Todos conocemos casos de personas que eran deportistas y que un accidente les ha derivado en un problema de salud, como una amputación de una pierna. Incluso, puede darse el caso contrario, en el que una persona con discapacidad se refugia en el deporte para seguir adelante. Estar en una silla de ruedas o pasar por múltiples cirugías puede conducir a un aumento de peso, además de frustración o desánimo.

Acudir a un gimnasio con algún problema de salud puede suponer una odisea, tanto por la cantidad de estímulos como por las posibles miradas de rechazo por parte de otros usuarios. Pero suele ser más la imaginación que la realidad. Cada vez existen más gimnasios con entrenamientos inclusivos, que buscan la comodidad de personas con alguna discapacidad.

No obstante, no es necesario ir en silla de ruedas o ser autista para sentir incomodidad en un espacio de entrenamiento. Hay personas con sobrepeso que se ven saturadas por tener compañeros con cuerpos atléticos. Para este tipo, también existen espacios ideales.

Hot Yoga

Muchas veces, la gente se siente frustrada por las opciones limitadas que existen para aquellos que tienen dolor crónico, artritis, sobrepeso o ancianos.

Algunos estudios de Hot Yoga cuentan instructores que ofrecen una variedad de clases de yoga abiertas a todos, gracias a su énfasis en la capacitación de los monitores.

Para tener una clase de yoga inclusiva, se necesita un maestro que pueda trabajar con diferentes lesiones, así como aquellos con sobrepeso u obesidad. El yoga debe ser para todos, no solamente para aquellos que estén en plena forma.

CrossFit

También existen box de Crossit que vienen con el mismo enfoque inclusivo. A pesar de que esta práctica en particular puede ser muy intimidante para las personas que empiezan a entrenar para la pérdida de peso, tienen limitaciones por una discapacidad o lesión, o están lidiando con condiciones crónicas; no es tan monstruoso como parece.

El CrossFit no es algo que haces solo cuando estás en forma, no es para un pequeño subconjunto de la población. Al igual que el yoga, todos pueden beneficiarse de este entrenamiento, por lo que muchos entrenadores pasan tiempo conociendo a cada persona y lo que necesitan, para que puedan ser acomodados, pero también formar parte del grupo.

Entrenamientos funcionales inclusivos económicamente

Desde Chicago nos viene el concepto Comfy Fitness, que presenta fotos de ejercicios retro con el lema «Empowering Every Body«. Es una misión que nos hace creer que nuestra relación con nuestros cuerpos crea libertad y empoderamiento.

En esas clases se enfatiza el movimiento, la movilidad y la fuerza, para que las personas puedan encontrar una mayor confianza. También se implementa un programa que hace que el estado físico esté disponible independientemente de la situación económica de alguien, otro factor importante para la inclusión, ya que ser de bajos ingresos puede ser una barrera para unirse a un gimnasio o clase.

Gimnasios para personas con autismo

Hace unos meses saltó la noticia de que en España, un gimnasio había determinado una hora concreta para eliminar la música y luces potentes, para que los clientes con autismo pudieran ir a entrenar tranquilamente. Los gimnasios pueden ser particularmente desconcertantes, debido a la sobrecarga sensorial de luces brillantes, música alta, televisores a todo volumen y movimiento constante.

En casi cualquier ciudad se puede encontrar espacios habilitados para personas con parálisis cerebral, síndrome de Down, lesiones cerebrales traumáticas y otras afecciones.

Muchas veces no importa si los entrenadores son amables, lo que necesitas es que tengan credenciales. Ser inclusivo no es solo abrir clases y capacitación para todos, también es tener la educación necesaria para conocer a los clientes.

Gimnasios curvys

Se puso de moda entre las mujeres el acudir a gimnasios exclusivos para este género. Hay quienes se sienten más cómodos en gimnasios no mixtos, y sobre todos si son personas con un mismo nivel de peso.

Muchos de estos lugares tienen clases de acondicionamiento físico, así como entrenamientos con actividades específicas, sin enfocarse demasiado en que la pérdida de peso sea el objetivo principal.

Espacios para personas con prótesis

Arenal Fitness es otro estudio de entrenamiento situado en Baltimore, que ofrece una clase de entrenamiento funcional dependiendo de la edad, los objetivos, las necesidades médicas u ortopédicas de un individuo y otros factores.

Todos tienden a tener algo que es un factor limitante, ya sea fisiológico o emocional. Lo que hacen en este gimnasio es trabajar con ellos para avanzar en eso, de modo que se alejen sintiendo una sensación de logro.

Un cliente puede tener prótesis de piernas, mientras que otro está luchando con problemas de manejo de la ira, y otro tiene 90 años y tiene osteoartritis. Tenerlos trabajando lado a lado, animándose unos a otros, es parte de ser inclusivos.

¿Cómo encontrar un espacio ideal a ti?

Cuando tratas de encontrar un gimnasio inclusivo, no siempre es fácil detectar el ajuste correcto. Algo que deberías tener muy en cuenta para encontrar el tuyo ideal es:

  • Desplázate por las redes sociales. Recuerda que no todas las condiciones son visibles: algunas personas pueden estar luchando con dolor crónico, depresión, ansiedad, trastornos autoinmunes, artritis u otros problemas.
  • Pregunta por modificaciones. Esto es especialmente importante si eres nuevo en el ejercicio o tienes limitaciones físicas. Si los entrenadores te dicen que te sientes en lugar de ofrecer diferentes opciones para trabajar los mismos grupos musculares, busca en otro lugar de entrenamiento.
  • Habla sobre tus objetivos. Puede ser frustrante si el único objetivo que se presenta es la pérdida de peso. Incluso si lo tienes como uno de tus objetivos, también hay otros objetivos que probablemente sean significativos para ti, como mejorar tu estado cardiovascular o fortalecerte.