Tener una barriga pronunciada se debe a un exceso de grasa corporal. Tanto el abdomen como los muslos son las dos partes del cuerpo más tendentes a acumular grasa, por lo que también se vuelve un poco más rebelde para eliminar. No existen trucos de magia ni caminos rápidos para reducir el volumen de la barriga, pero sí es importante que tengas en cuenta cómo afecta a tu salud. Ser obeso abdominal no es ninguna tontería, el perímetro de tu core puede estar avisándote de algún peligro, a pesar de que el resto de extremidades no tenga esa acumulación de grasa.

A continuación te contamos los tres factores principales para conseguir reducir la barriga. ¡No lo demores!

Alimentación saludable

Cambiar tu estilo de vida es fundamental para conseguir tu objetivo. Plantéate que es un proceso que va a durar un tiempo determinado, pero que debes mantener para no sufrir un efecto rebote. Lo primero que debes abordar son tus hábitos de alimentación. Acude a un dietista-nutricionista para que diseñe un plan acorde a tus características físicas, edad, sexo y entrenamiento.

Una alimentación saludable va a ayudar a que bajes de peso, te mantengas bien nutrido y reduzcas el contorno de tu barriga. No pueden faltar los grandes grupos nutricionales (proteínas, hidratos de carbono y grasas), así como alimentos ricos en fibra (para incrementar la saciedad) y una correcta hidratación. Existen alimentos y bebidas diuréticas que podrán ayudan a rebajar la retención de líquidos.
También te vendrá bien masticar la comida de forma lenta. Recuerda que la digestión comienza en la boca, por lo que facilitarás parte del proceso digestivo y tu estómago lo agradecerá.

Practica ejercicio físico

Ser activos diariamente y realizar ejercicio físico mejorará significativamente nuestra condición física. No importa si nuevo objetivo es adelgazar, ganar peso o reducir la barriga, hacer deporte es una clave fundamental para estar saludables. En nuestra web puedes encontrar rutinas de ejercicios para reducir la cintura, abdominales para principiantes, entrenamiento de oblicuos, etc.

El entrenamiento cardiovascular y de fuerza es la combinación perfecta para estimular a tu cuerpo y promover esa pérdida de grasa. Los entrenamientos de intervalos a alta intensidad favorecerán la activación del metabolismo y permitirá que quemes calorías durante varias horas después de finalizar.

Descansa correctamente

Por supuesto, dormir adecuadamente es fundamental para mantener los niveles de cortisol a raya. La hormona del estrés aprovecha el desequilibrio del descanso para afectar negativamente en la grasa. Los expertos recomiendan dormir entre 7 y 10 horas, aunque descansar también recoge la recuperación del entrenamiento.
No te obsesiones con entrenar todos los días para notar resultados antes. Tu cuerpo necesita entender los estímulos nuevos que le provocas, así que tómate tus días de descanso. Puedes realizar también descansos activos, en los que realices alguna actividad de intensidad ligera.