Cuando nos encontramos en una etapa de pérdida de grasa, habitualmente se producen estancamientos en el peso, los cuales suelen llevar a frustraciones y desánimos. Estos estancamientos habitualmente pueden estar ligados a ciertas acciones cotidianas o hábitos que sabotean nuestro objetivo de pérdida de grasa.

En este artículo vamos a nombrar algunos malos hábitos que puedes estar cometiendo, y por ello te encuentras en un punto de estancamiento.

Un NEAT muy bajo

Sabemos que, para inducir una pérdida de grasa, debemos de provocar un déficit calórico, el cual lo estableceremos comiendo menos o gastando más calorías.

Habitualmente, la mayoría de los usuarios se centra en comer cada vez menos y hacer cada vez más cardio, más aeróbico después de entrenar, etc. Sin embargo, uno de los principales factores a la hora de aumentar el gasto calórico es el NEAT. El NEAT (Non Exercise Activity Thermogenesis) es básicamente la actividad física que realizamos durante el día (cuánto nos movemos).

¿Vas a comprar en coche? ¿subes en ascensor en vez de por las escaleras?

Este tipo de acciones hacen reducir el NEAT. Te sorprendería la cantidad de gasto calórico que se puede producir cambiando algunos hábitos como ir a hacer la compra andando, evitar el ascensor, reducir el tiempo sentado, etc.

Sin duda, este factor será fundamental a la hora de seguir perdiendo peso.

Comidas fuera de casa o cheatmeal

Por otra parte, tenemos las comidas fuera de casa, en las que englobaremos los cheatmeal o comidas trampa. Estas comidas suelen ser un factor limitante a la hora de perder peso.

Cuando salimos de casa y pedimos cierta comida, no sabemos cómo esta cocinada, que ingredientes tiene, etc. Esto puede ser un problema, ya que a simple vista podemos estimar un contenido calórico bastante inferior al que realmente tiene.

Si nos pasamos con estas comidas, o comemos comidas muy altas en grasa sin darnos cuenta, estaremos aumentando en gran medida el consumo calórico, lo que estropeara el déficit calórico producido durante el resto de los días.

Se puede comer fuera y mantener una vida social, pero siempre con cabeza.

Dormir poco

Otro factor importante es el descanso. Sabemos que dormir es una parte esencial de la vida. Este factor influye enormemente en nuestro nivel hormonal, sensaciones, etc. Un déficit de sueño puede provocarnos ansiedad, aumento de apetito, mala regulación de ciertas hormonas y otras consecuencias.

¡Asegúrate de tener un correcto descanso!

No llevar un control

Por último, un factor que puede influir también es la falta de control de la etapa de pérdida de peso. Es esencial mantener un control de nuestro progreso, ya que muchas veces podemos pensar que no estamos perdiendo peso, cuando realmente si lo estamos perdiendo.

Aunque el peso sea un factor importante, puede llevar a errores. Las fluctuaciones de agua, líquidos o glucógeno pueden dar lugar a variaciones en el peso transitorias.

Por ello, aconsejo realizar un control de esta etapa mediante medidas corporales, peso y fotos. Las fotos será una buena herramienta para controlar nuestra pérdida de peso.