¿Por qué tenemos sangre al sonarnos la nariz?

En algunas ocasiones, ver sangre después de sonarte la nariz puede causar preocupación, pero en la mayoría de los casos no es grave. De hecho, hay millones de personas en todo el mundo que experimentan nariz ensangrentada en todo el año.

La nariz tiene un suministro significativo de sangre, lo que puede provocar sangrado cuando te suenas los mocos con frecuencia. La epistaxis, o hemorragia nasal, normalmente está causada por un vaso sanguíneo roto en la nariz o los senos nasales. El sangrado de la nariz, especialmente al sonarse, es muy común y generalmente no es motivo de preocupación.

Puede ser difícil determinar qué es lo que causa la rotura de los vasos sanguíneos de la nariz. Sin embargo, hay varios factores que pueden contribuir o hacer que la nariz sangre al sonarse.

Causas de tener sangre al sonar la nariz

El sangrado puede ser leve o abundante debido al daño en el interior de tus conductos nasales. La mayoría de las hemorragias nasales ocurren en el tabique de la nariz, particularmente en la sección frontal inferior de esta área. El tabique es donde tu nariz se separa en dos lados diferentes.

La nariz tiene muchos vasos sanguíneos que pueden dañarse por diversas razones. Una vez que el vaso sanguíneo está dañado, es posible que experimentes sangrado con más frecuencia al sonarte los mocos. Esto se debe a que la costra que cubre el vaso sanguíneo roto durante el proceso de curación puede desprenderse.

No obstante, las razones más habituales por las que puedes experimentar sangrado al sonarte son las que te exponemos a continuación.

Congestión nasal o infecciones respiratorias

Puedes experimentar sangrado al sonarte la nariz debido a una congestión nasal o una infección respiratoria. El sonarse los mocos con frecuencia puede provocar la rotura de vasos sanguíneos. Esto también puede ocurrir si estornudas o toses demasiado en poco tiempo, como cuando tienes una afección respiratoria.

Puede experimentar congestión nasal o infecciones respiratorias a causa de un resfriado común, alergias, sinusitis u otra afección de salud. Es por eso que es habitual en épocas de primaveras, por la alergia, y de invierno, por resfriados.

Clima frío y seco

Es posible que experimentes sangrado al sonarte con más frecuencia en los meses de otoño e invierno. Es el momento en el que el aire frío y seco puede dañar los vasos sanguíneos de la nariz porque no hay suficiente humedad en el interior. Puede volverse aún más seco e irritado en el invierno porque pasas tiempo en ambientes interiores con calefacción que carecen de humedad.

La sequedad en la nariz también puede retrasar la curación de los vasos sanguíneos rotos y provocar infecciones en esta zona. Además, esto puede conducir a experiencias más frecuentes de sangre en la nariz.

Hurgarse la nariz y meter objetos extraños

Meter el dedo en la nariz puede dañar los vasos sanguíneos. Esto es algo que sucede habitualmente en los niños, y puede derivar en una hemorragia nasal.

También puedes experimentar un daño en los vasos sanguíneos de la nariz si un objeto extraño entra dentro. Nuevamente, los niños pequeños tienen la necesidad de explorar y probar a meter cosas dentro de los agujeros de su nariz. Incluso, en adultos, la introducción de aerosol nasal podría atascarse en la nariz de una persona.

Anormalidad de la nariz

Aunque todos tenemos una nariz, no todas son iguales. Algunas formas pueden provocar sangrado cuando te suenas los mocos. Un tabique desviado, agujeros en el tabique, espolones óseos o fracturas en la nariz podrían ser la causa.

Es posible que la nariz no esté recibiendo suficiente humedad si tienes una de estas afecciones, y esto puede provocar que aparezca sangre al sonarte.

mujer con pañuelos para sonarse la nariz con sangre

Tratamientos para reducir la sangre en la nariz

Esta afección se puede tratar en casa si sospechas que la causa no es grave. La sangre que brota o sale de tu nariz después de sonarte debe tratarse haciendo lo siguiente hasta que la nariz deje de sangrar: siéntate, relájate, inclina la cabeza hacia delante, aprieta la nariz para cerrarla y respira por la boca. Aproximadamente, el 90 por ciento de las hemorragias nasales ocurren en la parte inferior frontal del tabique, la pared carnosa que divide las fosas nasales.

Una vez que el sangrado esté bajo control, mantén la cabeza por encima del corazón durante varias horas y evita el contacto con la nariz. Cuando esté controlada la hemorragia nasal abundante o si estás tratando de parar una hemorragia nasal leve, debes pensar en usar un aerosol salino para agregar humedad a la nariz, evitar hurgarte la nariz o sonarte los mocos, aplicar vaselina en el interior de la nariz con un bastoncillo y agregar humedad al aire con un humidificador durante los meses fríos y secos.

Otras opciones de tratamiento médico podrían ser:

  • Taponamiento nasal, donde se colocan almohadillas o apósitos de algodón estériles en la fosa nasal para limitar el sangrado
  • Medicamentos tópicos para limitar el sangrado, conocidos como agentes hemostáticos locales
  • Ungüentos y cremas tópicas antisépticas y antibióticas
  • Sellar un vaso sanguíneo con un dispositivo eléctrico o químico, como el nitrato de plata
  • Cirugía en la que el vaso sanguíneo se llena con materiales estériles para bloquearlo.
  • Medicamentos para la coagulación
  • Transfusiones de sangre

personas sonandose los mocos con sangre

¿Se puede prevenir la sangre al sonar la nariz?

En muchos casos, no existe una forma específica de evitar las hemorragias nasales, pero hay algunos consejos que pueden ayudar a prevenirlas o reducir el riesgo de estas. Por lo general, sonarse la nariz de nuevo y no pellizcarse la piel puede prevenir un sangrado menor.

Otros consejos para prevenir la aparición de sangre al sonarse son:

  • Usar aerosoles o píldoras descongestionantes nasales de venta libre para tratar las alergias
  • Aplicar lubricantes nasales de venta libre o vaselina en las fosas nasales para prevenir la sequedad
  • Usar aerosoles salinos para prevenir la sequedad
  • Evitar hurgar la nariz, especialmente las costras
  • Evitar sonarse la nariz de forma agresiva o con demasiada frecuencia
  • Proteger la nariz del aire frío o seco con una bufanda
  • No abusar de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) y antibióticos
  • Reducir la inflamación y la congestión nasal mediante el uso de un enjuague nasal
  • Evitar la exposición a productos químicos tóxicos