Que el pelo se caiga es una preocupación para muchas personas. Sabemos que dependiendo de la época del año en la que nos encontremos, normalmente en otoño, se incrementa la pérdida del cabello. Sí, el pelo crece, pero su periodo de vida total es de unos 7 años, en los que además se ve influenciado por cambios hormonales o medicaciones.

No debemos alarmarnos por que el pelo se nos caiga, pues es algo normal y común para que se recambie. Deberíamos preocuparnos si es en exceso o muy a menudo, por lo que muchos de los mitos que has escuchado hasta ahora seguramente sean falsos. Te desmitificamos algunos y te confirmamos algunos rumores sobre la caída del pelo.

Lavarse el pelo todos los días favorece la caída

Son muchos los que están en contra de lavarse el pelo a diario, ya que según la creencia popular aumenta el riesgo de caída. La realidad es que lo que realmente importa es el tipo de champú que se aplica; si una persona tiene el pelo graso, es normal que lo lave habitualmente y con un champú adecuado para ese tipo de pelo. Así se reducirá el efecto del sebo y permanecerá más tiempo limpio.

Lo que sí es verdad es que el pelo graso sufre más la pérdida de cabello, ya que la grasa tapan el orificio del folículo y no permite que el pelo tenga un ciclo de vida normal.

Las coletas arrancan el pelo

Cualquier peinado que estire en exceso nuestro cabello ayudará a que se salgan del folículo con mayor facilidad. Es por eso que después de entrenar y quitarnos la coleta, vemos como en la gomilla se han quedado unos cuantos pelos. No es conveniente llevar peinados tirantes, pero esto no significa que las coletas o las trenzas sean una mala opción para recoger nuestra melena.
Lo que sí debemos hacer es darle un respiro y no mantenerlo todo el día recogido.

El estrés es uno de los principales causantes

Esta es una auténtica afirmación. Sí, el estrés es una de las principales causas de la alopecia. Este estado provoca que se pierda pelo y melanina, dando paso a las canas.
Si sufrimos estrés, el pelo se cae, y al caerse, nuestro estrés aumenta por vernos sufrir alopecia. Entramos en un bucle, en el que la solución es tan solo mental.

El tabaco y el alcohol aumentan la caída

El alcohol directamente no afecta con que suframos pérdidas de pelo, pero sí lo hace con el brillo y la sequedad. Notaremos una melena menos bonita visualmente y con tendencia a romperse más fácilmente.

En cuanto al tabaco, sí que es un inconveniente. Esta sustancia dificulta el transporte de nutrientes, vitaminas y minerales que la sangre lleva por todo nuestro organismo (incluido el folículo piloso). Los expertos recomiendan a los fumadores que aumenten su consumo en vitamina C, para que no se caiga tanto el pelo y “proteja” la piel.

 

Los productos para el pelo, la plancha y el secador también son problemáticos

Evidentemente, también es verdad. Cualquier agente externo que produzca cambios en nuestro pelo, ya sea por temperatura o por químicos, hará que nuestro cabello se debilite y acabe cayendo antes.

En el caso de usar gomina, cera, laca o espumas, el riesgo de caída no aumenta. Sin embargo, el secador,las tenacillas o las planchas del pelo sí lo quiebran y debilitan.