Siempre es recomendable ante una actividad deportiva tener un cuidado especial de nuestro cuerpo al completo, ya que no es más que nuestra arma de trabajo, al mismo tiempo que el principal objetivo de un plan de trabajo es precisamente ese: cuidar el cuerpo y conseguir beneficios en él. Sin embargo, hay parcelas que cuidamos más que otras, y una de las grandes olvidadas es nuestro cuero cabelludo. ¿Cuidas tu pelo al hacer deporte?

El pelo sufre contigo

Podrás no darle demasiada importancia, pero hagamos algo de balance. Si hay una zona que guarda y recoge mayor porcentaje de sudor esa es nuestra cabeza y en gran parte se debe a cuero cabelludo y como almacena sudor. Consigo, en deportes al aire libre, es el principal receptor de rayos ultravioleta, o al nadar de cloro o sal marina. Por ello hay que cuidarlo especialmente.

Dicen los expertos que lo común es que un 15% de nuestro pelo se vaya cayendo continuamente fruto del cambio. ¿Qué quiere decir esto? Pues que un 15% del cuero cabelludo acabará en el peine por la mañana ya que otro 15% va creciendo. Sin embargo, esos mismos expertos avisan de que un ejercicio físico continuado unido a poco cuidado con el pelo terminan desembocando en que el porcentaje suba, y hasta el fantasma de la alopecia asome.

No queremos que acabes teniendo un cuerpo esculpido pero hayas perdido mucho pelo por el camino, de manera que te vamos a ofrecer algunos consejos según la actividad que realices, y alguno que otro general para cuidar y fortalecer tu melena.

El gorro en la piscina, siempre

Nadador en competicion

Empezamos por el agua ya que serán unas de las actividades que más hacen sufrir a nuestra cabeza. Desde la mera natación pasando por el surf o el waterpolo, la exposición de nuestra cabeza al agua es total y sus remedios más que necesarios.

Centrándonos en la piscina, el gorro será tu mejor aliado. Ya no solo porque en la mayoría de piscinas es obligatorio para evitar caídas de pelo al agua, sino porque será el perfecto parapeto al cloro, el agua de mar si estás en la playa o el sol directamente. Recomiendan que si vas a estar más de media hora en el agua te lo pongas sí o sí, aunque vemos conveniente ampliar el asunto, y asumir su uso siempre.

Junto a ello, el lavado del pelo al llegar a casa será una obligación, al mismo tiempo que aclarar el pelo con agua dulce al acabar la actividad para eliminar la gran parte del cloro. Para terminar de cerrar el círculo, hay mascarillas preparadas para ser usadas antes de colocarte el gorro, las que serán interesante que las estudies. Si no te convence, un uso de una mascarilla básica una vez por semana nutre también el pelo y nunca viene mal.

Runner, cuídate del sol

Partido de baseball

Vamos con los runners y por extensible todo tipo de deportistas al aire libre. En esta ocasión, los agentes que pueden crear problemas a tu pelo se multiplican, ya que al sol se le suma el frío, la humedad, el calor, el viento… En definitiva una serie de factores que requieren de unas medidas de cuidado previo.

Al igual que en la piscina te recomendábamos el gorro, para correr será recomendable una gorra en verano y un gorro en invierno para protegerte del sol y evitar en exceso la sudoración en la cabeza. Como contrapunto, si lo tuyo es el ciclismo, el casco puede ser un gran enemigo de tu pelo. Luego de una ruta, no dudes en lavar tu pelo a conciencia y aplicarle una mascarilla para recuperar nutrientes.

Por último, siempre lo beneficioso será llevar el pelo recogido. Ya no solo por comodidad de retirar pelos de la cara o que cubran la espalda, sino que permite evitar enredos y malformaciones que luego terminarán haciendo caer un pelo de más. Una gorra y el pelo recogido será la fórmula perfecta para tu tirada.

En el gimnasio tienes suerte

Por último hay que ofrecer algún tipo de consejo para los gimnasios y todas las rutinas dadas en un recinto cerrado. En estas ocasiones sudarás por igual en todos lados, y el sudor será el único enemigo.

De esta manera, el único consejo es que la ducha posterior tenga un lavado de pelo, que pueda ser sustituible al corriente de casa. ¿Por qué? Porque lavar el pelo en exceso no es bueno tampoco. Llévate al gimnasio el acondicionador o la mascarilla, aplícalo y no vuelvas a lavarte en casa. Con un lavado diario, es suficiente y evitamos perder brillo.