Estamos sumergidos totalmente en la vorágine de comidas de Navidad, y las dudas sobre la alimentación empiezan a salir. Ahora nos enfrentamos a varias cenas de empresas y amigos, que se entremezclan con la Nochebuena, la Navidad y el Fin de Año. Para todos aquellos que se encuentran en un entorno con hábitos alimenticios saludables, no serán un problema estos días; pero para los que son amantes del gimnasio o están perdiendo peso, realizar varias comidas fuera de casa puede ser un caos.

Hoy te damos siete consejos para que puedas seguir manteniendo tu forma física y puedas comer con tus seres queridos, sin tener un «run run» que te obsesione con el aumento de grasa.

Continúa con tus hábitos

Si durante todo el año mantienes unas buenas pautas de alimentación y ejercicio físico, ¿por qué has de parar cuando llega la Navidad? Tomarte estas fechas como sinónimo de estar en casa, ser sedentario y hartarte de turrón, tan solo te conducirá a ganar grasa corporal. Aprovecha que estás de vacaciones (con suerte) para ir al gimnasio o hacer alguna actividad en tu tiempo libre. Si ahora tienes más tiempo para ser activo, disfruta de los paseos por tu ciudad, empodérate de ambiente navideño y sé más activo que nunca.

En cuanto a la alimentación, continúa comiendo saludable todos los días, realizando el mismo número de comidas y centrándote en alimentos frescos y naturales.

No compres cajas de mantecados

Si no lo tienes, no lo comes. ¿Te encantan los mantecados y no quieres desaprovechar la oportunidad de tomarlos en Navidad? Mi consejo es que compres a granel para saciar tu antojo y evitar tener una caja llena. Además, puedes optar por comerlos en Nochebuena o Navidad, beneficiándote de que «pecarás».

No dejes de comer

Estoy segura de que esto lo has hecho alguna vez o conoces a alguien de tu entorno. Dejas de comer horas antes para «hacer estómago» y hartarnos en una cena, es un auténtico error. Evidentemente, cuanta más hambre tengas, más vas a ingerir. Así que sigue realizando tu número de comidas diarias habituales para mantener el apetito a raya.
Realiza meriendas saludables (frutos secos, frutas, yogures…) para saciarte y ser capaz de controlar tus ansias cuando te sientes en la mesa.

Plantéate realizar ayuno intermitente

Supongamos que has terminado de cenar sobre las doce de la noche. Realizar al día siguiente un ayuno intermitente disminuirá el exceso de calorías ingeridas. Al haber acabado tan lleno de la noche anterior, al día siguiente sentirás menos ganas de desayunar a tu hora habitual. Aprovecha y retrasa el desayuno para permitir que el cuerpo se recupere del exceso de comida ingerido.
En caso de levantarte con hambre, come. No tengas ningún miedo a desayunar, pero hazlo de forma saludable.

Adiós al alcohol

Si en vuestra vida diaria no está recomendado tomar alcohol, ¿qué te hace pensar que es buena idea hartarte de beber durante dos semanas? Esta sustancia, además de tóxica para el organismo, tan solo aporta calorías vacías. Te estás asegurando un aumento de grasa, sin obtener beneficios nutricionales.
Como sabemos que en estas fechas es muy difícil tener la voluntad de tomar solo una copa de vino, evita el alcohol y los refrescos. Comer con agua es la mejor opción: te aseguras estar hidratado y no tendrás resaca.

Elige los alimentos más saludables

Si no quieres ganar grasa corporal, tendrás que ser consecuente con los alimentos que escoges. Cuando te toque elegir un plato de un menú navideño, opta en primer lugar por vegetales que sacien tu apetito. Como plato principal seguro que encontrarás alguna carne o pescado al horno o a la brasa. Es una fantástica opción.
Aun así, sigue manteniendo tus hábitos diarios y entenderás que estas quedadas no son tan preocupantes para tu peso. Lógicamente, si desde el 1 de diciembre y hasta el 7 de enero estás comiendo sin control y siendo poco activo, te aseguras perder tu forma física.

No tengas miedo a ganar grasa

Seamos realistas, es posible que aún tomando precauciones, al llegar enero hayas aumentado tu porcentaje de grasa mínimamente. ¿Y qué? En el momento que esto te mantenga en un sinvivir, pasará a ser un problema mental, además de físico. Si durante el año te mantienes saludable, esa cantidad de grasa ganada disminuirá sin mucho problema. Entiende que tus compromisos sociales son para disfrutarlos y no te obsesiones.