Seguro que en numerosas ocasiones hemos sido advertidos de los inconvenientes de tener el pelo mojado: que si resfriados, que si se nos rompe el cabello… ¿Es cierto o son creencias populares? ¿Es realmente malo dormir sin habernos secado el pelo?

A continuación te vamos a explicar lo que ocurre cuando mantenemos nuestro cabello húmedo durante demasiado tiempo.

¿Qué ocurre cuando dejamos el pelo mojado?

Tener nuestro cabello húmedo hasta que se seque por la temperatura ambiente no siempre es bueno. Si estamos hablando de épocas estivales, podríamos permitirnoslo; pero en invierno o zonas donde nuestro pelo tarda mucho en secar, lo más aconsejable es utilizar el secador.

Mantener el pelo mojado hace que esté mucho más sensible y puede acarrearnos problemas de salud. El cabello contiene una propiedad llamada higroscópica, la cual se dedica a la absorción de la humedad o el agua que esté presente en el ambiente. Por lo cual, el agua entra dentro de la cutícula del pelo y provoca que se aumente el diámetro, consiguiendo que las proteínas que componen el cabello no se compacten y puedan perderse.

Pero tener el pelo húmedo no solo afecta al cuero cabelludo o al propio pelo, sino a todo el cuerpo. Pueden aparecer problemas respiratorios o de articulaciones, ya que la humedad se puede transmitir al resto de nuestro organismo.

Dormir con el cabello húmedo, ¿sí o no?

Como comentábamos antes, el cabello mojado está mucho más sensible que cuando está seco; por ello, es más propenso a que se nos caiga más o que aparezcan las famosas puntas abiertas. Además, la humedad favorece la inflamación de la musculatura. Te empezará a doler más a menudo la espalda, tendrás tiranteces en el cuello e incluso, notarás crujidos.

Otros problemas de dormir con el pelo mojado son:

  • Caspa. Cuando la caspa aparece en nuestro pelo es debido al mal funcionamiento de un hongo (malassezia) que vive en nosotros. La principal función de este hongo es alimentarse (durante un mes) de los aceites grasos de los folículos para renovar las células del cuero cabelludo.
    La humedad altera la vida de los hongos y en este caso, hace que se reproduzcan con mayor rapidez propiciando un recambio de células acelerado y descontrolado. De ahí que las nuevas células se mezclen con el aceite graso y formen una especie de escamas (caspa).
  • Resfriado. Sí, no es un mito. El frío de la humedad cala a través de los poros, y además se transfiere a las sábanas y a almohada con las que dormimos. Como los tejidos están en contacto con nuestro cuerpo, nos enfriamos y podemos tener problemas de garganta.
  • Dolor de cabeza. Cuando dormimos nuestro cuerpo sube de temperatura, así que al unirlo con la humedad, se produce una especie de evaporación. La consecuencia es una gradual inflamación que acaba en un intenso dolor de cabeza. Si sueles dormir con el pelo mojado es posible que acabes sufriendo jaquecas crónicas.