Nadar no es un ejercicio fácil hasta que no dominas la técnica de los movimientos. Entrenar en un medio al que no estamos acostumbrados, puede hacernos tener dudas y cometer errores.El esfuerzo, la paciencia y la dedicación harán que mejores positivamente en la natación. Pero si aún te encuentras en ese proceso o piensas que ya eres todo un experto, echa un ojo a nuestros consejos para asegurarte de que lo haces todo correctamente.

Mantén tu cabeza en el centro de la calle

Es muy probable que al iniciarte en natación te sientas un poco desorientado y te cueste mantener un nado en línea recta. Para que esto no ocurra, tus manos nunca deben cruzarse por tu centro de alineación, así evitarás los desplazamientos y seguirás nadando en línea recta.

Aunque es difícil de dominar, el truco está en el balanceamiento. Busca el equilibrio con el movimiento de tus hombros a la vez que realizas la brazada. Créeme que, si lo logras, evitarás ir nadando como si hubieras bebido 2 copas.

Deja tus manos relajadas

Pese a que puedes pensar que hay que estar tensionado en todo momento, lo ideal es relajar las manos en el momento de intercambiar las brazadas. Si te mantienes rígido constantemente, tu energía irá a menos y acabarás tensionado. Busca alinearlas con tu centro, pero de forma relajada. Tan solo debes tensionarlas para impulsarte en el nado.

Entra al agua con tus dedos

De forma inconsciente solemos dejar en el olvido a nuestros dedos cuando buscamos romper la fricción del agua. Pensamos que con con entrar con las manos por delante de la cabeza es suficiente, pero lo cierto es que los dedos son fundamentales para quebrar la densidad y la resistencia que opone el agua.

La rotación del cuerpo es la clave

No es necesario ser fuerte o atlético para logar un correcto nado. La técnica es lo que te hará ser más rápido. Rotar nuestro cuerpo dentro del agua conseguirá alcanzar un trayecto mayor y acumular fuerza para impulsarnos con mayor velocidad. Como te decíamos antes, los hombros son los que manejan el recorrido de tu cuerpo y los que ejercen la mecánica para avanzar.

¿Tu patada es siempre la misma?

Está bien que tu patada sea moderada si tan solo entrenas para mantenerte en forma y activo, pero si quieres bajar tiempos lo normal es que patalees lo máximo que puedas. Normalmente deberías concentrarte en esto para recorridos de entre 50 y 300 metros, ya que no necesitarás acumular demasiada energía. Es decir, son como los sprints de running, ejercicios explosivos.