Las bicicletas eléctricas parecen tener mala reputación, sobre todo por parte de los deportistas. Algunos afirman que la bicicleta asistida por motor les da una salida más fácil, por lo que no se confían en tener unos resultados físicos tan evidentes como en la bicicleta convencional. Entonces, ¿estás vendiendo tu entrenamiento y tus niveles de condición física cuando te pones a pedalear en una de ellas?

Un estudio afirma que la bicicleta eléctrica aporta más beneficios que la tradicional

¿Con cuál se recorren más kilómetros?

Los investigadores de la Universidad de Zurich quisieron darle respuesta a esto. Elaboraron una encuesta inicial y, seguidamente, realizaron un seguimiento cada dos semanas durante casi un año. Participaron más de 10.000 ciclistas que montaron en bicicletas eléctricas y bicicletas convencionales. Todos registraron su tiempo en minutos de tarea metabólica equivalente (MET) por semana. La actividad física de intensidad moderada se define como aquellas que alcanzan entre 3 y 6 MET, que puede ser un ritmo de conducción pausado de aproximadamente 5’5 a poco menos de 10 mph. Montar a 15 mph te daría un nivel MET de 10.

Los resultados se publicaron en Transportation Research Interdisciplinary Perspectives y mostraron que muchos usuarios de bicicletas eléctricas también tienden a usar bicicletas clásicas. De hecho, los ciclistas de e-bikes tienden a usar una bicicleta eléctrica o una bicicleta convencional en períodos más largos que las personas que solo montaron en bicicletas convencionales, explicó el autor del estudio, Alberto Castro Fernández. Además, los viajes de los ciclistas de e-bikes que usan bicicletas eléctricas y bicicletas convencionales son más duraderos en términos de tiempo y largos en distancia en comparación con los que no son amantes de la bicicleta con motor.

Aquellos que montaron en bicicletas eléctricas realizaron distancias de viaje más largas tanto para bicicletas eléctricas (9’4 km) como para viajes en bicicleta convencionales (8’4 km); mientras que sus oponentes de ciclismo convencional registraron viajes más cortos (4’8 km). Además, las distancias diarias de viaje para los ciclistas de e-bikes rondaban los 8 km, mientras que los ciclistas convencionales solo llevaron a los 5’3 km.

Las e-bikes no son una opción fácil

Evidentemente, estos hallazgos son importantes para romper el estereotipo de que aquellos que montan bicicletas eléctricas están optando por un entrenamiento más sencillo y cómodo. «El cliché de los ciclistas de e-bikes que son viejos o ‘flojos’ podría no ser correcto«, dijo Castro Fernández. «Una parte considerable de las personas que usan una bicicleta eléctrica puede hacerlo porque necesitan hacer viajes, que son demasiado largos o demasiado montañosos para una bicicleta convencional«, dijo.

Además, los usuarios de bicicletas eléctricas informaron sobre niveles de actividad parecidos, e incluso un poco más altos, que los de una bicicleta convencional. Los niveles de actividad física para los ciclistas de bicicleta electrónica fueron de una media de 4’463 minutos MET/semana, frente a 4’085 minutos MET/semana para los convencionales.

«En nuestro estudio, encontramos que la mayor ganancia en términos de niveles de actividad física se encuentra cuando los ciclistas electrónicos reemplazan los viajes en bicicleta eléctrica por viajes en automóvil«, dijo Castro Fernández. «Además, descubrimos que el modo de transporte sustituido por la bicicleta eléctrica todavía se usa con frecuencia después«. Así que, «las bicicletas eléctricas se convierten en una opción de movilidad complementaria«.