el sueño, es probable que durante la noche te despiertes varias veces como consecuencia de que tu aparato digestivo te manda punzadas de hambre.
Además, olvídate de que no cenar te hará adelgazar. Lo único que provocarás es que a la mañana siguiente te despiertes con ganas de comerte un elefante.

En contra posición tenemos a los que se hinchan a comer antes de irse a la cama. Es fundamental que cenes un par de horas antes de irte a dormir, así te aseguras de haber hecho la digestión y no te sentirás pesado durante la noche. Ten en cuenta que mientras dormimos, nuestro sistema digestivo se ralentiza y es por eso que tarda mucho más en realizar la digestión.

Si te entra hambre entre la hora de la cena y la de irte a la cama, puedes tomar algún snack ligero que te sacie y calme el apetito.

persona tomando desayuno con hambre

Causas de despertar con hambre matutina

Tu cuerpo sigue quemando calorías mientras duermes, pero a menos que tengas una afección médica que requiera tratamiento, tu estómago no debería estar rugiendo por la noche.

Hay muchas razones por las que podrías estar despertando hambriento por la noche o por la mañana. La mayoría de las veces, tiene que ver con el estilo de vida, pero los medicamentos y otras afecciones también podrían ser los culpables.

La falta de sueño

Tu sueño también influye en la calidad del descanso nocturno. Nuestro ritmo circadiano, por naturaleza, está habituado a que durmamos de noche; por lo que dormirte muy temprano o muy pronto puede alterar este ritmo. Si duermes pronto, será normal que a media noche te despierte con hambre o que al día siguiente te excedas en el desayuno; intenta retrasar un poco tu hora de dormir para que no pases tantas horas en ayunas.

No dormir lo suficiente se asocia con un control deficiente del azúcar en sangre. Incluso unas pocas noches de insomnio pueden afectar a tus niveles de azúcar en sangre. La falta de sueño se ha relacionado con niveles más altos de grelina, la hormona responsable de producir hambre.

Comer en exceso antes de dormir

Si eres el tipo de persona que busca pizza y otras comidas rápidas una o dos horas antes de irte a la cama, esta podría ser la razón por la que se despiertas hambriento.

El consumo de alimentos, especialmente aquellos con alto contenido de almidón y azúcar, justo antes de dormir provoca un aumento en el azúcar en la sangre. Luego, tu páncreas libera una hormona llamada insulina, que le dice a tus células que absorban el azúcar en la sangre. Esto hace que bajen los niveles de azúcar en sangre, lo que provoca hambre.

Los científicos recomiendan consumir solo un refrigerio pequeño, rico en nutrientes, de menos de 200 calorías, justo antes de ir a la cama.

persona comiendo un bizcocho con hambre

Haces un sobreesfuerzo físico

El ejercicio ayuda a controlar los picos de azúcar en sangre. Los niveles de azúcar en sangre bajan a medida que los músculos absorben el azúcar de la sangre. Pero si haces ejercicio intensamente por la noche, es posible que tus niveles de azúcar en sangre bajen demasiado para mantener tu cuerpo saciado durante toda la noche.

Asegúrate de comer lo suficiente en la cena o considera tomar un snack rico en proteínas después de un ejercicio extenuante. Si por lo general haces ejercicio por la noche y te acuestas tarde, es posible que prefieras acercar la hora normal de la cena, pero no demasiado, a la hora de dormir.

El síndrome premenstrual puede dar hambre

El síndrome premenstrual es una afección que puede afectar la salud física y el comportamiento, generalmente justo antes de que empiece tu período. Se cree que es causado por cambios en los niveles hormonales.

Los antojos de alimentos, especialmente de snacks azucarados, es un síntoma común, junto con:

  • Hinchazón
  • Fatiga
  • Cambios en el sueño

Si notas un cambio en el apetito o te despiertas con hambre por la noche justo antes de tu período, el síndrome premenstrual podría ser el culpable.

Estás estresado

El estrés es conocido por causar antojos de comida. A medida que aumentan los niveles de estrés, tu cuerpo libera ciertas hormonas, como el cortisol. El estrés activa tu respuesta de huir o luchar, lo que hace que el azúcar se libere en el torrente sanguíneo para obtener energía rápidamente.

Los ejercicios de yoga, meditación y respiración son excelentes formas de reducir el estrés y los picos de azúcar en la sangre después de una comida.

Medicamentos que dan hambre

Se sabe que algunos medicamentos aumentan el apetito, lo que puede hacer que te despiertes con un ruido de estómago. Algunos son:

  • Algunos antidepresivos
  • Antihistamínicos
  • Esteroides
  • Medicamentos para la migraña
  • Algunos medicamentos para la diabetes, como la insulina
  • Antipsicóticos
  • Medicamentos anticonvulsivos

pastillas de medicacion

Tienes sed

La sed a menudo se confunde con estar hambriento. La deshidratación te deja letárgico, lo que puede hacerte pensar que tienes hambre.

Si te despiertas con muchas ganas de comer y antojos, intenta beber un vaso grande de agua y espera unos minutos para ver si el antojo desaparece. Asegúrate de mantenerte hidratado durante todo el día.

Síndrome de alimentación nocturna

¿No conoces este síndrome? Lo sufren aquellas personas que el hambre les despierta. Puede ocurrir por varias razones:

  • No comes lo suficiente durante el día. Es muy importante que consumas las calorías necesarias, sobre todo si haces deporte habitualmente. Consulta con un profesional de la nutrición cuántas son las calorías diarias que debes tomar para rendir eficientemente y, sobre todo, mantenerte saciado durante todo el día.
  • Te saltas algunas comidas
  • Tienes trastornos de estado de ánimo o de alimentación

Normalmente, estas personas ingieren la mitad de las calorías diarias después de las seis de la tarde y lo hacen a través de alimentos no saludables (snacks ultraprocesados, hidratos de carbono de mala calidad…).
Igual pasa con aquellas que se despiertan con un hambre atroz, lo primero que desean desayunar son carbohidratos repletos de azúcares que les calmen el apetito.