Dieta Atkins, ¿es buena para adelgazar?

Dieta Atkins, ¿es buena para adelgazar?

Sofía Pacheco

En la actualidad hay cientos de dietas y métodos para adelgazar, y hoy toca conocer todo sobre la dieta Atkins, una peculiar forma de adelgazar, pero que puede poner en riesgo nuestra salud, sobre todo si ya de base la tenemos delicada o somos propensos a colesterol alto, por ejemplo. Vamos a conocer lo bueno y lo malo de esta dieta para adelgazar

Adelgazar por temas de salud o para mejorar nuestra imagen siempre está bien, pero cuidado con las dietas milagros que prometen resultados en pocas semanas. Podemos sufrir problemas de salud como falta de nutrientes que darán como resultado una anemia, o, en el caso de la dieta Atkins, podemos sufrir complicaciones en hígado, riñones, o enfermedades coronarias.

Lo mejor siempre es tener una alimentación variada, equilibrada y donde primen los vegetales, las frutas, semillas y legumbres, en lugar de las carnes. Aun así, vamos a conocer todo sobre la dieta Atkins, para ver si se puede adaptar o no a cada persona.

Qué es

La dieta Atkins es un método para adelgazar muy similar a la dieta keto, es decir un régimen alimenticio muy rico en proteínas y grasas y muy bajo en hidratos. Esto obligará al organismo a coger la energía de la grasa que tenemos acumulada en el cuerpo en lugar de cogerla de los hidratos que entran con la comida. Esta dieta surgió en los años 70 y sigue siendo de las preferidas por la zona de Hollywood para perder peso rápidamente.

La dieta se divide en 4 fases y, según quienes idearon el plan, esta dieta puede mantenerse en el tiempo o hasta lograr el objetivo. Las dietas han de ser temporales para evitar el efecto rebote, pero es que, además, estar mucho tiempo sin consumir hidratos puede traer serias consecuencias, y peores son las consecuencias de consumir tantas proteínas y tantas grasas.

Esta dieta debería ir asociada a una tabla de ejercicios para quemar esas calorías, aunque si unimos ambas, los resultados de pérdida de peso se pronunciarían y el cuerpo podría sentirse debilitado por falta de nutrientes esenciales.

Hasta aquí, y en la teoría, esta dieta no tiene nada malo, lo malo llega cuando se basa la alimentación en comidas altas en grasas, proteínas y baja en verduras, legumbres, cereales, semillas, que son hidratos importantes. Al final del texto nos centraremos mejor en los inconvenientes.

Alimentos permitidos

La dieta Atkins está dividida en 4 fases y tiene multitud de alimentos prohibidos. Por ejemplo, las frutas, sobre todo aquellas ricas en hidratos, tampoco se puede comer cereales, ni legumbres ni alimentos ricos en almidón, tampoco aceites vegetales salvo el aceite de oliva, ni tampoco dulces y alimentos azucarados (incluyendo bebidas azucaradas).

  • La primera fase es la de iniciación, y el profesional nos indicará una serie de alimentos que tenemos que comer sí o sí y son ricos en grasas y en proteínas. En esta fase se comienza con la restricción de hidratos por debajo de los 20 gramos al día. Esta fase se debe cumplir durante mínimo 2 semanas.
  • En la fase 2 se añaden nuevos alimentos a la dieta de forma gradual y se restan 5 gramos de carbohidratos. Aquí debemos permanecer mínimo 2 semanas, también.
  • En la fase 3 entramos ya casi en el mantenimiento y aquí sí que se van añadiendo hidratos según el avance que estemos teniendo. A estas alturas ya deberíamos haber alcanzado la meta de pérdida de peso.
  • Fase 4, es la última, y aquí comienza el mantenimiento. Se agrega la cantidad de carbohidratos que nos ayude a mantener nuestro peso ideal. Podemos seguir en esta fase el resto de nuestras vidas.

Entre los alimentos permitidos están todos los tipos de carne; pescados y mariscos; así como carnes procesadas, es decir, embutidos, salchichas, chorizos, morcillas, etc.; huevos y algunos lácteos (quesos grasos, leches enteras, natas y yogures enteros); mantequilla; aceite de oliva, de coco y otros aceites vegetales que sean ricos en grasas; salsas de todo tipo (baja en hidratos) y mayonesa; hierbas aromáticas y especias; vinagre, menos el balsámico y los aromatizados por sus altos contenidos en azúcares.

Sí podemos comer vegetales, pero de manera muy esporádica y en cantidades muy reducidas. Entre los vegetales aptos están: brócoli, coliflor, espárragos, rúcula, lechuga, espinacas, tomates, aceitunas, aguacates, etc.

Un plato de carne y verduras

¿Es saludable?

En teoría sí debería serlo, sino las autoridades la habrían prohibido, lo único que no es saludable es hacerla si nuestro cuerpo empieza a reaccionar mal o no estamos en condiciones de enfrentarnos a ese chute de grasas. En el siguiente apartado veremos los inconvenientes.

Lo más recomendable, en lugar de darle la vuelta a nuestro metabolismo y llevar al cuerpo a un estado de cetosis, es crear buenos hábitos de vida, como tener una dieta saludable, variada y equilibrada rica en verduras, hortalizas, frutas, semillas, legumbres, cereales, etc. aparte, claro está, de hacer deporte, no fumar ni beber alcohol, reducir el consumo de carne roja, etc.

Nosotros no recomendamos seguir la dieta Atkins, a menos que estemos libres de problemas como hipertensión, colesterol o triglicéridos altos, tengamos una rutina de deporte, hayamos hablado con un nutricionista y hayamos probado otras opciones saludables sin éxito. La desmotivación suele ser el principal, causante por el que muchos terminan en este tipo de dietas. Pues bien, vamos a ver el lado negativo.

Inconvenientes

Beneficios: perder peso en un mes. Inconvenientes: mareos, fatiga, desnutrición, estreñimiento, colesterol alto…

Vemos que lo malo supera a lo bueno, y es que esta dieta muy recomendable no es, mucho menos para menores de 16 años, embarazadas, hipertensos, enfermos de corazón y un largo etcétera. Esto se debe a que se suprime casi al 100% un grupo alimenticio muy importante como son las frutas, verduras y legumbres o cereales. De ahí se obtienen importantes vitaminas como A, grupo B, C, D, E o K, así como minerales tan claves como sodio, potasio, hierro, magnesio, manganeso, zinc, fósforo y cobre.

Es cierto que el marisco y las carnes cuentan con esas vitaminas y minerales, pero basar nuestra alimentación en una dieta tan poca variada y tan cargada de grasas puede dar lugar a colesterol alto, problemas cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, aumento de cáncer, pérdida de masa muscular, decaimiento, fatiga, estreñimiento, retención de líquidos, deficiencia nutricional, etc.

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