El hábito de picotear algo después de cenar puede significar una mala noticia para tu circunferencia abdominal. Las personas que hacen dieta (ya sea para perder peso o para conseguir un objetivo físico) tienen muy claro que no pueden comer fuera de lo establecido. ¿Pero es realmente malo comer algo pasadas las siete de la tarde?

Hay muchas razones por las que las personas pueden evitar comer después de cenar, sobre todo si se aproxima la hora de ir a dormir. La creencia popular nos dice que tener el estómago lleno nos dificultará el quedarnos dormidos, e incluso aumentará el metabolismo por la noche.

Lo que la ciencia opina

En realidad, no existe una recomendación general para las necesidades nutricionales de cada persona, y mucho menos para los deportistas. Si escuchas que hay una determinada hora a la que debes dejar de comer, es mentira. No se puede generalizar nunca en nutrición.

Un estudio de 2013, publicado en el Journal of the American College of Nutrition, no encontró ninguna relación entre comer después de las cinco de la tarde, que, como sabemos, es la ideal para los madrugadores, y el aumento de peso. Otra investigación anterior, publicada en el International Journal of Obesity, llegó a la misma conclusión.

Lo normal es cenar más tarde de las cinco, sobre todo ahora en verano. Hubo otro estudio con niños y adolescentes que encontró que comer después de las ocho de la tarde tampoco conducía a un aumento de peso. De hecho, para los deportistas podría ser ventajoso comer un pequeño snack antes de dormir y durante los períodos de entrenamiento intenso.

¿Cuál es la clave?

Es más importante tener en cuenta lo que comes y la cantidad que cuándo lo comes. El organismo es eficiente e inteligente, pero no funciona como un reloj de 24 horas. A pesar de regirnos por el ritmo circadiano, no existe un botón de reinicio en mitad de la noche.
La ciencia defiende que el ritmo circadiano puede tener un papel fundamental para manejar las señales de hable, pero interrumpir el sueño y comes durante la noche, no es igual que tomar un pequeño postre a las 20:30.

Si tienes hambre antes de acostarse, podría ser una señal de que no te estás alimentando lo suficiente durante el día. Si solamente nos ceñimos a las «reglas», nos estaremos alejando de la mentalidad intuitiva de escuchar a nuestro cuerpo.
Los deportistas necesitan una dieta bien equilibrada para un rendimiento y recuperación óptimos, pero eso no significa que tengan que renunciar a las tareas de casa antes de una carrera o un entrenamiento duro. Hay deportistas de resistencia que llevan un plan de entrenamiento más irregular para disfrutar de otras cosas en la vida.

La clave principal se encuentra en comer de manera constante. No importará cuando consumas ese exceso de calorías, aunque es evidente que durante la noche tendemos a hacerlo más porque estamos más relajados. Además, aquellos que mantienen una dieta saludable, cenar después de las maravillosas siete de la tarde o tomar un pequeño refrigerio antes de dormir (porque tienen hambre), no aumentará tu peso y puede ayudar a recuperarse mejor.