Las dietas milagro no paran de reinventarse. Para poder hacer frente a las críticas que los expertos revelan a la sociedad, las nuevas dietas milagrosas intentan hilar fino en las trampas. Seguro que has oído hablar de la dieta por puntos, ¿verdad? Yo me enteré por una compañera de trabajo, que obsesionada por intentar perder peso, se unió a la dieta que estaba realizando su vecina. Realmente, me llamaba mucho la atención que tratase la comida con puntos y que hubiera días que pasase hambre para poder acumular puntos para el futuro. Sí, es muy fuerte.

Como con la llegada del verano, a muchas personas les entra prisa por adelgazar, me parecía adecuado descubriros este tipo de dieta y los inconvenientes que tiene para nuestra salud (sobre todo mental).

¿Cómo se realiza este tipo de dieta?

Las dietas milagro se caracterizan por eliminar ciertos grupos nutricionales, como los carbohidratos o las grasas. En este caso, la dieta por puntos no destierra ningún alimento, pero les otorga una serie de puntos dependiendo de lo saludable que sean. Por ejemplo:

tabla de dieta por puntos

Ahora bien, te preguntarás cómo se calculan los puntos que puedes gastar al día. En su web te ofrecen una tabla con diferentes características para hacerla lo más “personal” posible.
En mi caso sería: Mujer (2) + 25 años (4) + 64kg-141Lb (14) + 1’73cm (1) + Deporte (6) = 27 puntos al día.

Es inmensa la cantidad de alimentos que se puntúan en esta dieta, y cada cual más absurdo. Hay alimentos que tienen 0 puntos, pero que si comemos más de uno se convierten en 1 punto. Porque sí.
Me ha dado bastante vergüenza poner el listado de chupitos de alcohol a 1 punto, ya que tienen la misma importancia que tomar frutas o verduras. Es decir, habrá personas que prefieran no tomar comidas con gran valor nutricional para poder ingerir alcohol. De hecho, en su web recomiendan que si tienes en los próximos días un acto importante (boda, Navidad, cumpleaños…), “ahorres” 4 puntos diarios para invertirlos en ese día.

Razones para no hacer la dieta por puntos

Está muy bien que no se restrinjan grupos nutricionales y que no se obligue a pasar hambre, ¿pero dónde queda la educación?

Cuando nos sometemos a una dieta para perder peso, lo principal es aprender a comer sano. Concebir la comida como un premio, nos hará no ser conscientes de sus nutrientes y nos dará ansiedad contar puntos.
Es importante que sepas que la dieta por puntos no está creada por ningún experto en el campo de la nutrición, de hecho el seguimiento se realiza mediante una aplicación o de forma presencial sin titulación.

Los puntos derivan en que se deje de comer saludable o, directamente, se deje de comer. Cuando una persona decide usar esos “4 puntos libres”, se llega a fomentar el atracón de comida no saludable. Pasarte los días contando puntos te volverá paranoico, por mucho que nos aseguren que es mejor que contar calorías.
Realmente, las calorías tampoco son “importantes”, es preferible conocer la calidad nutricional. Pero es cierto que si no existe un déficit calórico (quemar más calorías de las que ingieres), no bajarás de peso.

Otro problema que presenta este tipo de dieta es calificar tu actividad física. Es decir, hace pensar que si realizas más deporte o eres más activo, podrás comer más. ¿Es cierto? Aquí te dejamos el artículo en el que resolvimos las dudas. No obstante, tener en cuenta ese consejo puede llevarte a la bulimia, ¡así que mucho cuidado!

No nos cansaremos de decir que las dietas, en general, deben ser personalizadas. Ni todos tenemos el mismo porcentaje de grasa, ni hacemos la misma actividad física, ni tenemos la misma genética. En la dieta por puntos hacen mucho hincapié en las cantidades de las comidas o en evitar el consumo de aceite para reducir las calorías.
Si quieres perder peso, acude a un dietista-nutricionista.