Cuando se trata de enmascarar molestias, probablemente nunca pensaste que el mal aliento estaría en la parte superior de tu lista. Pero más de 80 millones de personas sufren de halitosis crónica, una afección que normalmente no puedes detectar por tu cuenta.

Las mascarillas que cubren la boca y la nariz crean una bolsa de aire cerrada o contenida, que recolecta nuestro aliento y reintroduce cualquier olor en la nariz. Si anteriormente solo has tenido mal aliento leve, el uso crónico de mascarillas puede empeorarlo.

Cuando usas una mascarilla, tiendes a respirar por la boca en lugar de por la nariz. Eso puede llevar a una disminución en la producción de saliva, y la saliva ayuda a mantener un equilibrio saludable en la boca, limpia nuestros dientes y ayuda a combatir las bacterias malas. Cuando ese equilibrio se interrumpe, puede resultar en mal aliento.

7 trucos para evitar el mal aliento con la mascarilla

Mantente al tanto de tus dientes

Gracias al distanciamiento social y al trabajo desde casa, muchos de nosotros hemos dejado la higiene personal en un segundo plano. Pero si no estás cuidando tus blancos nacarados, fomentas el crecimiento de las bacterias que causan el mal aliento que viven naturalmente en tu boca.

Cepíllate al menos dos veces al día con una pasta de dientes que contenga flúor y limpia entre los dientes a diario con hilo dental. Cepilla también tu lengua para eliminar las bacterias que contribuyen a los malos olores, incluida la parte posterior de la lengua, donde se encuentran la mayoría de estas bacterias.

hombre con mascarilla y mal aliento

Controla tu dieta

Los alimentos como el ajo y la cebolla pueden causar mal aliento porque, incluso una vez que se digieren, los productos químicos que causan el olor se absorben en el torrente sanguíneo y de allí a los pulmones, donde se exhalan.

Las dietas ricas en proteínas también están asociadas con el mal aliento, ya que te obligan a entrar en cetosis, una condición en la que tu cuerpo comienza a quemar células grasas para obtener energía. Esto crea productos de desecho llamados cetonas, que tu cuerpo elimina a través de la orina y el aliento.

Evita la boca seca

Es importante mantenerse bien hidratado, ya que eso puede ayudar a mantener la boca húmeda y evitar un crecimiento excesivo de bacterias. Si bien no existe un número mágico, trata de tener siempre a mano agua o bebidas sin azúcar que puedas beber con frecuencia, y no exageres con la cafeína, que también puede resecar la boca.

También es una buena idea masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos duros sin azúcar para estimular el flujo de saliva.

Lava la mascarilla con frecuencia

Cuando usas una mascarilla, las partículas respiratorias de tu aliento aterrizan sobre ella y eventualmente pueden causar un olor desagradable.

Al igual que cualquier otra prenda de vestir, las mascarillas de algodón deben limpiarse con regularidad. Lo ideal sería lavarse la mascarilla todos los días. Puedes lavarlas con tu ropa habitual o, si se lava a mano, remojar la mascarilla de tela en lejía durante cinco minutos y luego enjuagar bien con agua.

mujer con halitosis con mascarilla

Aborda tus alergias

Las personas con alergias estacionales son significativamente más propensas a tener mal aliento que las que no las padecen, según un estudio de septiembre de 2016 publicado en la revista European Annals of Otorhinolaryngology, Head and Neck Diseases.

Esto se debe a que el goteo posnasal, el movimiento de la mucosidad desde las cavidades sinusales hacia la parte posterior de la garganta, puede causar mal aliento al proporcionar una fuente de alimento para las bacterias.

Puedes ayudar a protegerte contra esto usando con frecuencia un enjuague nasal salino, que limpia tus conductos nasales del exceso de suciedad, así como otros medicamentos para ayudar a controlar sus alergias, como aerosoles nasales con esteroides y antihistamínicos.

Visita a tu dentista

Hasta el 80 por ciento de las personas con enfermedad de las encías también tienen mal aliento, según un estudio de octubre de 2015 publicado en el Journal of the International Society of Preventive and Community Dentistry.

Las mismas bacterias en los dientes y encías que causan el mal aliento también causan enfermedades de las encías y caries.

Si no se trata, las encías eventualmente se separarán de los dientes, dejando bolsas profundas que pueden llenarse de bacterias que causan el mal olor. Es posible que necesite limpiezas más frecuentes (por ejemplo, cada tres o cuatro meses en lugar de cada seis meses) para eliminar estos insectos apestosos.

Descarta cualquier otra afección médica subyacente

Si has ido a tu dentista y eres consciente sobre la importancia de cepillarse los dientes y usar hilo dental todos los días, tu mal aliento podría ser el resultado de otro problema, como sinusitis, reflujo gástrico o diabetes.

Una causa común son los cálculos de amígdalas, cuando la comida u otros desechos quedan atrapados en las grietas de las amígdalas y se endurecen y calcifican. Lavarse bien los dientes y la lengua y hacer gárgaras con agua salada después de comer puede ayudar, pero si persisten, puede ser una señal de que necesita una amigdalectomía.