El metabolismo lento. No serás la primera ni la última persona que se queje de este problema por el que no bajas de peso, o eso crees. Si piensas que con tan solo mirar la comida ya estás engordando, quiero enseñarte la clave de lo que te ocurre realmente.
Es cierto que habrá personas que tengan problemas endocrinos que dificulten la pérdida de peso, pero la mayoría de se quejan de un metabolismo lento, aun sin tener ningún problema metabólico. El verdadero problema es la falta de actividad y movimiento, amigos.

Para bajar de peso es necesario que exista un déficit calórico. Es genial que trabajes de forma activa (y no sentado en una oficina), pero si aumentas la ingesta de calorías, no te servirá de mucho. Si estás intentando perder peso y le echas la culpa al metabolismo (a pesar de que los análisis de sangre y hormonas están correctos), te animo a que sigas leyendo.

La importancia del NEAT

Puede ser un poco complicado de entender cómo funciona el gasto calórico en nuestro cuerpo, pero voy a intentar reducir la información para que lo comprendas.

Tu tasa metabólica basal (TMB) más el efecto térmico de los alimentos que tomas, se suman a lo que denominamos Termogénesis de Actividad Sin Ejercicio (NEAT) o Actividad Física Sin Ejercicio (NEPA), que determina tus requerimientos de energía para cada día. El NEAT o NEPA ocupa la mayor parte de la siguiente ecuación:

TMB + efecto térmico de los alimentos + NEAT / NEPA = requerimiento diario de energía

La Tasa Metabólica en Reposo (TMR) es el requerimiento de energía que tu cuerpo necesita aunque no haga ninguna actividad o permanezca inmóvil. La TMB/ TMR representa aproximadamente el 60% de tus necesidades energéticas diarias totales. El efecto térmico de los alimentos (la cantidad de calorías necesarias para digerir los alimentos) representa alrededor el 10-15% de sus necesidades de energía. Y el resto de energía depende de cómo de activo estés tanto en el entrenamiento como en las actividades NEAT (actividades normales de la vida como limpiar, ir de compras, caminar…).

El NEAT puede representar tan solo el 15% del gasto de energía en personas muy sedentarias o hasta el 50% en personas muy activas. Si una mujer tiene una TMB de unas 1.000 calorías (es un número simbólico y simple, pero no real), quemará alrededor de 150 calorías para digerir la comida que come cada día. Aunque también puede quemar entre 150 y 500 calorías más por día, dependiendo de lo activa que sea.

La verdad sobre tu nivel de actividad

“¡Pero si yo entreno y estoy súper activo!”

Vale, reflexionemos. En una hora de entrenamiento podemos llegar a quemar unas 328 calorías por cada 45 kilogramos de peso corporal. Todos estos números son generales, cada persona es diferente e interfieren factores únicos como la masa magra, la grasa, la edad…
La mayoría de personas no entrena durante una hora al día, seamos realistas. Así que si eres una persona que pesa unos 68 kilos y realizas 30 minutos de bicicleta, es posible que solo quemes unas 246 calorías. Es decir, media tableta de chocolate.

Si eres de los que entrena sin parar y aún no consigues rebajar el porcentaje de grasa corporal, párate a pensar si estás comiendo más calorías de las que gastas. A veces tenemos asociado que podemos incrementar la ingesta de calorías, pero no somos capaces de determinar cuánto es ese aumento. De nada te va a servir hartarte de entrenar y permitirte un donut al día (si quieres perder peso).

Muy posiblemente no tengas un metabolismo lento, tan solo necesites moverte más en tu día a día.