En el asombroso (y peligroso) mundo de las dietas milagrosas nos podemos encontrar cualquier tipo de recomendaciones que nos hagan perder kilos de forma rápida y arriesgando nuestra salud. La dieta del limón es una de ellas y se hizo muy famosa desde hace algunos años.

Ninguna dieta, que asegure perder peso en un tiempo récord, será fiable y recomendable para tu organismo. Además de poner en riesgo tu salud, te enfrentarás al efecto rebote. A continuación te contamos en qué consiste esta dieta y cuáles son sus peligros.

¿Que es la dieta del limón?

La dieta del limón también es llamada, en algunas ocasiones, la dieta de desintoxicación. Te hemos comentado alguna vez que nuestro cuerpo no necesita ninguna dieta que lo “desintoxique”, ya que esa función la realizan los riñones y el hígado. Pues bien, esta dieta se basa en la teoría que defiende que nuestro organismo está lleno de toxinas y que empeoran nuestra calidad de vida (la piel más arrugada, cuesta eliminar la grasa).
Así que esta dieta del limón dice usar las propiedades naturales de los cítricos para que podamos eliminar las toxinas.

Según dicen los creyentes de esta dieta, las cualidades de los limones actúan directamente en la vesícula y el hígado, liberando las toxinas almacenadas y permitiendo que el hígado descomponga la grasa. En esta dieta proponen que tomemos el jugo de un limón con agua caliente por la mañana, y que sigamos consumiendo esta bebida a lo largo del día para rebajar el apetito.
No es la primera vez que oímos que el agua con limón es buenísima a primera hora de la mañana, pero “alimentarnos” a base de este líquido puede traer graves consecuencias de salud. Además, nos dicen que es una bebida “light” porque no lleva azúcar, pero te animan a usar stevia o sirope de arce para endulzar un poco.

¿Funciona realmente?

Está genial mantener que el limón es desintoxicante, pero realmente no existen investigaciones que lo vinculen a una pérdida de peso efectiva. Tu cuerpo no necesita limpiarse con una bebida, sino que alimentándote de forma adecuada lo puedes conseguir.

Lógicamente, con la dieta del limón vas a adelgazar. Cuando dejamos de comer y sustituimos las comidas por sorbos de agua con limón, estamos perdiendo nutrientes y nuestro cuerpo sufrirá una pérdida de peso radical. Este peso perdido, en mayor medida, no será grasa; sino más bien líquidos y masa muscular. Por lo que una vez que retomes tu alimentación normal, volverás a aumentar de peso (incluso superando el que tenías).

¿A qué peligros nos enfrentamos con la dieta del limón?

Los peligros son tan mayores frente a las “ventajas” que no merece la pena ni pensar en realizarla. Aun así, te contamos a qué peligros te vas a enfrentar.

  • Vas a tener una gran pérdida de nutrientes fundamentales y grandes deficiencias de minerales y vitaminas. Es cierto que los limones proporcionan vitamina C, pero siguiendo esta dieta no obtendremos buenos resultados.
  • Tenderás a sufrir anemia. Te encontrarás sin energía, agotado y con fatiga corporal continua. La falta de vitaminas también influirá en la debilitación del sistema inmunológico.
  • Tu piel perderá elasticidad y sufrirás un efecto de piel “colgante” o “floja”. El cuerpo necesita un tiempo adecuado para disminuir el peso y hacer que tu físico vaya en consonancia. Recuerda que la piel también es un órgano vivo.
  • Vas a pasar mucha hambre al reemplazar la comida por una bebida.
  • Como avisábamos antes, te enfrentarás a una importante pérdida de masa muscular. Al no tener presente los hidratos de carbono y las proteínas, tu cuerpo buscará una fuente de energía en los músculos y acabará desgastándote.
  • Afectará a tu tránsito intestinal y sistema digestivo. Es muy posible que sufras evacuaciones líquidas por haber alterado la composición y el equilibrio de tu alimentación.
  • Al volver a una alimentación normal, vas a tener que enfrentarte al efecto rebote, tendiendo a subir más de peso.

Pérdida de peso

Los que emprenden la dieta del limón para perder peso, muchos tienen éxito. Su ingesta calórica es muy baja durante la dieta de limón, lo que hace que el cuerpo queme más calorías de las que consume. Algunas personas que hacen dieta pierden más de 5 kilos. Perder tanto peso en poco tiempo puede ser peligroso para la salud.

Actividad gastrointestinal

Algunos realizan una descarga de agua salada, en la que se consumen grandes cantidades de agua salada para «limpiar» el colon de los desechos. Las evacuaciones intestinales frecuentes son un efecto secundario común de la dieta de limón con agua salada. También puedes experimentar dolor abdominal, diarrea o una sensación de ardor al defecar.

Energía

Las personas que hacen dieta a veces experimentan una pérdida de energía. La fatiga, el letargo o los dolores musculares son efectos secundarios comunes de la reducción de la ingesta calórica. Si te sientes mareado o excesivamente fatigado, considera terminar la dieta de limón cuanto antes.

Higiene oral

Beber limonada puede causar una variedad de cambios en la higiene oral. Tu lengua puede ponerse blanca durante la dieta, aunque generalmente vuelve a un color normal cuando se finaliza. Otros efectos secundarios incluyen mal aliento y aumento de la acumulación de placa en los dientes.

Estado anímico

Limitar severamente el consumo de calorías durante 10 días puede afectar negativamente a tu estado de ánimo. Muchas personas se sienten irritables o molestas durante la dieta, a menudo porque tienen hambre. Otros experimentan un estado de ánimo deprimido o fluctuaciones significativas del estado de ánimo. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de terminar la dieta de limón.

Deficiencias nutricionales

Los expertos en nutrición advierten que la dieta del limón puede dejar a tu cuerpo sin los nutrientes adecuados. Puede causar deficiencias en vitaminas y minerales importantes necesarios para mantener una buena salud. Una forma más saludable de perder peso consiste en equilibrar tu dieta para incluir una variedad de frutas, verduras, productos integrales y proteínas magras.

Si quieres bajar de peso de forma saludable y mantenida en el tiempo, apuesta por una alimentación equilibrada y ejercicio físico. Te tomará más tiempo y deberás ser más paciente, pero no estarás jugando con tu salud y te mantendrás a lo largo del tiempo en un mismo peso.