Cuando pensamos en las dietas para adelgazar, se nos viene a la cabeza que tenemos que comer pocas calorías. En parte es cierto, para perder grasa corporal es necesario que exista un déficit calórico, pero debes saber que las dietas milagro no existen.
Si no tienes muchos conocimientos sobre alimentación, no te ciñas a dietas famosas y acude a un nutricionista para que diseñe tu plan de comidas y calorías.

La mayoría de personas que se someten a dietas muy bajas en calorías, con el paso del tiempo tienen los mismos síntomas: pérdida de masa muscular, efecto rebote con el peso, ansiedad por la comida, etc.
Te contamos 7 datos qué provoca una alimentación muy baja en calorías.

Ansiedad por la comida

Cuando ingerimos muy pocas calorías a lo largo del día, estaremos en una situación de constante. Esto provocará que estemos pendientes de cuando nos tocará volver a comer y echaremos de menos todos los alimentos ultraprocesados y que no son saludables para el organismo.
Personalmente, estoy muy en contra de medir cantidades de los alimentos. Creo que este hecho influye directamente en la salud mental. Siempre nos parecerá poco y acabaremos haciendo trampas.

Hambre continuamente

Para bajar de peso no es necesario pasar hambre. Puedes estar a dieta y sentirte totalmente saciado, lo único que tienes que controlar es el tipo de alimento que ingieres. Cuándo comes comida ultraprocesada, tu cuerpo la metaboliza muy rápido y al poco tiempo volverás a tener hambre. Es por eso, que debes consumir alimentos frescos y lo más naturales posible.

Disminuye la tasa metabólica

Cuando nuestro organismo no tiene la suficiente cantidad de calorías, entra en un estado de alerta. El metabolismo se vuelve mucho más lento, ya que no sabe cuándo le volverás a dar alimento.
Además, cada vez que comas, decidirá que en vez de emplear ese alimento energía, lo almacenará porque tardas mucho en volver a comer.

Se pierde masa muscular

Al no tener unos buenos niveles de nutrientes en nuestro organismo, nuestros músculos y huesos se verán afectados. Como no le introducimos las calorías necesarias, el cuerpo tiende a usar como energía la composición de nuestra masa muscular.
Te habrás dado cuenta de que cuando alguien se somete a una dieta baja en calorías, su físico es demasiado delgado.

Volvemos a los malos hábitos

Cuando nos sentimos coartados de comer ciertos alimentos, la ansiedad por la comida aumenta y acabamos volviendo a la misma alimentación que teníamos antes. Sabemos que no nos hará adelgazar, pero tendrá un efecto placebo en nuestro cerebro.
Debemos entender que adelgazar no es un proceso a corto plazo ni temporal, hay que reeducar nuestros hábitos por unos más saludables.
Además, llevar una alimentación con muy pocas calorías afectará a una sensación de fatiga constante. Acumularemos cansancio y será bastante difícil mantenernos activos durante todo el día. Hace poco te contamos que, para perder grasa, es mucho mejor mantenernos activos, en vez de bajar radicalmente el número de calorías ingeridas.