Los famosos «cheat meal» o días en los que nos saltamos la dieta son bastante populares entre algunas personas que practican deporte. Tengo cierto repelo con la palabra «dieta», porque la mayoría lo asocia con dejar de comer o pasar hambre. Bajo esta premisa nacen los días establecidos en la semana para poder comer lo que se nos antoje, sin remordimientos. Helados, chocolate, pizza, hamburguesa, alcohol… Todo lo que se te ocurra, puedes disfrutarlo en ese día (o días) especial. ¿Pero cualquiera se lo puede permitir? ¿Sucede algo negativo si queremos adelgazar y «pecamos» de manera puntual?

¿Saltarnos la dieta todo el día es lo mismo que pecar en solo una comida?

Existen dos tipos de persona: los que se saltan el plan establecido durante todo el día o los que lo hacen en solo una comida.

Comer mal durante todo un día implica:

  • Desayunar bollería, cereales ultraprocesados, pizza…
  • Almorzar y cenar comida rápida, frituras, salsas…
  • Beber refrescos y cerveza en todas las comidas.
  • Picar entre horas chucherías o snacks salados.

Es decir, comer todo lo que esté a tu alcance y que pueda duplicar o triplicar las calorías en un día normal. ¿Qué pasa si comes alimentos saludables, pero altos en calorías? Aunque sean saludables, nunca debes excederte en las cantidades.

En cambio, los que deciden «pecar» en una sola comida, están escogiendo no pensar en las calorías del desayuno, almuerzo o cena. Es decir, la idea es que comas sano durante todo el día, excepto en una comida que consumas alimentos que no son habituales en tu rutina.

¿Qué ocurre en nuestro físico cuando nos saltamos la dieta?

Los que defienden el cheat meal aseguran que saltarse la dieta puntualmente ayuda en la pérdida de peso, ya que se aumenta la producción de leptina y se activa el metabolismo. Y claro, activado el metabolismo, el cuerpo quema muchas más calorías después de haber ingerido gran cantidad de comida. La leptina es una hormona que se segrega en las células grasas y controla el apetito y la sensación de saciedad. Aun así, los científicos no están totalmente de acuerdo en que la leptina sea la que controla el peso corporal. Algunos confirman el efecto de esta hormona un día después de saltarnos la dieta, pero otros no. Se piensa que comer en exceso aumenta el metabolismo tan solo en un 3-10%.

Estar bajo una dieta estricta durante mucho tiempo puede hacer que las reservas de glucógeno de los músculos estén limitadas. Esto puede provocar fatiga rápidamente y perjudicar tu rendimiento deportivo. Saltarnos la dieta en una comida o en todas puede ayudar a reponer las reservas de glucógeno incrementando el consumo calórico.

¿Qué supone psicológicamente saltarnos la dieta?

Dependiendo del tipo de persona, la alimentación tendrá unos efectos u otros. Hay quienes piensan que saltarse la dieta puntualmente les ayuda a seguir comiendo saludable la mayor parte de la rutina. No se obsesionan con la comida, porque saben que tendrán un momento en la semana en la que podrán comerla.

No obstante, para algunas personas puede crearse un sentimiento de culpabilidad al día siguiente o inmediatamente después. Si te vas a dar el lujo de comer lo que se te antoje, disfrútalo. No tiene sentido comerlo y estar sufriendo mentalmente. Este tipo de pensamientos suele tener cierto vínculo con los desordenes alimenticios.