A pesar de la obviedad de que 1 kilo de músculo pesa lo mismo que 1 kilo de grasa, muchas personas empiezan a pesar más cuando se introducen en entrenamientos de fuerza. De ahí surge el erróneo mito de que el músculo pesa más que la grasa.

¿Qué diferencia existe entre el músculo y la grasa?

Una de las diferencias a simple vista es el volumen. Para el mismo peso de kilogramos, la grasa ocupa mucho mayor espacio debido a que es menos densa que el músculo. Por eso, muchos principiantes que comienzan a trabajar la musculación suben de peso, aunque su apariencia sea más definida. Básicamente, han pedido grasa y han ganado músculo.

Esto sucede por el agua. Los músculos están formados por tejidos en movimiento y más hidratados que la grasa, por lo que necesitan agua para almacenar el glucógeno muscular y abastecernos de la energía para nuestro entrenamiento. Sin embargo, la grasa podríamos considerarla como un “tejido muerto” porque está inactiva. Si nos adentramos en un estilo de vida activo la grasa disminuye y el músculo aumenta.

Es interesante saber que el músculo tiene una densidad de 1,6 g/ml, mientras que la grasa posee una densidad de tan solo 0,9 g/ml. Es por eso que muchas veces subimos de peso aunque nos veamos más definidos y rocosos.

Entonces, ¿puedo engordar entrenando?

Hay que diferenciar entre engordar y subir de peso. Nuestro peso es solo un número orientativo, puesto que la verdadera definición de cómo nos encontramos la obtendremos si nos hacemos una medición de grasa. Es decir, un jugador de fútbol puede pesar lo mismo que una persona con obesidad, pero el porcentaje de grasa corporal no tendrá nada que ver. Por eso, es mejor referirnos a engordar cuando aumentamos nuestra grasa.

¿Puedes aumentar tu peso aún rebajando grasa? Si en tu entrenamiento realizas ejercicios de fuerza es probable que subas de peso por trabajar los músculos. Pese a que pesan lo mismo, la densidad no es igual y el volumen tampoco. En un mismo peso, una persona con más músculo tendrá menos volumen.

El aumentar nuestros músculos o grasa depende, en parte, de la alimentación que llevemos y el entrenamiento que hagamos. Principalmente sucede si tenemos un déficit (perdemos grasa) o un superhábit calórico.  Según la Aerobics and Fitness Association of America, para perder peso de forma saludable, deberíamos quemar unas 500 calorías diarias con deporte y alimentación. Es decir, si quieres perder un kilo a la semana, tienes que quemar 250 calorías con ejercicio y 250 calorías rebajando el nivel de tu comida.