Quizá te sientes identificado con esa persona que se acuesta pensando en el desayuno, o que cuenta las horas para cenar ese filete de salmón. Hay quienes encuentran motivación en su comida favorita, por lo que imagina poder hacerla una vez al día. Así es la dieta OMAD (one meal a day), en la que solamente podemos realizar una comida al día. Se incluye dentro de los diferentes tipos de ayunos y se plantea como una de las mejores maneras para perder peso y controlar la ansiedad por la comida.

¿En qué consiste la dieta OMAD?

La dieta OMAD es hacer, literalmente, una comida diaria durante una hora y después ayunar el resto de las 23 horas que quedan. Tan solo puedes beber café, infusiones y otras bebidas sin calorías durante estas horas de ayuno.

No solamente tienes una hora para hacer la comida, sino que tienes que hacer esa única comida durante la misma franja de cuatro horas cada día. Es decir, no puedes hacer una comida a las 20:00h y al día siguiente a las 10:00. Tienen que pasar 23 horas. La dieta OMAD necesita que tengas una especial constancia y que te decantes siempre por comida saludable.

Todos los que sigan este tipo de dieta es necesario que sigan una serie de normas, conocidas como las cuatro.

  • Debes hacer una comida al día
  • Solo puedes comer durante una de la cuatro horas de tu franja horaria
  • Debes comer de un plato de 28 cm de diámetro
  • Tu comida no debe superar los 7’6 cm de altura del plato.

Con esto se busca que no hagas trampa. En tu única comida no se trata de comer un sinfín de alimentos durante una hora. A pesar de que la dieta OMAD es prácticamente una dieta de ayuno, tiene muchas diferencias con el ayuno intermitente.

¿Es una buena opción para perder peso?

Puede ser un arma de doble filo. Es cierto que se genera una pérdida de peso, pero muchos expertos aseguran que no es sostenible ni recomendable para todas las personas.

En la OMAD se pasa hambre, básicamente porque no se consumen suficientes calorías en una sola comida, como sí lo harías en tres o cuatro comidas al día. Así que evidentemente, existe una disminución de calorías.
Además, al comer poco (y con moderación), es probable que el cuerpo entre en modo de cetosis. En este proceso, el cuerpo quema grasas como combustible en lugar de hidratos de carbono.

Pero no solamente se valora la pérdida de peso, también pueden darse cambios de humor, pérdida de masa muscular o cambios en el ciclo menstrual. Además, pueden darse carencias nutricionales.

¿Puede hacer este tipo de dieta cualquier persona?

Seguro que habrás visto a muchas personas que siguen esta dieta y alaban sus beneficios, pero muchos expertos alertan de que no es adecuada para todo tipo de personas. Puede ser peligroso adentrarse en un plan de alimentación de una sola comida, cuando se tiene una mala relación con la comida.
Se pueden llegar a crear trastornos de alimentación o una mayor obsesión por los alimentos. Además, algunos grupos (como las embarazadas, diabéticos o ciertos deportistas) pueden sufrir el doble de riesgo.

Si quieres perder peso, lo ideal es que busques un tipo de dieta saludable que te ayude a conseguir tu objetivo a largo plazo. En el caso de tener interés en adentrarte en el ayuno, es mucho más recomendable realizar ayunos intermitentes, como el 16/8. Conseguirás mantener tu saciedad a raya y no te sentirás presionado a realizar tan solo una comida al día.

Todo lo que la ciencia piensa del ayuno intermitente