Montar en bicicleta bajo la lluvia puede ser una maravilla: te sientes como un niño pequeño mientras te deslizas alegremente por los charcos, pero a la vez te sientes como un loco porque todos los demás están dentro de casa y tú sales a hacer kilómetros. Es divertido en todos los niveles, hasta que llegas a casa y tienes que limpiar.

Así que, para evitar un desastre grave, como una bicicleta rota o ropa manchada, echa un vistazo a estos consejos de mantenimiento de bicicletas para días de lluvia.

Limpia tu bicicleta lo antes posible

Hay una razón por la cual los deportistas de ciclocross corren rápidamente hacia la lavadora después de una carrera: dejar una bicicleta embarrada significa tener más trabajo más tarde. Mientras tu bicicleta esté mojada, rocíala para quitarle el barro y la arena del cuadro, los neumáticos, la cadena y el cambio antes de que se seque y endurezca.
Esto hace que sea más fácil lavarla completamnete más adelante si no la limpias de inmediato.

Incluso si ha estado montando en la carretera, limpia la bicicleta con una manguera, porque seguramente tenga una gran cantidad de mugre. Además, así evitas meter suciedad en tu casa.

Quítate la ropa rápidamente

Los días lluviosos pueden ser divertidos, pero un estropicio por húmeda no lo es. Entre la lluvia, la humedad y el sudor, se crea un caldo de cultivo bacteriano en los pantalones cortos, y estoy segura de que distanciarte de eso lo antes posible.

Si te encuentras montando mucho bajo la lluvia, ten un par de bañadores cerca para cambiarte inmediatamente después del viaje. Mantener limpio y seco tu sillín y entrepierna es la forma más fácil de prevenir las úlceras.

Limpia tu ropa con la manguera, también

No solo es necesario que cambies la ropa interior cuanto antes, también debes enjuagar ligeramente la ropa exterior. Así te puedes quitar el lodo y la mugre antes de meterla en la lavadora. La suciedad es muy abrasiva, y deberías asegurarte de enjuagarla antes de meter cualquier cosa en la lavadora.

Hazle un pre-tratamiento a la ropa

Sacar una mancha negra de un maillot blanco puede ser complicado, y una vez que se fija, es probable que se quede ahí para siempre. Entonces, después de lavarla, pretrate inmediatamente con un detergente líquido suave y deja que el tratamiento se hunda antes de meterlo a la lavadora. Si no dejas que se seque el barro, no tendrás mancha.

Lávalo todo muy bien

Lavar correctamente tu equipo de ciclismo, especialmente el equipo de lluvia, puede alargar la vida útil y la utilidad de una chaqueta o pantalón, así que presta atención a las instrucciones de cuidado. Siempre debes lavar a máquina los equipos de ciclismo impermeables con cinta de costura en frío y colgarlos para que se seque. La exposición al calor puede derretir la cinta de costura y dañar la membrana impermeable. Si tu impermeable no está demasiado sucio, puedes evitar meterlo en la lavadora y enjuagarlo con la manguera para evitar el ciclo de centrifugado.

Cuida tu cadena

De todas las partes de la bicicleta, la cadena posiblemente se la que reciba la mayor paliza en un viaje lluvioso, así que presta atención. Después de haberla lavado con la manguera, tómate un minuto para pasar rápidamente un cepillo sobre ella para quitar algo de la suciedad, luego limpia todo para que no se oxide. Antes de salir en tu próximo entrenamiento, asegúrate de lubricar la cadena para que esté perfecta.

Seca las cosas pequeñas

Ahora que cuidas tu bicicleta y tu equipo, no olvides las cosas más pequeñas: los zapatos y el casco. Rocía las zapatillas con una manguera si están sucias y límpialas rápidamente. De nuevo, es más fácil de limpiar mientras estén mojadas en lugar de esperar hasta que estén secas.
Después busca un buen lugar para colgarlas sobre un respiradero o radiador para secar los zapatos y  la ropa. Puedes rellenarlas con papel de periódico y colócalas en un lugar cálido para que se sequen más rápido.

En cuanto al casco, asegúrate de que las almohadillas del interior estén limpias y déjalo en un lugar cálido donde las almohadillas y las correas puedan secarse. Te aseguro de que es bastante desagradable ponerse un casco frío y empapado la próxima vez que sales a montar en bicicleta.