A cualquier nadador le interesa nadar lo más rápido posible, pero gastando poca energía. Hay quienes nacen con este don, y quienes tienen que entrenarlo para que cada sesión no sea una paliza. La natación es uno de los deportes menos lesivos por su bajo impacto en las articulaciones, por lo que cualquiera que se lo proponga puede mejorar significativamente. A continuación te enseñamos el significado de SWOLF, un término muy usado entre los amantes de este deporte.

¿Qué es el SWOLF?

Esta una palabra inglesa mezcla «swim» (nadar) y las tres última letras de la palabra «golf». Hace más de 15 años que nació este término creado por Ernest C. Maglischo; y que se usa para valorar cada repetición como en el golf, donde el objetivo es dar las menor cantidad de brazadas posibles. Cuanto más baja sea tu puntuación, mejor nadador serás.

Nadar muy rápido, pero sin llegar a cansarnos demasiado se debe a la combinación de valores intermedios tanto de longitud como de frecuencia de brazada. Entre la longitud que recorres con cada brazada y el número de brazadas que das, existe una estrecha relación pero de tipo inverso, porque cuando nadas con una mayor longitud, sueles disminuir el número de brazadas que das y viceversa. Esto puede ser algo bueno, pero no mejor.

Cuando damos muchas brazadas, estamos necesitando mucha energía que normalmente viene del metabolismo anaeróbico, lo que hace que te agotes con bastante rapidez, te vuelvas más lento y reduzcas la velocidad de nado.

Conforme aumentan los metros que recorres en cada repetición, el número de brazadas por minuto será menor. Y al revés, exagerando la longitud de cada brazada, el número de brazadas se reduce más de lo aconsejable, perdiéndose la inercia y empeorando tu velocidad de nado.

Es evidente que tu condición física es el factor determinante para mantener un número intermedio de brazadas por minuto; pero tu técnica de nado será el factor clave para mantener una buena longitud de brazada.

¿Cómo se calcula el Swolf?

Actualmente existen muchos relojes deportivos que aportan este índice, pero te vamos a enseñar a calcularlo para evitar tener que entrenar con reloj.

Realiza varias repeticiones de 50 a 200 metros, según sea tu nivel, contando las brazadas. Haz la primera repetición y anota el tiempo y las brazadas que has realizado en esa primera vuelta. La fórmula que tienes que realizar es:

SWOLF = tiempo (en segundos) + número de brazadas

Por ejemplo, si has nadado 50 metros en 35 segundos utilizando 40 brazadas, obtendrías un SWOLF de 75.

Una vez que tenemos esa puntuación como referencia, el objetivo será reducir el dato en las siguientes repeticiones, bien aumentando la longitud de brazada, disminuyendo la frecuencia o mejorando ambos factores a la vez. Los expertos recomiendan empezar ampliando la longitud, porque así mejorarás técnicamente. Después deberías centrarte en mejorar la frecuencia, para por último, combinar ambos aspectos.