En los últimos años hemos visto una tendencia creciente de practicar ejercicio a elevadas temperaturas, como en el caso del Hot Yoga. Muchos deportistas se sienten mejor cuando salen de sus entrenamientos con las camisetas empapadas; quizá porque lo relacionan con una mayor sensación de logro.
Parece que está surgiendo una nueva moda que es justo lo contrario a pasar calor: los entrenamientos fríos.

Te contamos en qué consisten, cuáles son sus beneficios y si tienes que llevar contigo un pesado abrigo para no resfriarte.

¿Qué son los entrenamientos fríos?

Sin duda, lo que destaca de este tipo de entrenamiento es la temperatura. Normalmente se establecen entre los 7 y 15º C. Si bien puedes conseguir esa temperatura en invierno, en otras estaciones del año tendrás que buscar espacios que impartan este tipo de entrenamiento.

Una vez que estés a la temperatura indicada, puedes hacer prácticamente cualquier tipo de rutina a una temperatura más baja, pero es ciertos que algunos se adaptan mejor que otros. Por ejemplo, el yoga y otras actividades que requieren flexibilidad no son especialmente fáciles con el frío. En cambio, las rutinas de entrenamiento con intervalos de alta intensidad, cardio y resistencia funcionan bien en un ambiente frío.

Independientemente de tu entrenamiento, una baja temperatura hace que tu calentamiento sea mucho más importante. En un estudio, publicado en Medical Science Monitor, se demostró que el calor hace que los músculos y ligamentos sean más flexibles, por lo que se puede reducir el riesgo de lesionarnos (hasta cierto punto). Sin embargo, cuando la temperatura decrece, el cuerpo se vuelve más compacto y es más propenso a sufrir lesiones. Incluso, puedes sentir mayor rigidez. Así que cuando vayamos a hacer entrenamientos fríos, el calentamiento es clave.

¿Qué beneficios nos aporta?

Quizá te estés preguntando por qué querrías hacer entrenamientos fríos si lo único que te apetece es quedarte metido en la cama.

Ayuda a mantener tu cuerpo fresco

Cuanto más tiempo hagas ejercicio (o más intenso sea), más calor producirá tu cuerpo. Todo ese calor debe disiparse para que los músculos y órganos internos funcionen correctamente.

Conforme entrenas, tu cuerpo envía una mayor cantidad de sangre hacia la parte externa de la piel a medida que te calientas. Allí, tu sangre disipa el calor y se enfría, y luego vuelve a través del cuerpo y regresa al corazón, por lo que favorece a mantener baja la temperatura central. Así que, si hace frío en el gimnasio, la superficie de la piel se enfriará y el calor se disipará más fácilmente.

Como bien sabes, el sudor es otro mecanismo de enfriamiento del cuerpo. Cuando entrenas intenso (o en un ambiente cálido), tu cuerpo genera sudor para ayudar a enfriar el cuerpo y evitar el sobrecalentamiento.
Cuando el sudor se evapora de la piel, notas una sensación refrescante. Si entrenas a una baja temperatura, el sudor en la piel y en la ropa no se evapora tan rápido, y será el entorno frío lo que ayude a enfriar tu cuerpo.

Puedes esforzarse más

Cuando tu cuerpo no siente que está haciendo un trabajo extra (por mantener la temperatura corporal), podrá concentrar la energía en rendir mucho mejor.

En un estudio, publicado en Plos One, se encontró que la temperatura ideal para un entrenamiento es fresca pero no fría, siendo perfecta entre los 7 y 15º C. Los investigadores observaron a corredores de maratón y determinaron que los mejores rendimientos se dieron en ese rango de temperatura.

¿Cómo son las clases de entrenamiento frío?

Por ahora no hay muchos centros que adapten este tipo de disciplina, aunque seguramente llegarán. Por ahora, el gimnasio BRRRN imparte este tipo de entrenamiento en Manhattan. Actualmente ofrecen tres tipos de entrenamientos:

  • El entrenamiento más frío se establece en 7º C. Es un entrenamiento de entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) que incluye battle ropes, ejercicios con peso corporal y ejercicios de resistencia.
  • El segundo entrenamiento se realiza a 12º C. Utiliza slideboards y sacos de arena.
  • El tercer entrenamiento es una versión diferente de yoga a 15º C.