Sabemos lo que es tener un trabajo estresante: tienes los auriculares puestos, los dedos tecleando furiosamente el ordenador y no tienes tiempo ni para levantar la mirada de la pantalla. A veces, un horario tan ocupado puede hacer que olvides la última vez que comiste un snack, o incluso una comida. No obstante, algunas personas se saltan las comidas en forma de ayuno intermitente, pero no estamos hablando de esto.

Saltarse las comidas mediante el ayuno intermitente, puede tener increíbles beneficios para la salud, como la pérdida de peso o el control de la ansiedad por la comida. Pero saltarnos una comida y el ayuno intermitente son dos cosas muy diferentes. Saltarse las comidas para privarte o castigarte a ti mismo, o porque estás demasiado ocupado para comer, es distinto de ayunar para controlar los antojos y practicar una alimentación consciente. En general, dejar de comer tiene consecuencias negativas para tu cuerpo.

Te sentirás cansado y lento

Saltarte las comidas y no consumir suficientes alimentos durante el día puede hacer que tu cabeza se vuelva loca. Puedes empezar a sentirte mareado, tener poca energía e, incluso, sentir que podrías desmayarte. Esto se debe a la caída de glucosa en sangre; cuando no alimentamos correctamente a nuestros cerebros, podemos estar indicándole al cuerpo que es hora de cerrar el chiringuito.

Así que si vas a practicar el ayuno intermitente, debes asegurarte de hacerlo correctamente, en un horario establecido; y cuando comas, te estarás abasteciendo de alimentos que te mantendrán saciado durante todo el periodo de ayuno.

Puede comer en exceso en tu siguiente comida

Cuando las personas se saltan las comidas, sienten que tienen que recuperar lo que no han ingerido anteriormente, por lo que tienden a comer en exceso en la siguiente comida. Pero si divides tus comidas a lo largo del día, tu cuerpo puede usar esos nutrientes de manera más eficiente.

Piensa que tu cuerpo es como la Thermomix: si añades alimentos gradualmente, funcionará bien y hará su trabajo, pero si tomas toneladas de alimentos a la vez, después de omitir una comida y estar hambrientos, no funcionará tan eficientemente.

Para ayudar a que tu cuerpo funcione correctamente, asegúrate de disfrutar de tres comidas equilibradas al día, y toma un snack saludable cuando tengas hambre entre comidas. Si comienzas a escuchar un pequeño ruido en tu vientre, es señal de que es hora de comer.

No estarás de buen humor

Tu nivel de azúcar en la sangre cae cuando te saltas comidas constantemente. Esto puede afectar en gran medida a tu disposición. Si alguna vez has estado «hambriento», entonces conoces el sentimiento. La glucosa es el combustible principal para nuestros cerebros, por lo que cuando no la tenemos en su nivel adecuado, puede ponernos de muy mal humor. Es por eso que si te salteas comidas y terminas sintiendo hambre, no deberías tomar el primer refrigerio que encuentres, a menos que sea saludable. Cuando las personas tienen un nivel muy bajo de azúcar en la sangre, tienden a comer alimentos muy grasosos o azucarados porque su cuerpo es lo que demanda.

No puedes mantener la pérdida de peso a largo plazo

Si cree que omitir una comida es una forma inteligente de mantener la pérdida de peso, te invito a pensar de nuevo. Claro, consumirás menos calorías, pero existe una buena posibilidad de que cedas en tus antojos y te alimentes de alimentos poco saludables, lo que puedes acabar en el famoso ciclo yo-yo.

El efecto rebote de las dietas puede alterar tu metabolismo en reposo, que es la forma en que tu cuerpo quema calorías para funcionar. Ya que tus horas de comida son tan impredecibles, tu cuerpo mantendrá lo que pueda y no quemará calorías de manera eficiente. Tus hormonas del hambre también pueden recibir un impulso extra al saltarte las comidas. Tu cuerpo puede producir menos leptina, la hormona del hambre que disminuye el apetito, lo que hace que sea más difícil discernir cuándo estás saciado.

Saltarse las comidas no es muy positivo para la salud

Quiero recalcar que estamos generalizando y no hablamos del ayuno intermitente. Si tienes suficientes conocimientos en nutrición y eres capaz de controlar lo que ingieres a lo largo del día, ¡perfecto! Pero la mayoría de las personas necesitan mejorar su relación con los alimentos, por eso las recomendaciones generales son que tomemos 5 comidas al día. ¿Es mejor 5 que 3? No, simplemente se busca mantener un control de saciedad en personas que no son capaces de entender otro tipo de alimentación.

Evidentemente, saltarse las comidas puede ocurrir de vez en cuando, pero hacerlo de manera constante puede afectar negativamente a tu salud y provocar deficiencias nutricionales. Tampoco puedes rendir al máximo porque solo puedes concentrarte en la comida. En el caso de que tengas problemas para sacar tiempo para comer, atiende a estos consejos:

  • Acostúmbrate a planificar comidas. No tienes que preparar la comida para toda la semana (o sí, yo lo hago y es bastante eficiente). Pero bastaría con prepararte un desayuno nutritivo la noche de antes, o tener la cena lista cuando llegues a casa.
  • Prepárate snacks saludables. Todos sabemos lo ocupada que es tu vida, y habrá días en que tendrás que enlazar una reunión con otra sin haber comido. Ahí es donde puede ser útil tener varias opciones ricas en nutrientes en el escritorio. Alguna ideas pueden ser un puñado de almendras tostadas, una barrita de proteínas bajas en azúcar o un yogur natural con fruta fresca.